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Massa: “Hoy las empresas de información valen 20 y hasta 30 veces más que las empresas que fabrican autos”

El candidato del Frente Renovador, Sergio Massa, habló sobre la valoración del conocimiento en relación a los sectores económicos tradicionales y señaló: ”Hoy las empresas de información valen 20 y hasta 30 veces más que las empresas que fabrican autos”.

En términos generales es cierto que las empresas ligadas con la tecnología valen más que las automotrices, pero están lejos de superarlas por 20 o 30 veces.

A diferencia de lo que pasaba hace décadas, hoy las empresas con mayor capitalización bursátil son firmas relacionadas con la información y la tecnología.

Las compañías automotrices, por su parte, siguen siendo fuertes en la economía de los países que las alojan: sin ir más lejos, la caída significativa que vivió Volkswagen en el último mes repercutió en la actividad económica alemana.

Chequeado preguntó al equipo de campaña del candidato del Frente Renovador a qué se refirió exactamente. Los asesores de Massa contestaron que si se compara la cotización en bolsa de Facebook (US$266 mil millones) o Google (US$ 450 mi millones con la de General Motors (US$ 52 billones) “hay una diferencia muy grande cuando en el pasado, las  automotrices fueron, lejos, las empresas más grandes”.Efectivamente, la cotización en bolsa de las más destacadas empresas tecnológicas es muy superior a la de las principales automotrices del mundo, pero están lejos de valer “20 y hasta 30 veces más”, como afirmó Massa.

Por su valor de mercado al 19 de octubre de 2015, Apple (USD 633.230 millones) vale dos veces más que Toyota (USD 212.200 millones), Google (USD 476.770 millones) tiene un valor 4,4 veces más grande que el de Daimler AG (USD 88.100 millones), Microsoft (USD 379.980 millones) supera a Ford (USD 60.630 millones) en 5,3 veces, y Facebook (USD 274.820 millones) tiene un valor de capitalización que es 3,7 veces superior a la de Honda (USD 58.710 millones), sólo por comparar las cuatro empresas más grandes de cada industria. Si se compara a la tecnológica más grande, Apple, con la de menor cotización de las automotrices importantes Volkswagen, la diferencia es de 11 veces más.
Un caso contrario a esta tendencia puede encontrarse entre empresas más recientes pero de moda: por caso, Twitter tiene hoy una cotización de mercado de USD 21.300 millones, mientras que Tesla (firma estadounidense que ha diseñado los autos eléctricos que comenzaron a popularizarse en los últimos años) alcanza los USD 29.460 millones.

Las automotrices fueron líderes tecnológicas desde comienzos del siglo XX, abonando a la enorme expansión de la capacidad de transporte y comunicación terrestre desde entonces. En décadas posteriores, sin embargo, poco a poco su lugar como industria que expandía la frontera tecnológica fue ocupado por las empresas de telecomunicaciones y, en los últimos años, por firmas vinculadas con las llamadas “tecnologías de la información y el conocimiento” (TICs).

Más en detalle, en las últimas décadas incluso las compañías productoras de equipos (como IBM o Intel) han perdido su rol como líderes del sector en manos de las generadoras de sistemas (software, como Microsoft, Oracle o Cisco) o de información (Thomson Reuters o Bloomberg), y en particular de los mayores sitios de Internet y redes (Facebook, Twitter); o se han reconvertido al menos parcialmente para participar de estas áreas, como Apple.

Sin embargo, la capitalización bursátil no necesariamente refleja el “valor” real de una empresa, sino simplemente el precio al cual pueden adquirirse sus acciones en cierto instante. El valor es algo más intangible, y en particular no existe en el caso de mercancías no reproducibles: es imposible saber cuál sería el “valor” que hoy representa para la sociedad la invención y desarrollo de una red social como Facebook, dado que es una invención que ya se ha realizado y no puede repetirse.

Más aún, la cotización en bolsa está sujeta a burbujas especulativas. En torno a las empresas tecnológicas, por ejemplo, en 2000-2001 se vivió el auge de las “puntocom”, empresas pioneras en el desarrollo de sitios web cuyas cotizaciones bursátiles se incrementaron varias veces; para luego derrumbarse abruptamente con la llamada justamente “crisis de las puntocom” en 2001. La explosión de esa burbuja especulativa en torno a estas firmas redujo su valor en bolsa drásticamente: el índice NASDAQ que las engloba pasó de 5.049,86 a 1.114,11 entre marzo del año 2000 y octubre de 2002, una merma del 78% en apenas dos años y medio.

Es imposible saber a ciencia cierta si los precios de las acciones con que hoy cotiza cualquier empresa (en particular, en este caso, las firmas tecnológicas analizadas) puede ser visto el día de mañana como algo “inflado” producto de la especulación financiera.
Un caso paradigmático se observó en las últimas semanas con Volkswagen, cuando la compañía alemana admitió haber falseado datos sobre la contaminación de los modelos diesel al Gobierno de los Estados Unidos. Eso provocó que en menos de una jornada bursátil la capitalización de la compañía cayera alrededor de u$s 20.000 millones, en un evento inédito, lo que representa más del 17% del total de las acciones. Eso tuvo una importante repercusión en la empresa, que admitió que más de 11 millones de vehículos se encuentran afectados por el escándalo.