VERDADERO, PERO…

Macri: “Estamos [10]6, entre 142 países, en el Índice de Competitividad Global del Foro Económico Mundial”

El presidente, Mauricio Macri, se refirió en la apertura de sesiones ordinarias del Congreso a los problemas de competitividad del país y aseguró que los distintos problemas de la economía nacional “llevaron a nuestro país a una pérdida de competitividad con una economía cada vez más cerrada y temerosa”. “Estamos en el puesto [10]6, entre 142 países, en el Índice de Competitividad Global del Foro Económico Mundial”, añadió. Aunque el Presidente dijo literalmente que la Argentina se encuentra en el puesto seis, estaba hablando de la situación negativa y se refería al puesto número 106, como puso en su cuenta de Twitter.

Según este índice, la Argentina ocupa el puesto 106 de 140. Países como Chile (35), Colombia (61), Perú (69), Uruguay (73), Brasil (75) y Ecuador (76) superan ampliamente a nuestro país. A su vez, Bolivia (117), Paraguay (118) y Venezuela (132) son los únicos países sudamericanos detrás de la Argentina.

El índice que citó el Presidente es realizado por el Foro Económico Mundial que se reúne todos los años en Davos y los últimos seis años fue liderado por Suiza. Se construye en base a datos estadísticos de los organismos reconocidos a nivel internacional, como el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Organización para la Educación, las Naciones Unidas y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Otra parte de la información proviene de encuestas de opinión a más de 14.000 líderes empresariales “para capturar conceptos que requieren una evaluación más cualitativo o cuando los datos estadísticos completos y comparables a nivel internacional no están disponibles”, según advierte el Foro.

Ramiro Castiñeira, economista jefe de la consultora Econométrica, aseguró que si bien “no hay dudas de que la Argentina perdió competitividad en los últimos años debido al atraso cambiario y a la situación institucional”, también es claro que el índice “peca de subjetivo”, por lo que es poco confiable como medida.

El informe analiza la competitividad a lo largo de 12 pilares: instituciones, infraestructura, medio ambiente macroeconómico, salud y educación primaria, educación superior y capacitación, eficiencia del mercado de bienes, eficiencia del mercado laboral, desarrollo del mercado financiero, preparación tecnológica, tamaño del mercado, sofisticación empresarial e innovación.

Estos son, a su vez, ponderados “dependiendo de la etapa de cada economía del desarrollo, como por ejemplo su Producto Bruto Interno (PBI) per cápita y la proporción de las exportaciones representados por las materias primas minerales”, explica el Foro en su página.

“En el año 1998 [la Argentina] ocupaba la posición 34 y era fruto de elogios de los participantes del Foro. Aun en 2001, ya al borde del colapso de la convertibilidad y con problemas de competitividad que afectaban a casi todos los sectores productivos, el índice de competitividad de Davos arrojaba mejores calificaciones que las actuales”, explicó el economista Andrés Asiaín en esta nota de 2015 publicada en Página 12.

El Informe de Competitividad Mundial define a la competitividad como el “conjunto de instituciones, políticas y factores que determinan el nivel de productividad de una economía, que a su vez establece el nivel de prosperidad que el país puede lograr”. En cada uno de los 12 pilares se califica de 1 a 7. El promedio de la Argentina es de 3,8. Los otros países que tienen el mismo promedio son Líbano, Gabón, Mongolia, Bután, Bangladesh y Kirguistán.

Además, en el informe específico de la Argentina, se destaca que el país cayó dos lugares debido a “la continuación de los malos resultados en las diferentes dimensiones”. “Las excepciones son el tamaño del mercado (puesto 27), la absorción de las tecnologías de la información y comunicación (52), y la educación de nivel superior y formación (39)”, lo que ubica al país entre “los mejores de la región”. Sin embargo, el rendimiento cae notablemente en la calidad general de la educación (108).

Asimismo, el Foro analiza que un entorno macroeconómico débil (114) y el sector financiero ineficiente (132) “frenan la inversión”, a la vez que afirma que “los líderes empresariales consideran la inflación y la regulación de las divisas como los dos factores más problemáticos para hacer negocios en la Argentina”. El informe también destaca que “el país se enfrenta a una profunda crisis institucional” y que “la calidad de la infraestructura (122) también se encuentra entre los más bajos de la región”.