Por qué son clave los primeros años de vida

El presidente, Mauricio Macri, dijo durante su primer discurso de apertura de sesiones del Congreso que su Gobierno priorizará las políticas de primera infancia porque “los primeros años son clave”-

La primera infancia, que abarca entre el embarazo y los primeros 4 años de vida y en la Argentina incluye a más de 3 millones de niños, es un período crucial para el desarrollo físico, intelectual y emocional de las personas. Esta afirmación es respaldada multidisciplinariamente: educadores, médicos, psicólogos, neurólogos, nutricionistas, y economistas lo afirman.

Las neurociencias demostraron que en los primeros años de vida el cerebro se desarrolla muy rápido y es particularmente sensible a los entornos de crianza ricos y estimulantes. Las investigaciones económicas, por ejemplo de UNICEF, muestran que las inversiones en primera infancia tienen tasas elevadas de retorno, en términos de la rentabilidad futura de la sociedad en su conjunto, de hasta US$ 17 por cada US$ 1 invertido, según estimaciones de James Heckman.

En tercer lugar, existe un argumento demográfico acerca de la importancia de la inversión en primera infancia. La Argentina está atravesando el proceso de transición demográfica y es imprescindible invertir en primera infancia para aprovechar el bono demográfico, que solamente durará unos 30 años más, advierten Fernando Filgueira y Carolina Aulicino. En cuarto lugar, alerta un trabajo de CIPPEC, la inversión en primera infancia puede contribuir a revertir la desigualdad de género tan presente en materia de cuidado, donde las mujeres continúan siendo las principales proveedoras de cuidado dentro de sus hogares.

“Si bien la Argentina evidenció importantes avances en la inclusión social en tiempos recientes, todavía tiene una deuda en materia de primera infancia -consideró Gala Díaz Langou, directora de Protección Social de CIPPEC-. Existe una amplia brecha entre las normas que garantizan derechos y su efectivo ejercicio. Los avances realizados no conforman aún una política integral de primera infancia de amplio impacto. El principal desafío a futuro consiste en reducir las inequidades para que los niños puedan ejercer efectivamente sus derechos más allá del nivel económico y la categoría sociolaboral del hogar, y el lugar en que nacen y viven”.

Según Díaz Langou, “es fundamental que la Argentina priorice la primera infancia. Pero no de cualquier forma”. Mauricio Macri colocó como una promesa de campaña la extensión de la red de Centros de Primera Infancia (CPI) a todo el país con la construcción de 4.000 nuevos centros. Sin embargo, para la experta el desafío no se agota en este punto. “Es necesario que se promueva una política integral de primera infancia, que construya sobre los centros de cuidado y sobre el sistema de educación inicial, pero que también contemple el rol de las familias. Los modelos de cuidado de la primera infancia combinan también las licencias por maternidad o paternidad que los padres puedan llegar a gozar, y las transferencias que cada hogar recibe (y permiten mercantilizar o no el cuidado). En estos rubros, las desigualdades priman”, agregó. Los esfuerzos políticos, técnicos y fiscales que este desafío implica son importantes. CIPPEC elaboró una serie de propuestas de políticas públicas y costeó su inversión para el período 2016-2020: cippec.org/primerainfancia

La mayoría de los gobiernos de la región y del mundo priorizaron la atención y el cuidado de la primera infancia en su agenda política porque reconocen su importancia, desde un enfoque de derechos y desde una visión de desarrollo de capital humano y retorno de la inversión. Sin embargo, la Argentina aún enfrenta desafíos en término de infantilización de la pobreza y de acceso y calidad de las políticas destinadas a esta población.

Actualización 02/03/2016: Esta nota originalmente se publicó como un chequeo calificado como Verdadero.