Según la Presidenta, los bancos centrales de otros países no son autónomos

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  En Inglaterra, China y Japón las principales entidades monetarias dependen de los gobiernos. 

Dijo Cristina ante un auditorio de banqueros y economistas: “¿Ustedes creen que el titular del Banco Central de Inglaterra, o el de China, o el de Japón, tienen una autonomía tal que hacen cosas que no tienen absolutamente nada que ver con la economía de ese país, o con la política, el proyecto político de ese país, de ese gobierno? (…) ¿Alguien cree en serio que el titular de la Reserva Federal de los Estados Unidos hace lo que le parece, o hace lo que le conviene a los Estados Unidos? (…). Yo no creo que nadie pueda creer en esas cosas”.

La Presidenta reivindicó su facultad para reemplazar al presidente del Banco Central. Según los reglamentos y las legislaciones de los cuatro países mencionados por Cristina Fernández en su discurso, la declaración es correcta. Las entidades que regulan las políticas monetarias de Inglaterra, Japón y China, con sus particularidades, no son autónomas, sino que dependen de las decisiones del Poder Legislativo o de los Ejecutivos de esas naciones.

El Banco Central de Inglaterra, nacionalizado en 1946, fue convertido en una organización pública independiente hace 13 años, y en la actualidad se encuentra bajo la dependencia del Parlamento; más precisamente, del Comité del Tesoro de la Cámara de los Comunes. Y, según el Acta de 1998, puede recibir directivas en forma unidireccional del Departamento de Gobierno de Gran Bretaña. “El tesoro, luego de consultar con el gobernador del Banco, puede darle órdenes a su dirección bancaria respecto de la política monetaria si ellas son requeridas por el interés del público y por las extremas circunstancias económicas”, aunque esas órdenes también deben ser aprobadas por el Parlamento dentro de un plazo de 28 días.

En el caso de Japón, la relación del Estado y el Banco Central difiere de la del Reino Unido. A pesar de la reforma propuesta por la Ley del Banco de Japón, en 1997, en un intento de brindarle independencia gubernamental, todavía mantiene un alto grado de subordinación a la monarquía constitucional, como puede observarse en el artículo 4 de su legislación sobre las provisiones generales:

“En reconocimiento del hecho de que la moneda y control monetario es un componente fundamental de la política económica, el Banco de Japón deberá mantener un contacto cercano con el gobierno y Ministerio de Economía, de manera que la moneda y el control monetario y la postura del gobierno en materia de política económica puedan ser mutuamente armoniosos”.

El Banco del Pueblo, de China (PBC, por sus siglas en inglés), también se encuentra “bajo el liderazgo del Consejo estatal”, que está conformado por el primer ministro, cuatro viceprimeros ministros, cinco consejeros de Estado, el secretario general y los titulares de los veintiún ministerios; y todo su capital es “poseído” e “invertido” por el Estado. En cuanto a su arreglo institucional con el gobierno, en su página web se informa que “el PBC tiene que consultar al Consejo Estatal sus decisiones que conciernen al suministro de dinero anual, tasas de interés, tipos de cambio y otras publicaciones importantes especificadas (…) para su aprobación antes de que ellas sean puestas en práctica”.

La pregunta de Cristina Fernández sobre la Reserva Federal de los Estados Unidos la responde el propio Ben Bernanke, presidente de ese organismo, quien en un artículo publicado el 25 mayo admitió: “En ningún caso abogo por la independencia incondicional para los bancos centrales. (…) Los objetivos de política deberían ser puestos por el gobierno, no por el banco central en sí mismo; y el banco central debe demostrar con regularidad que cumple con los objetivos conferidos por mandato. A su vez, el banco central debe demostrar la fidelidad a su mandato siendo transparente sobre su perspectiva económica y su estrategia política”.

Tal es el caso del Banco Central Europeo, una institución financiera que pese a su carácter autónomo aceptó las presiones políticas para garantizar el salvataje de la economía griega. Sin embargo, para Bernanke, es fundamental también que los bancos centrales mantengan “la capacidad de definir la política monetaria” independientemente “de la influencia política a corto plazo”.

Vale aclarar que el encuadre legal de los bancos centrales en los últimos 20 años tiende a asegurar la independencia de estas instituciones respecto del poder político. En la década de 1990, un total de 34 países adoptó la autonomía de sus bancos centrales, entre ellos la Argentina. Si bien algunos, como el chileno, mantienen un apego a la idea de un funcionamiento independiente, en la práctica las ambigüedades de las normativas han permitido la intervención política en estas instituciones.

En la Argentina, la remoción de Martín Redrado, en marzo, por su oposición al uso de reservas para el pago de compromisos de la deuda externa para este año, instaló un debate sobre los alcances de la autoridad monetaria. La Justicia en primera instancia le dio la razón a Redrado, pero la Cámara en lo Contencioso y Civil avaló la remoción del funcionario, que fue reemplazado por Mercedes Marcó del Pont.

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2 Respuestas

  1. jose123 dice:

    El tesoro le saco 50000 mill de dolares
    al banco Central.

  2. Matías dice:

    La Reserva Federal es un BANCO PRIVADO, no le pertenece al Estado!!! Me parece que es una omisión muy grosera…

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