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El manual oficial citado por Bullrich contradice su defensa del policía Chocobar

La ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, volvió a defender la actuación del policía Luis Chocobar, quien en diciembre último mató de un disparo en la espalda al joven Juan Pablo Kukoc. “No es una acción de legítima defensa, sino una acción de cumplimiento de los deberes de funcionario público”, señaló durante una entrevista en Radio Con Vos, y destacó que el agente de la Policía de Avellaneda cumplió con el manual del Ministerio para la actuación de los policías ante personas armadas con cuchillos.

Sin embargo, en ningún caso el protocolo mencionado por Bullrich sugiere el uso de armas de fuego como medida ante una agresión con un cuchillo. Además, pese a que Bullrich citó este procedimiento, el instructivo aplica sólo para casos en los que el policía es agredido, hecho que no sucedió esta vez.

Según Bullrich, “el cuchillo es considerado un arma letal y acercarse es más peligroso que estar a distancia”. Por eso, “el policía no debe acercarse nunca a menos de seis metros”, dijo, al citar el manual oficial del Ministerio.

¿Qué dice este manual?

Se trata, según señaló la ministra, de un documento de doctrina policial que el Ministerio elaboró y distribuyó el año pasado en todas las escuelas de policía del país, aunque el Ministerio de Seguridad Nacional no tiene autoridad sobre las policías provinciales. El instructivo que señala Bullrich es el de “Defensa Policial”, que establece cómo deben aplicarse las “técnicas, tácticas y estrategias al trabajo cotidiano del agente de policía”.

En el instructivo al que pudo acceder Chequeado se explica cómo debe actuar el policía ante un ataque con “armas punzo cortantes”, como un cuchillo, al que señala como “extremadamente peligroso” y que “puede ser potencialmente mortal”.

Por eso, sugiere cuatro medidas para el efectivo: mantener una distancia mínima de seis metros del agresor empuñando su arma de fuego; en caso de no poder controlar esa distancia, usar armas no letales, como el bastón rígido o el gas pimienta, para equiparar un posible ataque; en caso de no tener armas letales, se sugiere buscar cualquier elemento para interponer con el agresor, como una silla o una mesa; y recién como última instancia la defensa física.

En ningún caso el protocolo mencionado por Bullrich sugiere el uso de armas de fuego como medida ante una agresión con un cuchillo, acción que llevó adelante Chocobar, según se ve en el video que publicó el sitio Infobae y que el Gobierno no desmintió aunque cuestionó su edición.

Además, pese a que Bullrich citó este procedimiento, el instructivo aplica para casos en los que el policía es agredido. En este caso, Chocobar no fue víctima de una agresión, sino que persiguió a un delincuente que escapaba tras cometer un delito. “Existían todavía las chances de que esa persona teniendo todavía el arma con la que había acuchillado a una persona hiciese lo mismo con otra persona”, señaló la Ministra.

“No se pueden utilizar disparos para impedir una fuga porque el uso del arma de fuego o de armas letales es un recurso extremo que en la hipótesis de fuga no tiene necesidad”, señaló en una entrevista en Radio Con Vos el ex juez y ex ministro de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires León Arslanian. Y agregó: “El policía tiene que tener la tecnología suficiente para transmitir la situación al móvil más cercano. Tiene que haber un despliegue de fuerzas policiales en el territorio para atender situaciones de esa naturaleza”.

Tobías Schleider, investigador de la Universidad Nacional de Mar del Plata y del Instituto Latinoamericano de Seguridad y Democracia, explicó que “si lo que se quiere es ‘cuidar a los que nos cuidan’, nada es mejor que capacitarlos y entrenarlos en el uso progresivo de la fuerza pública, garantizar los debidos controles administrativos en casos de uso de armas de fuego y, sobre todo, asegurarse de que sepan algo que a esta altura debería ser evidente: que vale más la vida de una persona que el esclarecimiento inmediato de un hecho”.

“No se puede decir que cuando una persona escapa se le puede tirar un tiro a la cabeza. Porque ahí no hay legítima defensa. La legítima defensa juega en aquellos supuestos en los que el medio empleado es para agredir o repeler una agresión ilegítima”, agregó Arslanian, y concluyó que “Bullrich quiere escapar del cepo de la legítima defensa con la causal del cumplimiento del deber”, aunque “no existe una ley nacional de actuación policial que determine deberes y funciones”.