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En los últimos seis años, los efectivos policiales mataron a más personas estando fuera de servicio que en servicio activo

El presidente de la Nación, Mauricio Macri, expresó su apoyo al policía Luis Chocobar luego de que el juez de Menores Enrique Velázquez lo procesara y embargara por $400 mil. El magistrado investiga si el agente de la Policía Local de Avellaneda tuvo “exceso de legítima defensa” al matar de un disparo en la espalda al joven Juan Pablo Kukoc, quien participó de un violento robo al turista estadounidense Frank Wolek en el barrio porteño de La Boca.

Cuando ocurrió el hecho, el 8 de diciembre último, Chocobar se encontraba vestido de civil y “de franco de servicio”, es decir no estaba desempeñando sus funciones, según señaló el abogado del efectivo policial de Avellaneda, Diego Raidán, en una entrevista en Cadena 3. Si bien todavía la Justicia investiga si hubo o no “exceso de legítima defensa”, se trata de un caso más de la muerte de un civil por parte de un policía cuando se encuentra fuera de servicio.

Según datos recopilados por el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), el año último 107 civiles murieron en hechos de violencia con participación policial en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el Conurbano bonaerense. Si bien, luego de un pico en 2014 durante el segundo mandato de Cristina Fernández de Kirchner, la serie estadística muestra un descenso continuo, aún la cantidad de víctimas no llega a los niveles más bajos registrados en 2006, 2007 y 2008.

De ese total, en 2017 al menos 69 personas fueron muertas por policías que se encontraban fuera de servicio, es decir un 66% del total de los casos en los que existe el dato de la condición del funcionario (en tres de los 107 no se conoce el estado en el que se encontraba el agente policial). Y en los últimos seis años los efectivos policiales mataron a más personas estando fuera de servicio que en servicio activo.

Además, luego de un pico de civiles muertos por efectivos fuera de servicio en 2015 (durante la gestión de Fernández de Kirchner), en lo que va de la gestión de Mauricio Macri la cantidad de víctimas cayó en 2016 y aumentó en 2017.

Una de las causas de esta tendencia es el llamado “estado policial”, que incentiva a la policía a intervenir en caso de presenciar un delito. Los policías se encuentran en este estado durante sus horas de trabajo, pero éste se suele extender también a cuando están fuera de servicio. A esto se suma el hecho de que muchos policías portan sus armas más allá de sus horarios laborales.

El ‘estado policial’ no obliga a los policías a intervenir cuando están fuera de servicio, pero la hipótesis es que los policías no conciben no responder a un asalto. Al mismo tiempo, los agentes pueden elegir de portar su arma o no fuera de su estado de servicio”, explicó a Chequeado Manuel Tufró, coordinador del equipo de Seguridad Democrática y Violencia Institucional del CELS.

La legislación varía según cada fuerza provincial, pero en las nuevas normativas de las policías federal, de la Ciudad y de la Provincia de Buenos Aires aunque la portación del arma no es obligatoria fuera del horario laboral, sí es un derecho que las instituciones no desalientan.

Por otra parte, los casos de efectivos que mueren en enfrentamientos también son más frecuentes cuando los agentes se encuentran fuera de servicio. La serie estadística muestra que esto ocurre todos los años desde 1996, aunque en 2017 “la brecha entre cantidad de funcionarios muertos fuera de servicio y en servicio se achicó por un leve aumento en la cantidad de policías muertos en servicio, 14 en total, el número más alto desde 2009”, advierte el informe estadístico del CELS.

El policía fuera del horario de servicio suele estar en inferioridad táctica y sin control de la situación, por eso se expone más que cuanto está en servicio”, concluyó Tufró. Según los datos mencionados, los policías muertos se suelen concentrar en el Conurbano, y esto se explica porque en general los efectivos que trabajan en la Ciudad viven en la Provincia.