Marihuana: ¿sí o no?

¿TENÉS MÁS DÁTOS SOBRE
ESTE TEMA? ¡SUBILOS!

Diferentes Estados del mundo han decidido legislar la producción, el consumo y el comercio de drogas, particularmente de la marihuana. ¿Cuáles son las medidas adoptadas? ¿Qué está permitido y qué está prohibido en cada país emblemático?

“Hay que discutir una nueva forma de regular no solamente el consumo sino toda la cadena de producción y comercialización de todas las drogas”, declaró el secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, en una entrevista en Nacional Rock en la que apuntó hacia la despenalización del consumo. El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, se refirió a estos dichos y mencionó que “no hay una posición oficial” sobre el tema. A propósito, ¿cuáles son las medidas adoptadas en distintos lugares del mundo? ¿Qué está permitido y qué está prohibido?

Existen en el mundo dos polos opuestos en cuanto a la legislación adoptada con respecto a la marihuana: la penalización y la legalización. La primera castiga todos los niveles de producción, comercialización y consumo, mientras que la segunda no considera a esta sustancia como prohibida. Existen también posiciones intermedias, que incluyen la despenalización del consumo, de la tenencia, y/o del cultivo. Un panorama sobre las soluciones de diferentes países.

Uruguay

Uruguay se convirtió en el primer país del mundo en tener un mercado regulado de cannabis -nombre científico de la familia de plantas de la marihuana-, desde su producción hasta su comercialización. La Ley 19.172, sancionada en diciembre de 2013, establece límites específicos tanto para su cultivo como para su venta, que son controlados por el Estado.

Las ventas sólo podrán ser efectuadas a personas, mayores de edad, previamente registradas y tendrán lugar en las farmacias de primera categoría y comunitarias. El costo por gramo, en un principio, es de aproximadamente US$ 0,90 y la compra por individuo no podrá superar los 40 gramos mensuales, establece la norma.

Para satisfacer la demanda en una primera etapa, el Gobierno destinará 10 hectáreas donde se cultivarán las cinco variedades de cannabis ofrecidas al público, estimando un total de entre 18 y 22 toneladas anuales. Los cultivadores independientes, por su parte, deberán limitar su producción a los 480 gramos anuales y registrar sus variedades, ya que no deben superar el 15% de Tetrahidrocannabinol en su composición, el cual define el efecto de la sustancia sobre el consumidor.

Las sanciones a los automovilistas por el consumo de cannabis son las mismas que las ya implementadas para el alcohol a través de controles similares. Además, estará prohibido el consumo en las áreas de trabajo.

El presidente de Uruguay, José Mujica, afirmó que el objetivo de la implementación de esta ley “va en el sentido de reducir la participación del narcotráfico en el consumo”.

Argentina

El caso argentino es muy distinto al uruguayo. El consumo de estupefacientes, no sólo de marihuana, está regido por la Ley 23.737, promulgada en 1989, que penaliza la tenencia y tráfico de una lista de estupefacientes que la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar) actualiza periódicamente. La última modificación es de 2010. Diversos fallos de la Justicia, sin embargo, sentaron jurisprudencia y habilitaron la despenalización de la tenencia de marihuana para consumo personal.

La Corte Suprema de Justicia se pronunció sobre el tema en 2009 en el llamado “caso Arriola”. El Centro de Información Judicial (CIJ), la agencia oficial de noticias del Poder Judicial, publicó un resumen sobre los límites del fallo: “La Corte no se expidió ni legitimó el consumo con ostentación hacia terceros, ni aquel con intención de comercializar, y sólo se refirió a la marihuana. Los condenados tenían marihuana y no hacían ostentación de la droga, ni había peligro para terceros, ni había adicción demostrada, ni hubo evidencia alguna acerca de que tuvieran intenciones de comercializarla. No se consagró un permiso legal para consumir indiscriminadamente sino sólo en el supuesto que definió con rigor. No se adoptaron posiciones sobre la conveniencia de la sanción penal del consumo de drogas o su despenalización”.

Por su parte, el titular de la Sedronar desde 2013, el cura Juan Carlos Molina, se refirió a fines del año último a una posible nueva ley que despenalice el consumo de marihuana en la Argentina: “Yo hablaría primero de la no criminalización, que es el gran problema. No hay que matar al perejil y dejar que el que tiene el negocio siga vivito y coleando”.

Europa

En Europa, el Centro Europeo de Monitoreo Para las Drogas y Adicción a las Drogas (EMCDDA) hace un relevamiento sobre la situación en diferentes países. En términos legales, informa, el consumo de drogas en Holanda no es un crimen. Sin embargo, aplica ciertos límites a la tenencia para uso personal según el tipo de drogas, las cuales se dividen en “duras” y “blandas”. Mientras que el límite para las primeras es de 0,5 gramos, para las segundas, donde está incluida la marihuana, es de 5 gramos. En ninguno de los casos la persona será penalizada, pero si la posesión es de drogas “duras” éstas serán confiscadas y el poseedor será atendido por una agencia de asistencia médica y psicológica.

La marihuana no es considerada una droga “peligrosa” en Holanda desde 1976 y, a partir de allí, las cafeterías surgieron como los principales vendedores oficiales y no oficiales de cannabis. El responsable de cada uno de estos mercados no será penalizado a menos que viole las leyes establecidas para la venta. Entre las restricciones más importantes se destacan la prohibición de: venta de drogas “duras”; venta de alcohol; venta de más de 5 gramos por persona; posesión de más de 500 gramos en stock; publicitar la venta de drogas y la venta a menores de 18 años.

La tenencia de cannabis para la comercialización está penalizada con hasta un mes de prisión mientras que para el resto de las drogas puede llegar a un año. Si reinciden en estos crímenes, las penas pueden aumentar.

En el contexto europeo, Portugal es otro de los Estados pioneros en cuanto a la legislación de drogas, ya que desde 2001 se convirtió en el primer país europeo en aplicar la despenalización de la tenencia de drogas para consumo personal. Sin embargo, el uso de cualquier tipo de drogas sin autorización continúa siendo ilegal. Es decir, se considera que las drogas son sustancias ilegales pero no se trata a su consumo como un delito.

El EMCDDA aclara que a partir de 2001 “cualquier persona que sea encontrada en posesión de una cantidad pequeña de drogas para consumo personal (según la ley, ésta no podrá superar la cantidad necesaria para un período de 10 días de acuerdo con el consumo individual promedio), no será sospechada por la policía ni habrá prueba de que está involucrado en los delitos más graves (venta, tráfico), la droga será decomisada y el caso transmitido a una comisión local compuesta por un abogado, un médico y un asistente social”. Se trata de un modelo similar al que prevé la legislación en Holanda.

Estados Unidos

Por su parte, Estados Unidos comenzó a desarrollar políticas de regulación de la marihuana exclusivamente a nivel medicinal después de que a finales de la década de los ’80 los portadores del virus HIV lo utilizaran para tratar sus síntomas. Al día de hoy, más de 20 Estados la regulan en el plano de la medicina.

Sebastián Basalo, director de la revista THC, destaca que “a partir de la crisis del año 2008, los diferentes Estados comenzaron a buscar métodos de recaudación impositiva así es como Colorado y Washington comenzaron a regular la marihuana con fines recreativos”.

Cada uno de los Estados tiene sus propias leyes dentro de su jurisdicción. El Estado de Colorado se convirtió en el primero de Estados Unidos que permite la venta de marihuana para el uso recreacional. Hasta el día de la promulgación de la ley, el 1 de enero de 2014, ya se habían aprobado 136 licencias para establecer puntos de venta.

En el caso de Washington, entre los fundamentos de la norma que se aprobó en julio de este año para legalizar la venta de marihuana con fines recreativos, figura la posibilidad de generar nuevas tasas y de esta forma incrementar la recaudación, en línea con lo señalado Basalo. Pese a las leyes estatales, la marihuana sigue siendo considerada una sustancia ilegal en Estados Unidos, por lo que puede ser perseguida por las autoridades federales.

donantes

Dejá un comentario (si contiene agresiones no se publicará)

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *