¿Qué es el swap con China?

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El ministro de Hacienda y Finanzas de la Nación, Alfonso Prat-Gay, anunció la posibilidad de ampliar el acuerdo con ese país. ¿De qué se trata el swap de divisas que recibió la Argentina y qué impacto tuvo en la economía?

Luego de la jura a su equipo económico en el Ministerio de Hacienda y Finanzas, el ministro, Alfonso Prat-Gay, reconoció la necesidad de reforzar las reservas del Banco Central de la República Argentina (BCRA) y anunció la posibilidad de ampliar el acuerdo de swap de monedas con el Banco Central de China. También adelantó la posibilidad de transformar una parte en dólares.

¿Qué es el swap de divisas y cómo impactó en la economía argentina durante el último año?

Qué es el swap

Un swap (o “intercambio”, en español) es un mecanismo por el cual dos agentes (gobiernos, bancos, empresas) se comprometen a cambiar divisas o dinero en ciertas fechas. La operación no se realiza de forma inmediata sino que se efectúa en “cuotas”, es decir montos y fechas previstas a lo largo de un período acordado.

En octubre de 2014, la Argentina negoció un crédito por un total de yuanes (moneda china) equivalente a US$ 11 mil millones. Esto no significa que dicho monto haya ingresado de forma instantánea en la economía local, sino que el BCRA incorporó en forma progresiva dichas divisas según la necesidad doméstica.

Una vez finalizado el intercambio financiero, el Central deberá devolver la cantidad de yuanes utilizados y, a su vez, China deberá reintegrar el total de pesos recibidos.

La utilidad de este mecanismo es que la Argentina puede pagar las importaciones de este país con esos yuanes, sin recurrir a los dólares.

Marcelo Elizondo, el nuevo director de la Agencia de Promoción de Inversiones y Comercio Internacional y director de la consultora Desarrollo de Negocios Internacionales (DNI), aclaró a Chequeado que “por año salen US$20 mil millones  por importaciones chinas que tienen que ser pagadas con dólares [de las reservas internacionales] del Banco Central”. La ventaja de incorporar yuanes a la economía, explicó Elizondo, consiste en que se puedan pagar importaciones de productos chinos sin tener que utilizar dólares. Por lo tanto, es una forma de estabilizar el nivel de reservas.

El acuerdo de swap lo introdujo por primera vez, en 2009, Martín Redrado, entonces presidente del BCRA, cuando las reservas alcanzaron el nivel máximo del 15% del PBI. El objetivo del canje era tener un resguardo de liquidez frente a una eventual crisis internacional.

La baja de reservas y el impacto del swap

Uno de los principales problemas que afrontó el Gobierno nacional en los últimos años fue la constante caída de las reservas internacionales. Son depósitos de moneda extranjera, principalmente dólares, que son controlados por el Banco Central.

Las reservas caen por la creciente demanda de dólares en el mercado local, ya sea para el ahorro, turismo, pago de deudas o para poder importar bienes y servicios, y se incrementan a través de la exportación y el financiamiento, la toma de deuda.

En 2014, la baja del precio de la soja derivó en una caída del 20% de las exportaciones, lo cual provocó un déficit de dólares en la economía. Para octubre de ese año, el stock de divisas registraba una baja de alrededor de US$ 3.000 millones con respecto al cierre de 2013, alcanzando un piso de US$ 27.500 millones. En este contexto se firmó el acuerdo de swap con China.

Luego del acuerdo en octubre de 2014, las reservas registraron un aumento sistemático alcanzando un stock de US$ 31.000 millones para fin de ese año. Durante el primer semestre de 2015 las reservas internacionales crecieron en US$ 2.400 millones a un total de US$ 33.850 millones, pero luego del pago de la deuda correspondiente al Boden 2015 en octubre, el stock sufrió una caída de US$ 4.700. La semana última el nivel de reservas perforó el piso de los US$ 25.000 millones, según las últimas mediciones del Banco Central.

 

La incorporación de los fondos

El primer tramo del acuerdo de swap de divisas se activó en el último trimestre de 2014, según los últimos datos oficiales, por el equivalente en yuanes a US$ 3.800 millones. Durante el primer semestre de 2015, el balance de pagos  -cuenta que muestra los ingresos y egresos de divisas en el país, y su impacto en la variabilidad de las reservas internacionales- presentado por el INDEC, indicó un segundo y tercer pedido de transferencia por US$ 3.700 millones aproximadamente, alcanzando un total de US$ 6.500 millones en nueve meses.

Sin embargo, un informe de la consultora Econométrica estima que el total de divisas activado tras nueve meses del pacto con China fue de US$ 7.300 millones, de los US$11.000 disponibles.

El Banco Central chino firmó también acuerdos con 32 países, entre ellos, Brasil, Chile, Rusia y Suiza. La estrategia implementada por el país asiático consiste en aumentar la presencia de su moneda en el mundo. El proceso de internacionalización del yuan alcanzado en los últimos años se realizó con el objetivo de convertir a esta divisa en una de las principales monedas de reservas a nivel mundial.

A fines de noviembre último, el Fondo Monetario Internacional (FMI) finalmente aprobó al yuan como moneda de reserva, por lo cual podrá ser contabilizada como tal en los balances del Central, al igual que el dólar, el euro, la libra y el yen.

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