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Quiénes son los jueces que revisarán los procesamientos de la causa “Cuadernos de la corrupción”

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La Sala I de la Cámara Federal tiene a cargo las apelaciones en el expediente en el que fue procesada la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner como jefa de una asociación ilícita dedicada al cobro de coimas. Los antecedentes de los camaristas Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi.

Tras el procesamiento de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner y otros 41 imputados dispuestos por el juez federal Claudio Bonadio en la causa “Cuadernos de la corrupción”, ahora es el turno de la Cámara Federal. Será la Sala I del tribunal de apelaciones la que deba ratificar o revocar lo dispuesto por el juez. Esta Sala de la Cámara completó esta semana su integración y ya no tiene vacantes. Los tres camaristas fueron nombrados por el presidente, Mauricio Macri, y dos de ellos llegaron a su puesto a través de traslados que no pasaron por el Senado.

Durante más de ocho años el tribunal tuvo la misma integración: Eduardo Freiler, Jorge Ballestero y Eduardo Farah, que actuaba como subrogante. Todo comenzó a cambiar en 2016. Farah renunció a esa suplencia que ocupó durante más de nueve años y quedó únicamente con su cargo en la Sala II. Freiler fue destituido a fines de 2017 por el Jury de Enjuiciamiento de Magistrados por enriquecimiento ilícito. Y Ballestero renunció en mayo de 2018 en medio de críticas en su contra por el fallo que liberó al empresario dueño del Grupo Indalo Cristóbal López.

Desde entonces, el Gobierno nacional apuró un viejo concurso que estaba paralizado en el Consejo de la Magistratura para agilizar el nombramiento de uno de los tres cargos y ocupó las otras dos vacantes con traslados de jueces de otros tribunales. Por eso, la Sala I la integran actualmente Leopoldo Bruglia, Mariano Llorens y Pablo Bertuzzi, aunque Llorens no interviene en el expediente “Cuadernos” porque se excusó, ya que su primo, Rafael Llorens, fue funcionario del Ministerio de Planificación Federal durante el kirchnerismo y está preso desde agosto último por decisión de Bonadio.

¿Quiénes son los dos magistrados que revisarán los procesamientos de la ex presidenta y decenas de ex funcionarios e importantes empresarios?

Leopoldo Oscar Bruglia fue el primero de los tres nuevos magistrados en llegar a la Cámara Federal. Lo hizo en noviembre de 2016 como subrogante para reemplazar a Farah. En ese momento tuvo que pedir licencia del que era su cargo titular: llevaba casi un cuarto de siglo como juez del Tribunal Oral Federal N° 4 porteño. Pero un año y medio después logró quedarse con el cargo de manera definitiva a través de un traslado dispuesto por el Gobierno nacional.

Nació en Buenos Aires en junio de 1955 y cursó la secundaria en la Escuela Nacional de Comercio N° 3. Se recibió de abogado en la Universidad de Buenos Aires (UBA) en 1984, el mismo año en el que se casó con María Josefina Gutiérrez, que es secretaria de la Fiscalía N° 30 ante los Tribunales Orales en lo Criminal y Correccional porteños. Su hija mayor, Martina Bruglia, también trabaja en la Justicia: es escribiente auxiliar en la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N° 5 de la Capital Federal.

Ingresó en la Justicia federal en febrero de 1975, con menos de 20 años de edad. Trabajó durante casi 10 años en el Juzgado Federal N° 2 porteño, en el tuvo como jefes a los jueces Ernesto Botto y Miguel del Castillo. Se fue de Tribunales en 1988 para trabajar en el sector privado: fue jefe del Departamento de Asuntos Legales de la empresa Crédito Dinámico SA durante un año y medio.

En febrero de 1990 pasó a la política. Mientras atendía su estudio jurídico, se incorporó al gobierno del entonces presidente Carlos Menem como director de sumarios del Ministerio de Salud de la Nación, en ese momento a cargo de Eduardo Bauzá. Trabajó tres años en esta cartera, hasta que en diciembre de 1992 Menem envió su pliego al Senado para convertirlo en juez del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 4, cargo que asumió en septiembre de 1993.

Como juez de tribunal oral tuvo a su cargo el juicio por el caso del avión de LAPA y la causa por sobreprecios en la Casa de la Moneda, en la que fue condenado el ex funcionario de Menem Armando Gostanian.

Bruglia, que forma parte de la agrupación Compromiso Judicial dentro de la Asociación de Magistrados, fue nombrado subrogante en 2016 en la Sala I de la Cámara Federal. En 2018, con impulso del oficialismo, el Consejo de la Magistratura propuso su traslado definitivo a este tribunal. En abril último Macri firmó el decreto de traslado. Desde que llegó a la Cámara Federal, fue habitualmente parte de la mayoría que convalidó junto a Martín Irurzun la prisión preventiva de ex funcionarios del kirchnerismo, como Amado Boudou y Julio De Vido. También votó por confirmar los procesamientos dispuestos por jueces de primera instancia contra Fernández de Kirchner en causas conocidas como “Vialidad” y “Los Sauces”, en las que la ex presidenta fue procesada por el juez Julián Ercolini.

Pablo Bertuzzi

A diferencia de Bruglia, Bertuzzi aún no intervino en ningún fallo de la Cámara Federal en la llamada causa “Cuadernos”. Es que el magistrado fue nombrado juez de la Sala I el miércoles último y todavía no asumió. Ambos magistrados tienen algunas coincidencias: los dos vienen de ser jueces del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 4 y fueron nombrados en la Cámara Federal mediante traslados dispuestos por el Poder Ejecutivo Nacional.

Bertuzzi tiene 48 años. Nació en Lomas de Zamora en julio de 1970 y se recibió de abogado en la Universidad Católica Argentina (UCA) en octubre de 1994. Hizo su doctorado en Derecho Penal en la Universidad del Salvador y realizó un posgrado en la Universidad de Salamanca (España). Además, ejerció la docencia en la Universidad de Buenos Aires (UBA), en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora y en el Instituto Universitario de la Policía Federal Argentina (IUPFA).

Ingresó a los tribunales de Comodoro Py también antes de cumplir 20 años. Su primer trabajo fue en el Juzgado Federal N° 3 porteño, en el que tuvo como jefes a los jueces federales Néstor Blondi primero y Carlos Liporaci, después, que renunció en medio de un escándalo por supuesto enriquecimiento ilícito.

En 1996 se mudó al Juzgado Federal N° 12 para trabajar como secretario junto al juez federal Carlos Branca, quien fue destituido al año siguiente. Permaneció en este juzgado hasta 2002, cuando su titular ya era el actual juez Sergio Torres. Ese año Bertuzzi empezó a trabajar en el Ministerio Público Fiscal como secretario de una Fiscalía ante los Tribunales Orales Federales porteños.

En 2008, tras superar el concurso del Consejo de la Magistratura y obtener acuerdo del Senado, asumió como juez del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 1 de La Plata. Pero dos años más tarde solicitó su traslado al Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 4 porteño, que tenía a Bruglia entre sus magistrados. El Gobierno de Fernández de Kirchner aprobó su pedido.

Este tribunal es el que hace algunos meses, con Bertuzzi como integrante, condenó al ex vicepresidente Boudou a cinco años de prisión en la causa conocida como “Ciccone”. Es, además, el tribunal que tiene a cargo el juicio que se está llevando a cabo actualmente contra De Vido por la causa “Once” y el que tendrá a cargo el juicio contra el empresario de la construcción Lázaro Báez en la causa conocida como “La ruta del dinero K”, aunque ya sin Bertuzzi como integrante.

En mayo de 2018 fue Bruglia quien le propuso al Consejo de la Magistratura que elijiera a Bertuzzi para ser subrogante en la Sala I de la Cámara. El Consejo fue más lejos. Recomendó su traslado definitivo a la Cámara y el Gobierno esta semana oficializó su nombramiento.

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