Discutible

El Estado “ha realizado inversiones de largo plazo para reactivar las fuentes alternativas”

¿TENÉS MÁS DÁTOS SOBRE
ESTE TEMA? ¡SUBILOS!

Lo afirmó Horacio Verbitsky en su columna dominical sobre la posible intervención del Gobierno Nacional en YPF. Pero, ¿en qué situación se encuentran las industrias energéticas? Con aportes de: Lapeña, Bronstein, Malinow, Herrero, Rotaeche y Molina.

En su columna dominical en Página 12, publicada el pasado 18 de marzo, Horacio Verbitsky afirmó, al referirse a la posible intervención del Gobierno Nacional en YPF, que “a pesar de las inversiones estatales de largo plazo para reactivar las industrias nuclear e hídrica y desarrollar nuevas fuentes de energía, la participación de los hidrocarburos en la matriz energética argentina aún se acerca al 90%”. No existen datos de inversiones que permitan comparar la década actual con las anteriores, aunque los especialistas difieren en cuanto al aumento de la generación energética, y plantean, con matices, que las fuentes alternativas aún no están desarrolladas.

Hoy, de acuerdo con el Balance Energético 2010 de la Secretaría de Energía de la Nación, la participación del gas natural y el petróleo representa el 86% de las fuentes de energía primaria de la Argentina. El dato revela la dependencia de la matriz energética actual de los hidrocarburos y plantea el desafío de desarrollar otros sectores energéticos en momentos en que la disminución de las reservas hidrocarburíferas está siendo reemplazada con importaciones de los mismos combustibles.

Cuatro sectores energéticos son preeminentes a la hora de evaluar el desarrollo del sector energético en los últimos años: la industria nuclear, la hidroeléctrica, la eólica y los biocombustibles. ¿En qué situación se encuentra cada uno?

Atucha II, con retrasos

La principal obra de energía nuclear de los últimos años, Atucha II -paralizada durante la década del 90-, registra graves demoras en su puesta en funcionamiento. El ex secretario de Energía, Jorge Lapeña, afirmó que luego de varias postergaciones y aumentos de presupuesto, la central, cuya potencia se estima en 745 megavatios, sigue sin generar electricidad. “La inversión inicial era de U$S 700 millones y el tiempo de construcción previsto de 5 años; van 8 años y se llevan gastados alrededor de U$S 3000 millones. O sea que las inversiones son cuantiosas pero la central todavía no funciona”, detalló.

Atucha II fue inaugurada oficialmente, y la Secretaría de Obras Públicas anunció en el informe “Grandes obras de Infraestructura del Bicentenario Argentino” que entraría en funcionamiento comercial el segundo semestre de 2011. Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NA-SA), la empresa responsable de la finalización y puesta en marcha de la central, informó el pasado 22 de marzo que el reactor será encendido por primera vez en septiembre de este año.

Años de oro y proyectos factibles

Según datos de la Secretaría de Energía, las inversiones en el sector energético entre 2003 y 2010 representaron un total de $ 73.448 millones, desagregados de la siguiente manera: generación eléctrica, $ 42.448 millones; líneas de alta tensión, $ 12.400 millones; y transporte de gas, $ 18.600 millones.

Medido en términos energéticos, esto significó que la generación eléctrica pasara de 17.900 Mw en 2003 a 25.322 Mw en 2010. “En este aumento tuvo un peso muy importante la finalización del aprovechamiento binacional Yacyretá a cota 83 metros sobre el nivel del mar y la ampliación de Hidroeléctrica Los Caracoles”, observó Víctor Bronstein, director del Centro de Estudios de Energía, Política y Sociedad (CEEPyS).

Sin embargo, Lapeña destacó: “En hidroelectricidad, los años de oro fueron los ’70 y ’80, cuando se construyeron y proyectaron grandes obras que lograron que la hidroelectricidad pasara de ser el 10% de la energía generada al 50 por ciento”. Y mencionó como ejemplos El Chocón (1973); Cerros Colorados (1973); Salto Grande (1978); Alicurá (1984); Piedra del Águila (1989) y Yacyretá (1996).

En el documento “Situación actual del sector hidroeléctrico argentino”, publicado por el Instituto Argentino de la Energía (IAE) en agosto de 2011, se señala que “en los últimos 15 años la incorporación de hidroelectricidad al parque de generación eléctrica fue de muy poca magnitud, ya que solamente se pusieron en servicio los aprovechamientos hidroeléctricos Potrerillos (Mendoza) y Los Caracoles (San Juan)”, además de Yacyretá.

Evolución de la generación hidroeléctrica en Argentina. Período 1936-2010.

Fuente: IAE.

El ingeniero y ex funcionario de Hidronor S.A., Guillermo Malinow, agregó que en este momento solamente existe una sola obra hidroeléctrica en ejecución: Punta Negra, en el río San Juan, que no incorpora grandes potencias de cara a los próximos 12 años y cuya financiación es asumida por el Estado Nacional. “En ese período, y para mantener una contribución del orden del 40% de generación hídrica dentro de la matriz eléctrica, habría que incorporar del orden de 7.000 MW a los casi 11.000 MW de potencia instalada que hoy dispone el país, que necesitará una inversión del orden de U$S 15.000 millones, ese será un número a considerar y no las obras que se hicieron en estos años”, puntualizó Malinow.

Esta situación, agrega el informe citado anteriormente, se originó como consecuencia de las privatizaciones de las empresas especializadas Agua y Energía Eléctrica e Hidronor en la década del 90, “cuando se concesionó la explotación de las centrales hidroeléctricas ejecutadas por el Estado, sin tomar las previsiones necesarias para la ampliación del sistema de generación hidroeléctrica”. Félix Herrero, especialista en energía (Proyecto Sur), explicó que la privatización de YPF también contribuyó al estancamiento hidroeléctrico: “Repsol compró la empresa estatal y dejó de invertir la renta petrolera en el país, que permitió construir proyectos hídricos, para enviar esos recursos al exterior.”

En noviembre de 2009, la Secretaría de Energía (Resolución N° 762/09) creó el Programa Nacional de Obras Hidroeléctricas con el fin de incentivar la construcción de centrales. “No obstante -observa el documento-, el Programa implementado no incluye los detalles necesarios de cómo serán estudiados y definidos los proyectos que serán ejecutados, siendo necesaria su complementación en este aspecto”. Los proyectos en etapa de factibilidad próximos a iniciarse son: Cóndor Cliff (1400 Mw); La Barrancosa (750 Mw); Los Blancos I (324 Mw) y Chihuido I (852 Mw).

Una matriz condicionante

Respecto a las energías renovables, como la eólica, Bronstein señaló que “durante décadas no hubo inversiones” como consecuencia de que “la matriz energética fue tan dependiente del gas”, y destacó la activación de los parques eólicos El Tordillo (1,5 Mw) y Arauco (25 Mw); y el parque solar San Juan (1,2 Mw).

No obstante, el Consejo Mundial de Energía Eólica (GWEC, por sus siglas en inglés) incluye a la Argentina entre los países de la región con menos instalaciones de energía eólica incorporadas entre 2000 y 2010. En ese período, el país instaló 37,4 Mw y Brasil 848 Mw, seguido por México (500 Mw), Chile (170 Mw); Costa Rica (125 Mw) y Nicaragua (65 Mw).

La Argentina, en cuanto a potencial de energía on shore -subrayó Luis Rotaeche, especialista en energía eólica- es la quinta potencia del mundo, luego de Rusia, Australia, Canadá y EE.UU.”. En cuanto a la constancia del viento en Argentina, que se mide como “factor de capacidad” y que es un elemento fundamental en la ecuación económica, es posiblemente superior al resto del mundo (“Global potential for wind-generated electricity” de Xi Lua, Michael B. McElroya and Juha Kiviluomaca, School of Engineering and Applied Science, 2011).

Rotaeche afirmó que la pérdida del autoabastecimiento de energía exige mayores inversiones en energías alternativas en el corto plazo, y agregó que, salvo la producción de biocombustibles, ninguno de ellos ha registrado una gran incorporación de potencia al sector energético.

Según el director ejecutivo de la Asociación Argentina de Biocombustibles, Claudio Molina, “con anterioridad al 2006, no había plantas de biocombustibles representativas” y agregó que desde ese año “la inversión en biocombustibles, entre biodiesel y bioetanol, se acerca a U$S 1500 millones a la fecha”.

Actualización: Respecto a la obra de Yacyretá, los datos revelan un gran incremento en la capacidad de producción eléctrica. En el período enero-septiembre de 2003 la represa generaba 9.141 GWh; mientras que en el período enero-septiembre de 2009 aumentó a 11.213 GWh. Si se observa el balance entre 2003 y 2009, por otro lado, el incremento en la generación de energía (2.072 GWh) significó un 22,7%, y en potencia (315 MW) un 22,6 por ciento. Los últimos datos disponibles, de febrero de 2011, muestran que la cota aumentó en 7 metros entre el último año y el 2006; la potencia 1685 MW y la generación eléctrica 8.200 GWh.

donantes

12 Respuestas

  1. Pedrito dice:

    Por suerte tenemos a un ex-secretario de energía de Alfonsín(!!!) para asesorar sobre el tema.

  2. MarianoG dice:

    En el informe no se mencionan otros proyectos en ejecución, como la nueva elevación de cota en Yaciretá, o en estudio de factibilidad, como los del Río Uruguay en la frontera con Brasil o la/s central/es nuclear/es embalse 2 y 3. Tampoco hay mención alguna a proyectos geotérmicos, mareomotrices o solares, como así tampoco a otros aprovechamientos de biomasa energética, como la generación de electricidad con basura urbana o la utilización de desechos del complejo agro-industrial como combustibles (de uso local o exportables, como los pellets de madera).

    • Chequeado.com dice:

      Estimado:

      En la nota se incluyeron las obras más importantes que fueron señalando los especialistas en el tema, desde Lapeña hasta Bronstein, pasando por los demás.

      Sí se menciona la nueva elevación en Yacyretá, cuando Bronstein afirma:
      “En este aumento tuvo un peso muy importante la finalización del aprovechamiento binacional Yacyretá a cota 83 metros sobre el nivel del mar y la ampliación de Hidroeléctrica Los Caracoles”, observó Víctor Bronstein, director del Centro de Estudios de Energía, Política y Sociedad (CEEPyS). Además, fueron incluidos datos en la actualización del final de la nota.

      Si bien los especialistas señalan que la mayor inversión en energías alternativas se destina al sector eólico, es cierto que existen proyectos como el parque solar San Juan (1,2 Mw), que ya ha sido finalizado y que fue mencionado en la publicación.

      Gracias por sus sugerencias y comentarios.

      • albino dice:

        Muchachos de chequeado.com: no leí la nota, porque en el encabezado figuraba la opinión del Sr. Lapeña. Persona que yo desestimaría para la elaboración de un informe más o menos “serio”. Cuando hay algúna opereta sobre lo energético, suelen aparecer por los medios, personajes que han sido fracasados ex funcionarios, como Lapeña. Los saludo atte.

  3. MarianoG dice:

    Sin ser energía “alternativa”, también entra en tema las fuentes no convencionales de combustibles fósiles, y en particular de gas natural, donde recientemente se han efectuado importantes descubrimientos, que darían a la Argentina un enorme potencial futuro en este sentido, a mediano plazo.

  4. RodolfoF dice:

    No se hace referencia a la invaluable inversión en generadores Diesel que están equilibrando la tensión que de otra manera no llegaría a la mayoría de los pueblos del interior. Ver empresas Soenergy, Ind. J.F. Secco, Sullair, Cummins, etc.

  5. Hiddenm dice:

    Lo lindo sería transformar todos esos potenciales que tenemos en recursos realmente.

  6. Soledad dice:

    Yo creo que estamos en camino de ampliar nuestras energias renovables.
    Les dejo el ultimo informe de Enero 2012 de CLICeT.
    http://www.cienciayenergia.com/Contenido/pdf/070112_rad_arg.pdf

    Y hubiera estado buena la opinion de Federico Bernal.

Dejá un comentario (si contiene agresiones no se publicará)

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *