¿Por qué sólo los datos no alcanzan para combatir la desinformación?

La verificación más minuciosa puede a veces tropezar contra esta dificultad. Desde el lado del chequeo de datos, en temas políticos es importante que el lenguaje utilizado no despierte emociones. Pero, además, gran parte del trabajo por hacer está en cada uno de los lectores.