Por qué #SeDiceEnLasRedes será de acá en más #FalsoEnLasRedes

En Chequeado trabajamos para mejorar la calidad del debate público, reducir la impunidad intelectual y aumentar el costo de la mentira. Es bueno recordarlo después de un día en el que fuimos trending topic en Twitter y no lo celebramos porque, para gran parte de la audiencia, no logramos nuestro cometido por un texto con algunos tecnicismos que debimos aclarar mejor (y, por eso, actualizamos); un contexto que no supimos leer y acciones que no logramos contrarrestar a tiempo.

Trabajamos sin condicionamientos ni presiones y en forma transparente: abrimos a la comunidad nuestro método, nuestro financiamiento y, cuando lo amerita –como hoy-, nuestros traspiés y aprendizajes.

Desde que empezamos en 2010, chequeamos no sólo a funcionarios, políticos, líderes sociales y empresarios sino también a líderes de opinión y medios. En 2014, al advertir la enorme capacidad de propagarse que tenían los rumores originados en las redes sociales o en autodenominados medios que más bien son aparatos de propaganda que financia algún político u operador para desacreditar a sus adversarios (algo que pasa no sólo en la Argentina, sino que es un fenómeno mundial), empezamos a explorar una nueva sección, a la que llamamos #SeDiceEnLasRedes y, a partir de hoy, rebautizamos como #FalsoEnLasRedes. Esto se enmarca en una tendencia mundial en la que participan desde la BBC, con un sección abierta hace unas semanas, hasta el pionero FactCheck.org.

No adherimos a la teoría que sostiene que siempre es mejor ignorar las noticias falsas por más que se propaguen hasta el infinito para no darles más aire, convencidos de que la gente no se las cree. El caso más claro de su influencia fue el de la elección estadounidense, donde este contenido jugó un rol relevante.

Pensamos que, cuando es posible, hay que contrastar “el pescado podrido”, como se llama desde siempre en la jerga periodística a las notas operadas y que, gracias a la tecnología y las redes sociales, ahora resultan en ciertos casos ser mucho más baratas y efectivas que en el pasado.

En este contexto se suma una complejidad extra que decidimos enfrentar y es desafiante: en las redes sociales, en la Argentina y el exterior, muchos usuarios arman una burbuja, o cámara de eco en la jerga, que reproduce su línea de pensamiento y facilita la difusión de contenido no contrastado. Esto es tan así que, desde hace muy poco, Facebook está intentando atenuar el problema (y Chequeado tiene un rol global en relación con esto) y Google también. Por eso, yendo a los extremos, puede suceder que una persona tenga exposición a muchos posteos relacionados con un tema x y otro ni se entere de que tal tema fue visto por millones. Ante esto cuando un medio, como Chequeado, define verificar esos posteos para una parte del público puede parecer que lo está subiendo a la agenda cuando, en realidad, siempre estuvo en la agenda de una gran porción de la sociedad.

Para poner al tanto a los que se lo perdieron, acá van los hechos. La nota de Chequeado que causó controversia ayer es esta: #SeDiceEnLasRedes que, como en 2001, el gobierno de Mauricio Macri se quedará con la plata de los ahorristas. ¿Es así? Integra una sección con la que buscamos contrastar notas y artículos que se viralizan en las redes sociales y, en general, resultan ser fake news (falsas noticias).

Seleccionamos diferentes publicaciones de redes o notas generalmente sin fuentes, tanto con críticas a oficialistas como a opositores, y fieles al método de Chequeado, las contrastamos con los hechos y los datos para acercar información fidedigna a la comunidad. Hasta ahora, no poníamos calificación en estos textos como hacemos en los chequeos porque no siempre está claro el autor original de la afirmación. Pero, después de lo que pasó ayer, aprendimos que deberíamos hacerlo para evitar malos entendidos.

En esta oportunidad tomamos una información que levantaron varios portales que suelen defender al kirchnerismo, y reprodujo el diario Página 12, sobre la supuesta “inminencia de un corralito”. Lo que buscamos en la nota fue verificar esta situación e incorporar un análisis sobre las diferentes variables económicas que podrían favorecer un desenlace así y mostrar que ahora no se daban.

Tratando de entender lo que sucedió creemos que el principal problema radicó en el uso que se le dio a un tuit con el que publicamos la nota, que replicó el título, más nuestro clásico “¿es así?” y fue compartido por varios usuarios en Twitter, indicando de manera equivocada que estábamos avalando esa teoría.

Parte de la controversia se originó porque la nota no fue leída, ya que allí aclarábamos –o eso pensamos- que el contexto económico no es de ninguna manera similar al de 2001, por lo que las sospechas no tienen fundamento. Sabemos que gran parte del público, de todo medio del mundo, no entra a las notas que comparte en redes. Por eso creamos el formato de GIFs que explican, de manera simplificada, los chequeos y viven en redes sociales. Sin embargo, minimizamos la controversia que se podía generar y tomamos nota para evitarlo en el futuro.

El tuit que ayer causó revuelo lo publicamos de la misma manera que lo hicimos con otros #SeDiceEnLasRedes, como el de la falsa imagen del ex ministro Aníbal Fernández metiéndose boletas en los bolsillos (ver tuit acá) o la falsa aseveración de que la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, se había aumentado el sueldo a 550.000 pesos (ver tuit acá). Pero, sin duda, esta vez en Chequeado pecamos de ingenuos porque minimizamos que el “corralito” es un tema que genera mayor sensibilidad que aquellos y el contexto actual –la nota se publicó pocos días después de que se difundiera un audio del ex candidato presidencial Sergio Massa instando a comparar al actual gobierno de Mauricio Macri con el de Fernando de la Rúa-, lo hacía diferente. Además, el hecho de no haber incluido la conclusión en el tuit facilitó la lectura que se le dio.

Estamos tranquilos con nuestra consciencia porque aunque nos acusen falsamente ahora de recibir sobres de kirchneristas o de massistas tanto como hace unos años de macristas, hacemos periodismo y, aunque a muchos los perturbe, los hechos y los datos, algunas veces benefician a unos y otras, a sus adversarios.

En fin. ¿Qué aprendimos de ayer? Confirmamos que es relevante contrastar lo que se dice en las redes sociales y que debemos ser extremadamente precisos en nuestras notas y la forma de difundirlas para, al menos, no facilitar operaciones que le hagan decir a nuestros textos cosas que no dicen y, dada la forma de circular de la información en las redes, lejos de mejorar el debate público, lo oscurezcan. Por eso optaremos por ser más obvios renombrando la sección, y la etiqueta que acompaña todo posteo, como #FalsoEnLasRedes a la vez que agregamos una explicación al pie sobre cómo hacemos estas notas. Gracias a todos los que nos hicieron críticas constructivas para llegar a esta definición.

Sabemos que con la sección #FalsoEnLasRedes no terminaremos con los fakes que circulan en la Argentina, como no terminamos gracias a los chequeos con las mentiras y engaños en el discurso público. Sin embargo, confiamos en que al hacerlo aumentaremos el costo de mentir y decir cualquier cosa impunemente. A eso nos dedicamos. En el camino estamos decididos a aprender de nuestros desaciertos y a abrir a nuestra comunidad el resultado de esos aprendizajes.

1 Respuesta

  1. Esteban dice:

    Lamentablemente lo de ayer fue una nota de opinión basada en datos inexactos, lo que lleva obviamente a conclusiones erróneas. Esto me lleva a sospechar sobre la metodologia usada en otros asuntos. Es una pena que algo que empezó como la búsqueda de periodismo de datos, se use para emitir opiniones políticas sobre bases falsas

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