De la pareja al monoambiente: crecen los hogares unipersonales y un informe advierte por el “efecto divorcio”
- Los hogares unipersonales pasaron de representar el 15% al 24,6% del total de hogares en Argentina entre 2001 y 2022. En paralelo, los hogares de una pareja con hijos bajaron de 40,8% a 30,2%.
- Un informe de la Fundación Tejido Urbano advierte que la disolución de parejas constituye un mecanismo creciente de creación de nuevas unidades residenciales.
- En 2023, el 37% de los jefes de hogar divorciados vivía solo y, entre quienes alquilan y viven solos, el 75% reside en viviendas pequeñas, lo que incrementa la presión sobre monoambientes y departamentos chicos.
El problema habitacional en Argentina ya no puede explicarse únicamente por las dificultades económicas para acceder a una propiedad o las faltas de viviendas. Un nuevo informe de la Fundación Tejido Urbano advierte que las transformaciones en las estructuras familiares también están cambiando el mapa residencial del país y generando nuevas presiones sobre el mercado inmobiliario.
El informe, elaborado en base a datos del último Censo de Población, Hogares y Viviendas 2022 del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), muestra que en las últimas dos décadas Argentina atravesó una fuerte transformación en la composición de los hogares. El dato más significativo es el avance de los hogares de una sola persona, que crecieron 159% en términos absolutos.
Crece el número de hogares, pero con menos integrantes
Entre 2001 y 2022, la cantidad total de hogares pasó de 10,1 millones a 15,9 millones, un crecimiento del 58%. Mientras que en 2001 los hogares de una sola persona representaban el 15% del total, en 2022 alcanzaron el 25%. En paralelo, los hogares habitados por una pareja con hijos perdieron peso: pasaron de representar el 41% al 30%.
“Los hogares unipersonales se consolidan como una de las formas de convivencia que más se expandió en este período”, señaló el informe. Y agregó: “En contraste, los hogares nucleares tradicionales (particularmente, aquellos conformados por una pareja con hijos) perdieron peso dentro de la estructura de los hogares”.
También crecieron los hogares monoparentales. Entre 2001 y 2022, la participación de hogares formados por un solo adulto con hijos pasó de 10,2% a 14,3%. En conjunto, los hogares unipersonales y monoparentales subieron del 30% a casi el 45% del total.
El divorcio como factor de demanda en el mercado inmobiliario
Casi en simultáneo, el porcentaje de divorciados o separados pasó del 4% al 6% sobre el total de la población entre 2003 y 2023, según el informe de Tejido Urbano, que toma como referencia los datos del tercer trimestre de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC. En cantidad, las personas divorciadas o separadas crecieron más de un 90% en ese período, pasando de 964.784 a 1.846.485.
Fernando Álvarez de Celis, director de Tejido Urbano y ex secretario de Planificación Territorial y Obra Pública de la Nación durante el gobierno de Mauricio Macri (Cambiemos), destacó en diálogo con Chequeado que “el informe llega con datos hasta 2023, pero se puede observar al procesar también los datos de la EPH del tercer trimestre de 2025 que las principales tendencias observadas se mantuvieron estables respecto a 2 años antes”.
El trabajo agrega que “así como la emancipación juvenil ha sido históricamente un motor de formación de nuevos hogares, la disolución de parejas constituye hoy un mecanismo creciente de creación de nuevas unidades residenciales”, y, “en términos habitacionales, cada divorcio implica potencialmente la transformación de un hogar en dos, generando nuevas demandas de vivienda”.
En 2023, el 37% de los jefes de hogar divorciados vivía solo. En otras palabras, casi 1 de cada 4 hogares unipersonales está encabezado por una persona divorciada.
Los datos muestran además que gran parte de estas reorganizaciones residenciales se resuelven a través del alquiler. En 2023, 1 de cada 5 jefes de hogar divorciados alquilaba su vivienda. Entre quienes atraviesan una separación en edades medias de la vida adulta -especialmente entre los 30 y los 50 años-, el alquiler aparece como la principal vía para reorganizar la situación habitacional.
Entre los jefes de hogar divorciados que alquilan, el 54% vive en unidades pequeñas mientras que entre aquellos que además viven solos la proporción alcanza el 75%. Para Tejido Urbano, esto explica parte de la fuerte presión que hoy existe sobre el segmento de monoambientes y departamentos chicos en las grandes ciudades. “El estrés del mercado habitacional no sólo es escasez de viviendas, también es multiplicación de hogares”, resume el informe.
Por su parte, Germán Gómez Picasso, fundador de Reporte Inmobiliario, destacó en diálogo con Chequeado que “el hecho de que cada vez viven menos personas en más casas es una tendencia mundial, pero en términos de demanda inmobiliaria, esto no quiere decir que sólo se compren o alquilen monoambientes”. Y agregó: “Hoy, el 39% de los inmuebles que se venden en el área metropolitana son 2 ambientes; el 27%, 3 ambientes; y sólo el 21% , 1 ambiente”.
Fecha de publicación original: 24/05/2026
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