Los nacimientos cayeron casi 50% en 10 años: cómo cambió la maternidad en Argentina y qué desafíos plantea
- Según un nuevo informe de Unicef Argentina, los nacimientos cayeron casi la mitad en la última década en el país -pasando de 777.012 en 2014 a 413.135 en 2024- y se registra el nivel de fecundidad más bajo en la historia.
- La caída de los nacimientos es diferente entre provincias: Santa Cruz registra la baja más pronunciada (-56%), seguida por la Ciudad de Buenos Aires (-53%) y Jujuy (-53%), mientras que en Misiones hubo el menor descenso (un 33%).
- El fenómeno no es exclusivo de Argentina y especialistas coinciden en que no existe una única causa. Entre las principales, se destacan la caída de la fecundidad adolescente, la postergación de la maternidad, la situación económica y la organización de las tareas de cuidado, entre otros factores.
Los nacimientos cayeron casi un 50% en la última década en Argentina: pasaron de 777.012 en 2014 a 413.135 en 2024, según un nuevo informe de Unicef Argentina en base a datos oficiales.
De este modo, el país registra hoy el nivel de fecundidad más bajo de su historia con 1,5 hijos por mujer (una cifra por debajo del nivel que se necesitaría para mantener la población en niveles actuales -2,1 hijos por mujer- y cerca del umbral de fecundidad ultrabaja -1,3 hijos por mujer-).
Los datos surgen del documento “Monitor de la niñez y la adolescencia. Natalidad en Argentina: descenso reciente y perspectivas” presentado por Unicef Argentina este miércoles en un conversatorio del que participó Chequeado.
Qué dicen los datos sobre Argentina
De acuerdo a los datos presentados por Unicef Argentina, los nacimientos cayeron casi la mitad en los últimos 10 años (pasando de 777.012 en 2014 a 413.135 en 2024) y la fecundidad registra el punto más bajo de su historia (1,3 hijos por mujer).
En 2024, el país registró una cantidad de nacimientos similar a la de 1948, pero con una población de mujeres en edad fértil tres veces mayor. El punto de inflexión se observa en 2014, año en el que se registraron 777.012 nacimientos, mientras que en 2024 fueron 413.135, una caída del 47%.

En términos de fecundidad, hasta 2014 se registraban tasas en torno a 2,3 hijos por mujer. El informe señala que el quiebre en dicho año generó una reducción que la situó en su nivel histórico más bajo de 1,3 hijos.
Santa Cruz es la provincia con mayor caída de nacimientos
La caída de los nacimientos presenta diferencias marcadas entre provincias. Santa Cruz registra la baja más pronunciada (-56%), seguida por la Ciudad de Buenos Aires (-53%) y Jujuy (-53%). En Misiones hubo el menor descenso (un 33%). Le siguen Santiago del Estero (-35%), Santa Fe (-37%) y Chaco (-37%).
Para Unicef Argentina, el fenómeno se ve generalizado a nivel país, pero no opera con la misma intensidad en todo el territorio. “Esta heterogeneidad territorial le da un contenido concreto a la agenda de niñez y adolescencia. Con cohortes más pequeñas, la prioridad se desplaza hacia la localización de las necesidades, el cierre de brechas entre provincias y la mejora de la cobertura efectiva de los servicios”, destacan.
Durante la presentación del informe, Carolina Aulicino, oficial de Política Social de Unicef Argentina, planteó que la baja fecundidad avanza sobre “un mapa provincial muy desigual”: “Esa configuración refuerza la necesidad de orientar las intervenciones hacia provincias, departamentos y grupos sociales con mayores desafíos”.

Los datos también revelan una brecha educativa: las mujeres con secundaria completa y más presentan la menor tasa de fecundidad, mientras que aquellas que no completaron el secundario presentan la mayor tasa, sobresaliendo el caso de quienes no terminaron la primaria.
El fenómeno no es exclusivo de Argentina
La caída de los nacimientos no es un fenómeno particular de Argentina. En los últimos 25 años, la caída de la tasa de fecundidad fue del 21% en todo el mundo.
Si analizamos América Latina, Chile (-43%) y Argentina (-42%) encabezan el ránking en la región, llegando a duplicar el contexto internacional. Uruguay presenta una evolución similar (-36%) y, en el caso de Brasil, la tendencia también es descendente, aunque más moderada (-28%).

Las causas detrás de la caída de la natalidad
No hay una causa única de este fenómeno, explican desde Unicef Argentina. “La fecundidad es el resultado de una combinación entre decisiones personales y condiciones culturales, económicas, institucionales y de organización del cuidado que las atraviesan”, señala el informe.
La caída de la fecundidad adolescente y la postergación de la maternidad explican parte del cambio. Sin embargo, desde la entidad destacan que esa caída no es compensada por un aumento en edades posteriores.
La organización del cuidado y las brechas de género también son una pieza clave. En Argentina, una mujer trabaja 7 horas semanales más que un varón, sumando trabajo remunerado y no remunerado, según datos relevados por Unicef Argentina en base a la Encuesta Nacional de Uso del Tiempo (ENUT) 2021 del INDEC. Incluso, una mujer ocupada (5 horas 39 minutos) dedica más tiempo al cuidado que un varón desocupado (4 horas 03 minutos).
Por su parte, Mariana Isasi, jefa de oficina del Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA) en Argentina, explicó que el 57% de las personas quisiera tener más hijos pero no puede, estando entre los principales obstáculos restricciones económicas, laborales, habitacionales y de cuidados. “Se instaló una idea de que ya no queremos tener más hijos y no es así”, planteó la especialista.
En esta línea, Jorge Paz, consultor de Unicef e investigador del Instituto de Estudios Laborales y del Desarrollo Económico (IELDE), señaló citando datos de UNFPA que “el 33% de las mujeres que ya completaron su ciclo reproductivo reportan que tuvieron la cantidad de hijos que querían tener”, pero “el 66% no tuvo el número de hijos que deseaba”.
Y agregó: “Ahí se observa un fenómeno empírico interesante, quienes contestan que tuvieron más hijos de lo que desearon pertenecen a un estrato socioeconómico bajo -medido por la variable que tenemos para medir: la educación-, mientras que quienes tuvieron menos son de nivel socioeconómico alto”.
Por último, los especialistas destacaron las dificultades para encontrar una pareja adecuada como otro factor clave en la decisión de tener hijos. Según resultados de la última Encuesta sobre Futuros Demográficos publicada por la UNFPA, casi el 80% de las personas afirma que tener pareja es una condición previa importante para convertirse en madre o padre, y aproximadamente el 20% afirma que quiere tener pareja pero actualmente está soltera.
Menos nacimientos, más desafíos para las políticas de niñez
Para 2036 habrá casi un millón menos de niñas y niños que en la actualidad. En este escenario, Argentina tendrá cohortes de nacimiento más pequeñas que las observadas en décadas previas.
En este escenario, desde Unicef Argentina advierten que la caída de la natalidad no reduce las necesidades de la niñez. “Si la reducción de los nacimientos se concentra más en sectores medios y altos, mientras que la fecundidad permanece relativamente más elevada en hogares con mayores privaciones, la infancia futura podría ser numéricamente más pequeña pero socialmente más concentrada en condiciones de vulnerabilidad”, indicó la representante Adjunta de Unicef en Argentina, María Elena Úbeda.
“El desafío será mirar a la niñez futura con una lógica distinta: ya no sólo preguntarse cuántas niñas o niños nacerán, sino dónde, en qué hogares, en qué condiciones materiales de vida y con qué accesos a cuidados, salud, educación y protección”, destacó.
De esta manera, los especialistas coinciden en que el escenario puede representar una oportunidad para mejorar la calidad de las intervenciones, ampliar la cobertura efectiva de servicios de primera infancia, fortalecer el seguimiento nominal, reducir brechas territoriales y anticipar demandas de cuidado.
Para Gala Díaz Langou, directora del International Panel for Social Progress (IPSP), es clave buscar comprender mejor “cómo pueden las personas jóvenes acceder a una vivienda en Argentina, poner el foco en cómo creamos empleo y aumentamos la participación laboral, y habilitar una vía para las personas que quieran tener hijos, lo cual implica, por ejemplo, más licencias”.
“Tenemos una oportunidad gigante. No es solo el impacto directo en las familias, sino el efecto multiplicador de esto sobre la economía. Las políticas de cuidado pueden ser un elemento dinamizador”.
Fecha de publicación original: 02/09/2026
Comentarios
Valoramos mucho la opinión de nuestra comunidad de lectores y siempre estamos a favor del debate y del intercambio. Por eso es importante para nosotros generar un espacio de respeto y cuidado, por lo que por favor tené en cuenta que no publicaremos comentarios con insultos, agresiones o mensajes de odio, desinformaciones que pudieran resultar peligrosas para otros, información personal, o promoción o venta de productos. Muchas gracias.