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Jorge Macri y las narrativas contra las villas en CABA: qué muestran los datos

Si tenés sólo unos segundos, leé estas líneas:
  • El Jefe de Gobierno porteño adelantó que no se construirán “viviendas nuevas y regaladas” en las villas porteñas, describió a la política de urbanización como un “fracaso” y señaló que es hora de que “la clase media reciba un poco de ayuda”.
  • Los datos muestran que la urbanización de villas se hizo con créditos y planes de pago, no con entrega gratuita de viviendas. Según la ONG Techo, las políticas de integración no fracasaron sino que mejoraron el acceso a agua y cloacas en barrios populares.
  • Pese a los dichos de Macri sobre la clase media, el presupuesto 2026 en políticas de hábitat para todos los sectores cae a su nivel más bajo en 14 años, de acuerdo con ACIJ.

En las últimas semanas, el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, se diferenció de las gestiones anteriores del PRO en la Ciudad y adelantó que en su gobierno no se construirán “viviendas nuevas y regaladas” en las villas porteñas. 

Justificó su anuncio en diversas narrativas enfocadas en el trabajo de las personas que viven allí, el presunto fracaso de la integración sociourbana y una supuesta dicotomía entre promover políticas de hábitat para la clase media o para los habitantes de barrios populares.

Repasamos las narrativas del Gobierno porteño y los datos disponibles.

1. La narrativa sobre “las viviendas regaladas por el Estado”

Según un análisis de la fundación Techo junto a la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ) para Chequeado, en la Ciudad los proyectos de integración sociourbana “han garantizado el acceso a la vivienda a través de operatorias específicas de vivienda social, con créditos hipotecarios a 30 o 40 años, con tasas de interés ajustadas a la capacidad de pago de cada familia”. Es decir, no fueron entregas gratuitas de viviendas.

Un informe del Instituto de Vivienda de la Ciudad (IVC) analiza la política de integración porteña del período 2016-2023. Sobre quienes viven en barrios populares describe 4 tipos de estrategias: el crédito hipotecario para la compra fuera del barrio; la construcción de nuevas viviendas para quienes requerían una relocalización; el programa de mejoramiento de viviendas; y el canje, para quienes por diversas razones no pudieran mudarse a la zona de relocalización. 

Sobre el segundo punto, el informe no habla de entrega gratuita de la propiedad. Indica que “las viviendas se otorgaron con títulos de propiedad y facilidades de pago a través de préstamos o planes de pago”, con “240 a 360 cuotas (480 en casos excepcionales), tasa de interés de 0 a 4% y reconocimiento del valor de las viviendas afectadas por el proceso de integración (es decir, destinadas a ser demolidas) como parte de pago de las viviendas nuevas”.

2. El supuesto “fracaso” de las políticas de urbanización

De acuerdo con un informe de ACIJ de 2024, la política realizada por el IVC generó impactos concretos en el acceso a servicios públicos en 2 de los barrios intervenidos.

En 2016, en Villa 20 no había acceso a la red formal de agua y saneamiento. Para 2023, el 56% de las familias manifestó tener conexiones formales a la red de agua potable y el 44% a desagües cloacales. En Playón de Chacarita las conexiones informales a servicios públicos se habrían reducido en un 75% gracias a las obras de integración, con el 91% de las familias conectadas a la red de agua formal, y el 70% a la red cloacal.

“Estos datos no implican que los procesos implementados en la Ciudad no tengan oportunidad de mejora (las hay), ni que existan otros modelos alternativos de integración urbana que sean valiosos discutir”, señalaron Techo y ACIJ

Y agregan: “No debe perderse el foco de que el objetivo último es garantizar el acceso a los servicios básicos y seguros para toda la población, como en el resto de la ciudad”. 

3. La narrativa de que “la clase media nunca recibió ayuda”

En la Ciudad hay ejemplos concretos de construcción de parques de viviendas destinados a sectores medios, con financiamiento nacional y local. Por ejemplo, el desarrollo urbanístico Estación Buenos Aires, ubicado en Parque Patricios, que cuenta con más de 1.200 viviendas con créditos pagos y servicios para 20 mil habitantes.

Otro caso es el Barrio Olímpico, ubicado en Villa Soldati, un complejo de vivienda social que fue transformado, luego de los Juegos Olímpicos de la Juventud 2018, en un barrio residencial con créditos del IVC y del Banco Ciudad. Y el desarrollo urbanístico Estación Sáenz, ubicado en el barrio de Nueva Pompeya, que forma parte del programa Procrear II y contempla más de 700 viviendas. 

Si bien Macri señaló que “es hora de que la clase media reciba un poco de ayuda”, el Presupuesto de la Ciudad de Buenos Aires para 2026 incluye recortes generalizados para los organismos de vivienda, que afectan a todos los sectores, incluyendo a los inquilinos de sectores medios. 

Según un análisis de ACIJ, los fondos destinados a políticas de vivienda equivalen apenas al 0,9% del total de la Ciudad, el punto más bajo en los últimos 14 años, y representa una caída real del 22,9% respecto al presupuesto de 2025. 

Respecto de los programas de apoyo al alquiler, destinados en gran medida a la clase media, se observa una caída del 7,4% en términos reales.

4. La narrativa de que la clase media labura (y las personas que viven en villas no)

En sus últimas apariciones, Macri insistió con la idea de dejar de regalar viviendas en villas y dar prioridad a la clase media, que “nunca se los ayudó”, y que “laburan y cumplieron la ley”. En una entrevista con La Nación+ también cuestionó “esta lógica de tirar plata permanentemente, de que las minorías quejosas le ganen a la mayoría silenciosa que se levanta, labura y nunca se queja”. 

Sin embargo, la evidencia contradice esta narrativa. Según datos de 2024 del Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires, la brecha en la tasa de ocupación es mínima: un 64,1% en los barrios populares frente a un 66,6% en el resto de la Ciudad. Es decir, en ambos sectores más de la mitad de las personas mayores de 18 años trabaja.

La diferencia entre ambos sectores, por lo tanto, no está en la tasa de ocupación sino en la calidad del empleo. Mientras que en la “ciudad formal” solo el 19,2% tiene empleos precarios, en los barrios populares la cifra se dispara al 69,3%. Esta desigualdad explica también por qué la pobreza alcanza al 75% de los vecinos en barrios populares, comparado con el 19,3% en el resto de la Capital.

Chequeado consultó al equipo de prensa de Macri, pero hasta el momento de publicación de esta nota no obtuvo respuesta. 

Fecha de publicación original: 05/02/2026

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