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FrasesEngañoso
La afirmación puede coincidir parcialmente con ciertos datos, pero -intencionalmente o no- ha sido manipulada para generar un mensaje en particular.

Fortuna: “Un egresado de una universidad pública cuesta más que en la privada más cara”

“Un egresado de una universidad pública cuesta más que en la privada más cara”, tituló un artículo la revista Fortuna. Allí se señala “que un egresado cueste 45.000 dólares es un escándalo. El promedio nacional es de 60.000 dólares, peor aún. En la Universidad Patagonia Austral el costo llega a los 424.408 dólares”, y concluye que “sería más barato para los contribuyentes mandarlos a la Universidad de San Andrés, que tal vez sea la universidad privada más cara del país”.

Si se compara el presupuesto por cada graduado de las universidades públicas, el costo es mayor al de las universidades privadas. Pero el cálculo no tiene en cuenta aspectos como el costo de los distintos tipos de carreras que imparten las universidades estatales y gastos no directamente relacionados con la formación de graduados, como la investigación o las actividades de extensión, y algunos especialistas consideran que no es válido.

El presupuesto de las universidades nacionales públicas por cada graduado fue en 2011, último dato disponible, de casi US$ 65.000. Este promedio incluye importantes diferencias entre las instituciones, que van desde US$ 424.408 en la Universidad Nacional de la Patagonia Austral, a US$ 24.480 en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, pasando por US$ 45.072 en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Ese mismo año se egresaron en títulos de pregrado y de grado 73.442 personas en las universidades públicas, y 35.918 en las privadas.

Las cifras son oficiales y provienen del último Anuario de Estadísticas Universitarias publicado en 2011 por el Ministerio de Educación de la Nación, y que retomó el Centro de Estudios de la Educación Argentina (CEA) en su informe de septiembre último. El artículo de Fortuna toma como fuente una nota de La Nación realizada en base a este informe.

Consultado por Chequeado, el director del CEA y miembro de la Academia Nacional de Educación, Alieto Guadagni, mencionó que el Anuario no incluye datos sobre el costo de un egresado en una universidad privada, por lo que ni en el informe del CEA ni en la nota de La Nación que lo retoma se incluye esta información. Guadagni además mencionó que hay que tener cuidado con la comparación porque las universidades “generan otros ‘beneficios’ además de la graduación”, aunque destacó las grandes distancias en el costo de los graduados de las diferentes universidades públicas, que alcanzan brechas de hasta el 1.700 por ciento.

Marcelo Rabossi, doctor en Educación por la State University of New York y profesor e investigador del Área de Educación de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT), proyectó los promedios a 2014 tanto para los graduados de las universidades públicas, con un costo de US$ 70.000, como para los de las universidades privadas, con un total de US$ 44.000 por graduado. Como el presupuesto de las universidades privadas no es público, el cálculo toma una cuota promedio de $2.500 por mes, y un 10% más porque los aranceles no cubren totalmente los costos.  

Rabossi señaló, sin embargo, que las principales razones por las que el costo de un graduado en la universidad pública puede ser mayor son que los alumnos de estas instituciones tardan más tiempo en graduarse (7 años contra 5,5 de las privadas) y que hay una gran deserción (se gradúa un 27% de los alumnos frente al 40% de las privadas). “El Estado invierte por alumno US$ 2.700, mientras las privadas cuestan US$ 3.200 por cada alumno”, agregó, por lo que no necesariamente sería más económico que todos los alumnos del sistema público fueran enviados a las instituciones privadas como propone el artículo de Fortuna.

Según Juan Doberti, doctor en Ciencias Económicas de la UBA, “no existe un estudio serio sobre el costo de un graduado en el país, que debe realizarse con la metodología de estudios de cohortes”. El experto criticó en esta línea los cálculos a partir del presupuesto universitario, ya que “supone que la universidad solo gasta dinero en producir graduados, cuando muchas veces incluye otras cuestiones como la investigación, las actividades de extensión, o el funcionamiento de hospitales públicos o colegios secundarios como en el caso de la UBA”.

También asesor económico de la Dirección Nacional de Información y Evaluación de la Calidad Educativa (Diniece) del Ministerio de Educación de la Nación, Doberti señaló que las universidades públicas poseen una mayor oferta en carreras más caras, como las de Ciencias Básicas, Aplicadas o de la Salud, mientras que las privadas tienen una mayor oferta en carreras más baratas y más demandadas, como las Ciencias Sociales y Humanidades.

“Para calcular el costo se requiere información que asocie claramente los desembolsos que la universidad realiza en términos de gastos corrientes (salarios, gastos de funcionamiento, transferencias en forma de becas, etc.) y gastos de capital (depreciación edificios, equipos)  por cada actividad por separado (enseñanza, investigación, extensión)”, precisó la investigadora del Centro de Estudios de Estado y Sociedad (CEDES) en el área de Educación Superior, Ana Fanelli, y coincidió en la falta de información pública sobre costos por graduado en las universidades públicas o privadas en la Argentina.

Agregó además que “cada año de estudio alcanzado por un joven que no ha llegado a graduarse también genera un mayor retorno privado para éste en forma de mayor ingreso y empleabilidad. Este también es, por tanto, un producto que debería computarse como resultado alcanzado con los fondos destinados a los estudios universitarios”.  

El ex secretario de Políticas Universitarias Juan Carlos Pugliese criticó la comparación de la información universitaria porque “las universidades públicas tienen sistemas de registro de alumnos diversos por lo que ese término no es homogéneo, y las privadas no informan sus alumnos o lo hacen con criterios propios”.

Más allá de esto, Pugliese destacó que existe un alto índice de deserción en la educación superior, que incluye a ambos tipos de instituciones, aunque es mayor en las universidades públicas. “En la universidad pública argentina, el ingreso se hace dentro de la institución, ya que hay un ingreso relativamente irrestricto y los alumnos van abandonando de a poco. En término de costos, este sistema es mucho menos eficiente y más caro que un ingreso fuera de la universidad, por ejemplo con exámenes previos”, concluyó Rabossi.

Agradecemos a nuestra lectora Sofía Casasbellas que nos sugierió este chequeo.

Fecha de publicación original: 20/10/2014

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Comentarios

  • Martin11 de septiembre de 2020 a las 3:57 pmPor otro lado, el gasto universitario se fue a la mismisima. Pero hay un gasto del que nadie habla, porque cuando hablamos de educación superior solo hablamos de universidad, y olvidamos que se gasta mucho más en terciarios y en profesorados. En todo el país son mas de 2000 institutos terciarios, si, escribí bien, más de 2000... Por ejemplo, un profesorado en matemática ocupa más docentes que una ingeniera, planes agrosados en materias armados por gremios, con nuevas materias como ESI, TICs, ética docente, bla bla bla... cuando ese contenido tranquilamente se puede incorporar en una sola materia, la estiran de lo lindo... solo la provincia de Santa Fe gasta 1500 millones de pesos en el año en Institutos Terciarios y profesorados. Alta Universidad podría tener la provincia con esa plata. O dar bonos a estudiantes para que asistan a la universidad que quieran, publica o privada. Pero todo esto, es una utopía llamada libertad
  • hernan18 de septiembre de 2020 a las 12:27 amMira lo caro que nos salio una banda de egresados de universidades privadas que gobernaron un pais entre 2015-2019. Saca los calculos que quieras.
  • Fabián24 de septiembre de 2022 a las 6:40 amOsea que es verdad que nos roban más con impuestos y no shaven creer que es gratis pero si vamos a la privada y no nos robarán para la pública hubiéramos gastado menos, gracias.
  • Mariana2 de julio de 2023 a las 3:44 pmLa Universidad pública es gratuita, no gratis! Vos no pagás, lo hace todo el país que paga impuestos..... gratis para extranjeros, sus familias no pagaron nunca impuestos y los graduados parten una vez graduados. Lo que pagamos para extranjeros preferiría que se usará para nuestros jóvenes que necesitan ayuda para graduarse, o pagar mejores sueldos o más docentes.
  • Manuel17 de noviembre de 2023 a las 8:14 pm1. Lo primero que aseverás en la nota es totalmente incoherente. Las universidades privadas enfrentan exactamente esos mismos gastos de INVESTIGACIÓN y EXTENSIÓN que las públicas. 2. Que haya diferentes carreras solo significa que unas son más caras que eso y otras más baratas. 3. Que tardes mucho más e nrecibirte es un síntoma de la ineficiencia y la pésima calidad. 4. En las Universidades privadas tenés por lo general entre 20 y 30 alumnos por docente. En la privada tranquilamente llegan a 100. Osea como explican que aparte de tener que pagar muchos menos docentes por alumno, termina resultando mucho más caro? 5. Ni siquiera empezamos a mencionar la diferencia que hay en INFRAESTRUCTURA, y ACTUALIZACiÖN del CONTENIDO.
  • Sergio Rossi30 de marzo de 2024 a las 9:29 pm1. No hay estudios ni análisis serios que comparen gastos por alumno de universidades públicas y privadas. Deberían comparar por cohorte y por disciplina. Si no, mezclan carreras caras como las ingenierías que requieren de equipamiento y laboratorios con carreras como abogacía que solo requiere de docentes. Además se olvidan que la universidad públicas hace tareas de investigación y extensión y solo algunas privadas investigan y prácticamente ninguna hace extensión. 2. El indicador tan usado que relaciona el presupuesto vs la cantidad de egresados, tiene dos graves problemas: por un lado la cantidad de egresados puede aumentarse bajando el nivel, lo cual es una gran tentación cuando la universidad es privada y los recursos dependen de la cantidad de alumnos que a la vez son clientes, con lo cual baja la calidad y se convierte en una expendedora de títulos. Lo único que limita lo anterior es el prestigio, pero mientras tanto... El segundo gran problema de ese indicador es suponer que el único beneficio para la sociedad es el egresado con título, lo cual es totalmente falso. Un estudiante que hizo dos o tres años de carrera tiene una formación muy distinta al que solo hizo la escuela media, esa formación repercute positivamente en la sociedad. Por ejemplo, yo que trabajo con dueños de pymes, veo una gran diferencia entre el dueño que solo tiene secundario y el hizo algunos años de universidad aunque la haya abandonado sin recibirse. 3. Lo anterior no quita que haya que trabajar en la eficientización de la universidad pública en donde hay mucha disparidad entre la gente que trabaja: hay ñoquis, gente que trabaja a reglamento y hay mucha gente que trabaja mucho más de lo que le corresponde. De todas formas, no hay que perder la perspectiva global del gasto y su impacto en la economía del país ¿de qué porcentaje del PBI estamos hablando? ¿Cuánto queremos ahorrar en una actividad que, aunque no sea todo lo eficiente que pudiera ser, representa un beneficio social? ¿No hay otros sectores más corruptos y que no aportan nada; en donde sería preferible poner el foco del recorte?
  • Alexis Rivas16 de abril de 2024 a las 12:20 pmSi fuera una universidad publica igual el area de investigación estaría sumada a las matriculas de los estudiantes, por lo tanto NO ES ENGAÑOSO. La diferencia entre uno y otro es que en las privadas o no existe area de investigación, o el gasto es mínimo cosa que seguiría dandole la razón Fortuna, o es pagada por empresas y si fuera el ultimo caso, se podría hacer lo mismo con las investigaciones publicas.
  • Gregorio lopez de Heredia22 de abril de 2024 a las 6:59 pmHay algo que no se dice , el estado tiene que ayudar a los que no pueden pagon ese ar y controlarlo , entonces seria mucho mas barato la privada , tengo 3 sobrinos en Norteamerica hijos de un trabajador , los tres exitosos , el estado les facilita el dinero para la universidad y cuando se reciben lo van devolviendo de acuerdo a sus posibilidades , generalmente lo hacen muy rapido , es un honor para ellos hacerlo porque saben que con ese dinero estudia otra persona , al estado lesale muy barato casi nada puso el dinero una sola vez , las empresas los contactan antes de recibirse , van a las universidades piden informacion , los invitan a congresos , reuniones y les ofrecen contratos ,es tan dificil de entender ? porque seguimos sin pensar bien ? ser practicos , razonables , dejar las ideologias y usar la razon
  • Alberto23 de abril de 2024 a las 10:05 pmEs una pena la demagogia de la educación “gratuita”. Obviamente no creo que sea un cambio brusco, pero sería inteligentísimo lograr una educación que se financie en base a objetivos claros y no que se use como nichos de corrupción, para pagar cualquier otra cosa menos educación e investigación. Claro, es más cómodo un presupuesto non auditable usado de manera discrecional. Pena que no se comunique las irregularidades que se encontraron en un poco más de 100 días. Pero las cuestiones ideológicas de las que es difícil liberarse muchas veces nos determinan
  • Abel Adrian Antonietti24 de abril de 2024 a las 9:14 amen la vida nada es gratis...lo que no pagan unos lo pagan los otros si sale del presupuesto del estado...en la UBA hay muchos estudiantes de clase media alta o alta...no podria establecerse una cuota cooperadora? que ayudase a becar a los mas pobes? o a amortizar los gastos?? arancelar a los extranjeros ademas...

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