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Coqueluche en Argentina: ya hubo 3 bebés muertos en 2026 y especialistas alertan por la baja vacunación

Si tenés sólo unos segundos, leé estas líneas:
  • En los primeros 4 meses de 2026 se notificaron 1.174 casos sospechosos de coqueluche (tos convulsa) en Argentina, de los cuales 274 fueron confirmados, el nivel más alto para este período desde 2019, según datos del Ministerio de Salud de la Nación.
  • La enfermedad es especialmente grave en bebés menores de 2 meses, que aún no iniciaron su esquema de vacunación; este año ya se reportaron 3 muertes en ese grupo etario.
  • Especialistas advierten que el principal factor detrás del brote es la baja cobertura de vacunación, en particular entre mujeres embarazadas, cuya inmunización protege a los recién nacidos.

Los casos de coqueluche siguen en aumento en Argentina y, en lo que va de 2026, se reportaron 3 muertes en menores de 2 meses. Además, según el último Boletín Epidemiológico Nacional (BEN), en los primeros 4 meses del año se notificaron 1.174 casos sospechosos (274 confirmados), las cifras más altas registradas desde 2019 para el mismo período.

La coqueluche, también llamada tos convulsa o tos ferina, es una enfermedad respiratoria causada por la bacteria Bordetella pertussis y se caracteriza por tos que puede durar varias semanas. Es altamente contagiosa (a través de gotitas al toser, estornudar o hablar) y afecta a todas las edades, pero es especialmente grave en niños pequeños y personas con enfermedades crónicas, explica la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP).

Aunque existen vacunas seguras y efectivas para prevenir la infección, en el país y la región se registra un descenso progresivo de las coberturas.

“Se trata del brote de enfermedad inmunoprevenible más grave en este momento, que todavía no se pudo controlar y sigue generando una importante letalidad. Recordemos que todas las muertes por esta causa son prevenibles”, explicó a Chequeado Alejandra Gaiano, médica infectóloga y pediatra, prosecretaria del Comité de Infectología de la SAP. 

Alerta por el aumento de casos

El año pasado se notificaron 6.835 casos sospechosos (1.214 confirmados) y 11 muertes, todas en menores de 2 años. Ninguno de los 5 casos en edad de vacunación tenía dosis registradas en el sistema Nomivac (Registro Federal de Vacunación Nominalizado). Además, de los 4 casos en menores de 2 meses, solo uno registró antecedente de vacunación materna.

Gabriela Elbert, médica infectóloga y secretaria de la Comisión de Vacunas de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI), explicó a este medio: “Los menores de 2 meses son el grupo más vulnerable porque todavía no iniciaron su esquema de vacunación. La principal estrategia de prevención es la vacunación durante el embarazo con vacuna triple bacteriana acelular (dTpa). Sin embargo, ninguna vacuna ofrece protección del 100%, por lo que excepcionalmente puede haber casos graves incluso con vacunación”. 

Y aclaró: “Esto no invalida la estrategia: la evidencia muestra que la vacunación durante el embarazo reduce significativamente el riesgo de internación y muerte”.

De los 3 fallecimientos de 2026, todos menores de 2 meses, solo se registró antecedente de vacunación materna en uno de ellos.

Los casos de este año se concentran principalmente en Ciudad de Buenos Aires, provincia de Buenos Aires, Córdoba, Salta, Mendoza, Santa Fe, Tierra del Fuego, Chaco, Santiago del Estero y San Luis.

Sin embargo, el problema no es sólo local. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) identificó 10 países de la región con aumento de casos desde el año pasado: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Estados Unidos, México, Panamá, Paraguay y Perú.

A qué se debe el aumento de casos

Según explica Gaiano, “el factor fundamental de la reemergencia de la tos convulsa es la baja cobertura de vacunación”.

Aunque para los 4 primeros meses del año se esperan coberturas de alrededor del 33%, hasta fines de abril los porcentajes estaban muy por debajo, según datos del Ministerio de Salud de la Nación:

  • 1º dosis de quíntuple (2 meses): 23,5%
  • 2º dosis de quíntuple (4 meses): 24,7%
  • 3º dosis quíntuple (6 meses): 24,7%
  • Refuerzo quíntuple (15-18 meses): 19,6%
  • Refuerzo DTP (5 años): 19% 
  • Refuerzo dTpa (11 años): 18,1%
  • Embarazadas: 25,5%

Además, según Gaiano, la crisis social, sanitaria y económica propicia el brote: “Muchos no tienen ni para comer y no pueden acercarse al hospital a controlar a sus niños o vacunarlos. En otros casos, aunque los padres tengan la alerta suficiente ante la aparición de síntomas, no tienen plata para trasladarse. 

Y agregó: “En paralelo, la crisis sanitaria hace que los médicos tengan 5 o 6 trabajos y estén cansados al momento de la consulta, demorando el diagnóstico y tratamiento. Por último, a nivel de salud pública, muchos hospitales no cuentan con antibióticos porque antes se los proveía el plan Remediar, sumado a faltantes y retrasos en la distribución de vacunas”.

Quiénes deben vacunarse contra el coqueluche

Según el Calendario Nacional de Vacunación, la vacuna está indicada en los siguientes grupos:

  • 2, 4 y 6 meses: vacuna quíntuple o pentavalente (esquema primario).
  • 15-18 meses: vacuna quíntuple o pentavalente (primer refuerzo)
  • 5 años (cohorte 2020): vacuna triple bacteriana celular (segundo refuerzo).
  • 11 años (cohorte 2014): triple bacteriana acelular (tercer refuerzo).
  • Embarazadas: una dosis de triple bacteriana acelular en cada embarazo a partir de la semana 20 de gestación, independientemente del antecedente de vacunación.
  • Personal de salud en contacto con niños menores de un año: una dosis de triple bacteriana acelular cada 5 años.
  • Convivientes con recién nacidos prematuros de menos de 1.500 gramos: una dosis de triple bacteriana acelular.

“Una sola dosis no evita el contagio, como sucede con otras enfermedades. La tos convulsa necesita muchas dosis a lo largo de la vida”, precisó Gaiano. Por eso, la especialista señaló que “la protección comunitaria es clave: necesitamos que la enfermedad no circule para proteger a los más desprotegidos”.

Los signos de alerta de la enfermedad

La tos convulsa suele comenzar con síntomas parecidos a un resfriado común: congestión nasal, rinorrea y tos seca, generalmente sin fiebre o con fiebre mínima, describe Elbert. Luego evoluciona a una fase caracterizada por tos intensa y repetitiva, seguida de una inspiración profunda, suma.

Por su parte, Gaiano advierte que “un signo de alerta es cuando una persona, de cualquier edad, se pone azul cuando tose, tiene reprise (inspiración profunda tras un ataque de tos) o apneas. De todas formas, es importante sospechar si algún conviviente o contacto tuvo la enfermedad. En todos estos casos hay que consultar al médico para recibir tratamiento antibiótico”.

Fecha de publicación original: 17/05/2026

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