Crédito: Arturo Chomyszyn

¿Qué muestran los datos sobre los juicios laborales?

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El presidente, Mauricio Macri, volvió a apuntar contra “la mafia que tanto daño le hace a las pequeñas empresas”, y el precandidato a senador Florencio Randazzo le contestó por Twitter. Los juicios crecieron y los accidentes no, pero tampoco se advierte un impacto inmediato por la modificación de la ley de ART.

En una nota de opinión publicada en el diario cordobés El Puntal, el presidente de la Nación, Mauricio Macri, apuntó contra “la mafia de los juicios laborales, que tanto daño les hacen a las pequeñas empresas y sus trabajadores”. Por su parte, el precandidato a senador por Cumplir y ex ministro de Transporte kirchnerista, Florencio Randazzo, le contestó en Twitter: “Macri intenta hacerle creer a los argentinos que las PyMEs cierran como consecuencia de los juicios laborales. Y eso es mentira”. ¿Qué dicen los datos?

Según cifras oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), que depende del Ministerio que lidera Jorge Triaca, los juicios por accidentes o enfermedades notificados a las Aseguradoras de Riesgos de Trabajo (ART) aumentaron 121% en los últimos seis años. Pasaron de más de 53 mil en 2010 a más de 117,5 mil en 2016 (último año completo con cifras disponibles). Consultada por Chequeado, desde el área de Comunicación de la SRT dijeron que no contaban con datos para años anteriores porque esa información “había sido discontinuada”.

Puede haber ocurrido que los juicios aumentaran porque los accidentes siguieron la misma tendencia y eso llevó a más trabajadores a reclamar. Sin embargo, como se lee en un estudio de la SRT sobre judicialidad, entre 2010 y 2015 los siniestros cada mil trabajadores cubiertos por una ART pasaron de 89,2 a 81,8, mientras que los juicios aumentaron de 7,1 a 12,1 cada mil trabajadores cubiertos (ver datos). Este es el argumento que suele utilizar el ministro Triaca cuando se refiere a los juicios laborales, como se puede ver en este chequeo.

Vale la pena destacar, sin embargo, que aún con el aumento registrado en los últimos años, en 2015 los juicios notificados a las ART equivalían a un 1,15% de los trabajadores registrados y a casi un 15% del total de siniestros notificados.

Mario Ackerman, director de la Carrera de Especialización de Posgrado en Derecho del Trabajo en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, explicó a este medio que, “entre los muchos motivos que tuvo el aumento de la litigiosidad, uno de los más importantes se basó en las múltiples interpretaciones que generó la Ley 26.773, sancionada en 2012, que llevó a que las ARTs no acordaran directamente con el trabajador y se llevara el conflicto a la Justicia”.

Dicha norma estableció que los montos de las indemnizaciones se debían actualizar a valores de octubre de 2012 de acuerdo con la variación del índice de Remuneraciones Imponibles Promedio de los Trabajadores Estables (RIPTE). El texto establecía que este cálculo debía utilizarse para los accidentes que sucedieran luego de la publicación de la ley en el Boletín Oficial, aunque distintos tribunales lo aplicaron también para casos previos.

“Esta interpretación confusa se extendió hasta 2016 cuando la Corte Suprema se expidió sobre la aplicación no retroactiva del RIPTE. Sin embargo -agregó Ackerman-, esto no fue suficiente para reducir considerablemente la cantidad de juicios. Algunos jueces siguieron aplicando este índice como indexación de deudas pasadas, y esto incentivó a otros trabajadores a iniciar causas”.

En febrero de 2017, luego de que el Poder Ejecutivo Nacional diera marcha atrás con un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), el Congreso nacional aprobó una modificación a la Ley de Riesgos del Trabajo.

La iniciativa establece que cada trabajador debe pasar por una Comisión Médica antes de iniciar un juicio por un accidente o una enfermedad, con el fin de restringir o limitar los litigios laborales y el pago de indemnizaciones.

En este caso, las cifras provisorias de la SRT a las que Chequeado tuvo acceso muestran que por el momento no disminuyeron los juicios. Desde marzo, mes en que entró en vigencia la “ley complementaria”, la cantidad de juicios notificados en todo el país estuvo por encima del mismo mes del año anterior: marzo (+26%), abril (+0,4%) y mayo (4,3%).

Vale decir que la modificación a la Ley de Riesgos del Trabajo requiere la adhesión de cada provincia con una ley propia, algo que hasta el momento no pasó en varias jurisdicciones. En la Provincia de Buenos Aires, por ejemplo, la adhesión obtuvo media sanción en Diputados pero aún no logró ser sancionada en el Senado.

Un informe de la Unión de Aseguradoras de Riesgos del Trabajo (UART) señala que en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), donde ya rige la norma y se “concentra el 48% del total de demandas notificadas a las ART en todo el país”, los juicios aumentaron 31% en lo que va del año comparado contra el mismo período de 2016. “Es un valor elevado y con una tasa de crecimiento por encima de la media nacional, aunque pareciera haber alguna desaceleración en la tasa de crecimiento entre marzo/17 y mayo/17. Estos valores incluyen casos pre y pos ley”, agrega el documento.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que no todos los siniestros laborales se registran. “Las comisiones médicas, que son las responsables de evaluar el siniestro, sólo pueden reconocer las enfermedades profesionales que se encuentran en el listado oficial, pero ese listado es más reducido que el de otros países desarrollados y que el acordado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT)”, precisó en esta nota Julio Neffa, investigador superior del Conicet en el Centro de Estudios e Investigaciones Laborales, y agregó: “Contempla principalmente dolencias del cuerpo y no psíquicas y mentales. No tiene en cuenta el nuevo trabajo, que implica menos esfuerzo corporal y mayor exigencia mental”.

Además, los informes (ver acá y acá) de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo sólo contabiliza los siniestros y los juicios notificados a las ARTs, es decir, que sólo toman en cuenta a los trabajadores formales. Por ende, omite del análisis a los trabajadores informales, que representan en la actualidad un 33,8% de los ocupados, según los últimos datos publicados por el INDEC al tercer trimestre de 2016.

“En el caso de los trabajadores informales, la mayoría de los accidentes no van a juicio” por su inestabilidad laboral, aseguró a Chequeado Horacio Meguira, director de la Asesoría Jurídica Nacional de la CTA Autónoma. Y concluyó: “Para tomar medidas hay que tener en cuenta la situación total del trabajo y no tomar solamente los juicios. Los juicios son la consecuencia, no la causa”.

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7 Respuestas

  1. ndaharley dice:

    “Para tomar medidas hay que tener en cuenta la situación total del trabajo y no tomar solamente los juicios. Los juicios son la consecuencia, no la causa”.
    Al fin alguien pensante!!!
    Deberían verificar cuanto aumento en el último año la cantidad de despidos (Nadie hace juicio si aún está trabajando) o la precarización laboral para poder hacer un informe integral y coherente
    “LOS JUICIOS NO SON LA CAUSA… SON LA CONSECUENCIA!!!”

  2. veronica dice:

    Buenas, me pareceria bueno dar un contexto a la situación y una explicación al mismo. Contextualizando la situación, las palabras del presidente vienen dadas en un contexto de peleas entre el poder ejecutivo y el poder judicial. Por iniciativa del poder ejecutivo se presentó un proyecto para trasladar la justicia laboral que pertenece a Nacion a la orbita de la Ciudad de Buenos Aires. Que significa esto??? que mas allá de los cambios que pudean suceder en las relaciones laborales de los empleados de la justicia nacional que pasarian a la ciudad, se facilita con el traspaso algo prometido por el presidente en torno a la flexibilización laboral, o en otras palabras bajar los costos de las empresas ante un despido por ejemplo. Esto puede realizarse dado que al traspasar la justicia nacional a la ciudad se podrían modifiar las leyes laborales con mayoria simple por legislatura y no a traves de un tratamiento en el Congreso Nacional.
    Este es el contexto en que se dan las palabras del presidente…. palabras confusas porque se mezclan dos cosas diferentes en la misma bolsa de juicios laborales. En los juzgados laborales existen a grandes razgos dos objetos de juicio, los juicios laborales propiamente dichos que son los despidos en su mayoría y los juicios por la ley de riesgo de trabajo que son los accidentes. A los juicios por despido los paga el empleador y a los juicios por accidente los paga la ART, lo cual es importante aclarar. De 10 juicio que entran por día a un juzgado 7 de ellos son por accidente y solo tres por despido. El colapso del fuero del trabajo esta dado por los juicios por accidentes y no por los laborales, que estan en numeros normales y asimilables por el plantel de un juzgado. Los juicios que colapsan el fuero NO son los laborales. A los juicios por accidentes NO LOS PAGAN LAS EMPRESAS. sino las ART. En este aspecto (accidentes) si se puede observar una litigiosidad sin escrupulos, ni etica y a grandes rasgos turbia. Pero mezclar en una misma bolsa los juicios laborales con los de accidentes lo unico que facilita es que la gente piense que es todo una gran bola de porqueria, y da el aval para trasladar la justicia laboral que “no funciona asi como esta” a la ciudad…. y asi posibilitar la modificación de la leyes laborales a favor del empleador en este caso.
    Es importante remarcar que los que trabajamos en la justicia, lo hacemos con esmero y en condiciones poco salubres, con ratas, piojos de papel, sin insumos, sin calefacción, con un baño para 20 personas, en edificios que no deberían estar habilitados al público y sin personal para un incremento del trabajo enorme. Hace 7 años entraban al rededor de 30.000 causas anuales para 80 juzgados y se llegaba a una sentencia en un año, en la actualidad entran mas de 110.000 causas anuales (2016) para 80 juzgados con el mismo personal y los mismos insumos, lo que lleva a que un expediente este 3 años para tener sentencia de primer instancia.

  3. veronica dice:

    En los juicios por accidente en su gran mayoria son trabajadores que aun estan trabajando porque no es contra su empleador sino la ART

  4. luis dice:

    Pregunto… Las ART no son las empresas contratistas son empresas de seguro privadas e independientes que cobran un arancel por asegurar a los trabajadores de las empresas… Por lo tanto… Esos juicios los paga la empresa o las ART?

  5. Martin dice:

    También es importante en la cantidad de juicios q los montos q ley otorga al accidentado no compensan el daño sufrido y por otro lado los porcentajes de incapacidad q reconocen las ART y las comisiones médicas, suelen ser inferiores a los q reconocen los juzgados.

  6. Jorge FRAGA ERRECART dice:

    ¿No sería más productivo para el conjunto de la población, atender al hecho de que los accidentes de trabajo tendrían que disminuir, hasta casi desaparecer y no enfocar en cuanto le cuestan a las empresas mantener sus pésimos niveles de seguridad laboral?
    Parecería ser que sólo se mide el costo en dinero de las inversiones empresarias, que llevadas a su máxima expresión, dejan de implementar medidas de seguridad apropiadas y de cumplir legislación, bucando sólo “disminuir la cantidad de juicios”.
    No hay que ser hipócritas y empezar a poner todo sobre la mesa. El trabajo seguro y debidamente controlado en la accidentología, al principio será más caro, pero al final beneficiará a todos.

  7. Carina dice:

    El alto porcentaje de juicios laborales aumentan el desempleo. La falta de capacitación laboral de las jóvenes generaciones y la poca gana de trabajar y cuidar el empleo, también. Cada vez hay más extranjeros en atención al público, y la verdad, que comparo todo el tiempo, porque son más gentiles, atentos y educados. A capacitar nuestros jóvenes, a cambiar la mediocre mentalidad que los aleja de la competitividad, y a mejorar las leyes laborales que benefician a rapiñeros. No hay que mirar con desprecio a empresarios, muchos de ellos están siendo juzgados porque se escondieron bajo el lema de nacional y popular. Las empresas sean bien tratadas y bienvenidas, para generar fuentes de trabajo, no espantadas por los altos porcentajes impositivos, los de emergencia económica, que obscenamente nos siguen imponiendo. Cómo vamos a salir de dicha emergencia si no dejan de robar en vez de administrar fondos públicos y no hacerlos propios. El trabajo es dignidad, progreso y la forma de sacar este país adelante. A inculcarlo e imponerlo con educación, leyes y campañas de todo los colegios, municipios, secretarias y ministerios.

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