Crédito: Prensa Diputados

Transparencia legislativa: la Argentina está en los últimos puestos de la región

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El país se ubica 11° en un análisis de 13 naciones latinoamericanas. Si bien mejoró con respecto a 2014, un informe destaca la falta de datos sobre la ejecución presupuestaria, el salario de los senadores y la contratación de personal.

La Red Latinoamericana de Transparencia Legislativa presentó un nuevo informe sobre la participación y transparencia legislativa en 13 países de Latinoamérica, en el cual la Argentina se ubica en el 11° puesto, con un 39 por ciento. Similar resultado había obtenido en el informe de 2014, donde se ubicó séptima de nueve países participantes.

Los que mostraron mejores índices fueron Costa Rica (72%) y Chile (64%), mientras que los países peores ubicados fueron República Dominicana (37%) y Venezuela (21%).

El informe toma cuatro áreas en la evaluación. La existencia de leyes y reglamentos que fortalezcan la transparencia legislativa (Normatividad), las prácticas efectivas de transparencia (Labor del Congreso), la claridad en el uso de los recursos públicos (Presupuesto y Gestión Administrativa) y la intervención ciudadana en el proceso legislativo (Participación Ciudadana).

Datos de la Argentina

Según la medición, la Normatividad es el dominio que obtiene un mayor nivel de transparencia en la Argentina, sólo por detrás de México y Ecuador. “Esto es resultado de la existencia de normas que obligan al Congreso a publicar las actividades a desarrollar en las sesiones plenarias y lo acontecido en ellas”, explica el documento.

Entre los puntos pendientes, la Argentina integra el grupo de países de la región (nueve de los 13 analizados) que no posee una ley que regule el lobby, es decir, cuando grupos o personas tratan de influir sobre los legisladores para conseguir políticas favorables a sus intereses particulares.

El área de Presupuesto y Gestión Administrativa es el punto más débil de la Argentina. Los datos brindados sobre ejecución presupuestaria por cada Cámara, su inconsistencia en el tiempo y la falta de claridad en su presentación son algunas de las razones. Además, el informe sostiene que es casi nula la información sobre los salarios de los legisladores (sólo la Asamblea Nacional de Venezuela y el Senado de la Argentina no publican estas cifras), sus viajes dentro del país, las asignaciones presupuestarias a los bloques políticos y la contratación de personal.

En las dos áreas restantes (Labor del Congreso y Participación Ciudadana), la Red Latinoamericana de Transparencia Legislativa critica el bajo nivel de transparencia en el trabajo en comisiones, debido a la falta de información sobre la asistencia de legisladores o la inexistencia de documentos que registren lo ocurrido en las sesiones de cada comisión. Así, las comisiones mantienen “la oralidad e informalidad” a la hora de comunicar el trabajo que se hace en ellas.

Por otro lado, el informe advierte que, la escasa participación ciudadana se debe a la falta de una ley que regule la convocatoria de invitados a la discusión de una ley o el hecho de que para acceder a información sobre el Congreso se deba acudir presencialmente a él.

El nivel de transparencia legislativa de la Argentina pasó de un 34,4% en 2014 a 39,3% en la actualidad, una suba de casi cinco puntos. Algunas de las razones de esta mejora fueron la utilización de nuevos canales de difusión (redes sociales), así como la apertura de información sobre viajes laborales al exterior de los legisladores.

De cara al futuro, el Congreso nacional aprobó este año una nueva Ley de Acceso a la Información Pública que exige que los organismos del Estado brinden datos a todo aquel ciudadano que lo solicite.

“La falta de normativa específica sobre transparencia, el sostenimiento de altos niveles de discrecionalidad relativos a la publicación de información y la falta de estandarización de los procesos sigue siendo una constante. La Ley de Acceso a la Información Pública que determina la creación de agencias al interior de cada uno de los poderes del estado podrá saldar, en parte, esta cuenta”, concluye el informe.

 

Esta nota contó con la colaboración de Martín Slipczuk (@martoslli).

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