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La Legislatura porteña reguló los vapeadores y las bolsitas de nicotina: por qué organizaciones de salud hablan de un “avance parcial”

Si tenés sólo unos segundos, leé estas líneas:
  • La Legislatura porteña aprobó una ley que regula los vapeadores, cigarrillos electrónicos, tabaco calentado y bolsitas de nicotina en la Ciudad de Buenos Aires.
  • La norma prohíbe su venta, entrega o suministro a menores de 18 años y restringe su uso en espacios cerrados de acceso público.
  • Organizaciones de salud valoraron la medida, pero advirtieron que deja abiertas vías para la publicidad y el acceso de adolescentes a estos productos.

La Legislatura porteña aprobó una ley que regula los productos emergentes de tabaco y/o nicotina, como los vapeadores y las bolsitas de nicotina, en la Ciudad de Buenos Aires. La normativa -que obtuvo 41 votos afirmativos y 12 abstenciones- prohíbe su venta, entrega o suministro a menores de 18 años y restringe su uso en determinados espacios de acceso público, entre otros cambios.

La sanción de la normativa llega casi 2 meses después de que el Gobierno nacional habilitara la venta de vapeadores, bolsitas de nicotina y otros dispositivos en Argentina.

Mediante la Resolución 549, el Ministerio de Salud de la Nación autorizó en mayo la venta de vapeadores, eliminando prohibiciones previas. Además, legalizó la comercialización de bolsitas de nicotina -que, como denunció Chequeado a fines de 2025, se venden como golosinas en kioscos- siempre que cumplan con ciertos requisitos. 

Qué dice la normativa

El texto aprobado por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires —originado en los expedientes 957-D-2025 y 683-D-2026— alcanza a los productos emergentes de tabaco y/o nicotina como “sustancias nocivas para la salud de las personas”.

Esto incluye vapeadores, cigarrillos electrónicos, soluciones líquidas para cigarrillo electrónico, dispositivos de tabaco calentado y bolsas de nicotina.

Desde ahora, se prohíbe el uso de estos productos en espacios cerrados con acceso público de CABA, tanto del ámbito público como privado, en concordancia con el régimen de espacios libres de humo establecido por la Ley 1799. 

También queda prohibida la comercialización, venta o entrega a menores de 18 años, así como la publicidad, promoción y patrocinio. Se exceptúa de la prohibición al interior de los establecimientos que vendan estos productos.

Estos comercios deberán exhibir en el interior del establecimiento mensajes sanitarios junto a las publicidades de los productos de tabaco y/o nicotina. Según la norma, el texto deberá estar impreso y escrito en forma “legible,  prominente y proporcional, dentro de un rectángulo de fondo blanco con letras negras, que deberá ocupar el 20%  de la superficie total del  material”.

Asimismo, se prohíbe todo tipo de patrocinio o financiación de actividades culturales, deportivas o educativas con libre acceso, si ello implica publicidad de esas sustancias.

Por su parte, el Ministerio de Salud porteño deberá actualizar los programas de cesación tabáquica, actualmente en funcionamiento en la red pública de salud de la Ciudad, para incorporar la especificidad de estos productos.

“Si bien es cierto que se aprobó la ley, aún no fue reglamentada y, por ende, aún no hay información de cómo será su aplicación y cuál será el rol del Ministerio”, explicaron desde la cartera sanitaria porteña ante la consulta de Chequeado. 

Organizaciones señalan que la ley porteña es un “avance parcial”

Ante la sanción del proyecto, organizaciones de salud destacaron en un comunicado que la ley porteña sobre vapeo y nicotina es un “avance parcial”, pero que “deja abiertas puertas al marketing y al acceso juvenil”.

Las entidades explican que la medida contribuye a “proteger la calidad del aire en espacios compartidos y evita que estas nuevas formas inhaladas o aerosolizadas de consumo de nicotina se normalicen socialmente”.

Sin embargo, advierten que el alcance de la ley es “muy limitado” frente a la magnitud del problema sanitario y que resulta “preocupante” no establecer una prohibición completa de publicidad, promoción, patrocinio y exhibición.

“Regular el uso en determinados espacios, ordenar la gestión de residuos o prever atención sanitaria para las personas que se verán afectadas no alcanza para prevenir la expansión del consumo juvenil de nicotina”, sostiene el comunicado firmado por la Unión Antitabáquica Argentina, la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria, la Sociedad Argentina de Pediatría y la Sociedad Argentina de Cancerología.

Y agrega: “El mayor riesgo de estos productos, incluidas las bolsitas de nicotina, está en su disponibilidad cotidiana, su atractivo comercial, su presencia en canales digitales y su capacidad de instalarse rápidamente en la vida de niñas, niños, adolescentes y jóvenes”, señalan.

En esta línea, para los organismos, la experiencia con la legislación de tabaco demuestra que “cada puerta que queda abierta para comunicar, exhibir o promocionar productos con nicotina (ya sea en locales físicos, redes sociales, sitios web, eventos, códigos QR, descuentos, exhibidores o acciones de marca) es rápidamente aprovechada por la industria para sostener estrategias publicitarias agresivas, especialmente orientadas a captar nuevos consumidores”.

Preocupa el aumento del consumo en adolescentes 

La Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) advirtió sobre el avance del vapeo en adolescentes y sus efectos sobre la salud.

“El vapeo se instaló entre adolescentes con una imagen engañosa de inocuidad. Muchos chicos creen que están inhalando apenas vapor de agua, cuando en realidad se exponen a una mezcla de sustancias químicas potencialmente tóxicas que pueden producir daño respiratorio, neurológico y adicción”, señaló Silvia Cabrerizo, médica pediatra y toxicóloga, integrante del Grupo de Trabajo de Consumos Problemáticos de la SAP.

Según datos de la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas de la Nación Argentina (Sedronar), los vapeadores y cigarrillos electrónicos registraron una prevalencia de consumo del 35,5% en adolescentes durante 2025. Es decir, más de un tercio de los estudiantes encuestados usó cigarrillos electrónicos o vapeadores alguna vez en la vida

El 77% de quienes usaron cigarrillos electrónicos o vapeadores lo hizo utilizando líquidos con sabores en ellos. Casi un tercio (32,4%) vapeó tabaco o nicotina, un 7,3% cannabis, y el 11,4% no sabe qué producto contenía el cigarrillo electrónico.

Por su parte, un relevamiento del Centro de Estudios de Estado y Sociedad (CEDES) -realizado en 2025 en adolescentes de entre 12 y 17 años- muestra que un 3,4% de ellos declara haber probado el producto, a pesar de que la venta está prohibida a menores de 18 años.

 

Fecha de publicación original: 30/06/2026

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