- En octubre se documentaron 3 casos de fórmulas adulteradas de las marcas Nutrilon y SanCor, destinadas a bebés de entre 0 y 6 meses. Hay denuncias de consumidores cuyos hijos habrían presentado efectos adversos como vómitos.
- En el caso de SanCor Bebé Advanced 1, la Policía Federal realizó 14 allanamientos y secuestró más de 500 unidades. Los análisis del Senasa detectaron una toxina en concentraciones superiores al límite máximo permitido por el Código Alimentario.
- No hubo una alerta sanitaria nacional sobre estos productos. Desde julio, cuando se disolvió el Instituto Nacional de Alimentos y se reorganizaron las competencias de control entre el Senasa y el Ministerio de Salud, no se publican nuevas alertas oficiales, según comprobó Chequeado.
En octubre hubo 3 alertas por fórmulas infantiles falsificadas que imitaban productos de las marcas Nutrilon y SanCor, destinados a bebés de entre 0 y 6 meses. Los casos encendieron una señal de alarma por la circulación de algunas unidades de leches de origen desconocido y cuya elaboración y composición no estaban sujetas a controles sanitarios.
Las advertencias fueron difundidas por la Dirección de Industrias y Productos Alimenticios (DIPA) de la provincia de Buenos Aires y el Ministerio de Salud de Río Negro y replicadas por distintos municipios. No hubo una alerta sanitaria nacional.
Leches infantiles falsificadas: cómo identificar los productos y qué hacer si compraste alguno
La ausencia de esa advertencia se produce en el contexto de la disolución del Instituto Nacional de Alimentos (INAL) en julio de 2026 y la reorganización de las competencias de control alimentario entre el Senasa -que depende del Ministerio de Economía- y el Ministerio de Salud. Chequeado comprobó que desde esa fecha no se publican nuevas alertas alimentarias oficiales.
La investigación del Ministerio de Seguridad de la Nación y la Policía Federal también reveló que hubo denuncias de padres cuyos hijos habrían presentado efectos adversos después de consumir estos productos. Sin embargo, hasta el momento no se informó públicamente cuántos niños fueron afectados ni si hubo internaciones o intoxicaciones confirmadas.
Cuáles son las 3 alertas por fórmulas infantiles falsificadas
- Nutrilon: una fórmula falsificada detectada el 1° de octubre
La primera alerta fue difundida el 1° de octubre por la DIPA. Se refería a una fórmula láctea en polvo para lactantes de la marca Nutrilon, identificada con el Registro Nacional de Producto Alimenticio (RNPA) 02-700261.
La empresa titular de los registros sanitarios informó que no había elaborado ese producto. Por lo tanto, se desconocía dónde había sido fabricado y no podía garantizarse su inocuidad.
Entre las irregularidades detectadas figuraban un rótulo antiguo y datos adulterados sobre el lote, la fecha de elaboración y el vencimiento, tanto en la información como en el método de impresión.

- Nutrilon AR1: una denuncia tras vómitos en un bebé
El 27 de octubre, el Gobierno bonaerense difundió una segunda alerta por otra fórmula de Nutrilon: AR1, un alimento en polvo para propósitos médicos específicos destinado a lactantes de 0 a 6 meses.
La advertencia surgió luego de la denuncia de un consumidor que informó que su bebé había presentado vómitos después de consumir el producto. En su respuesta, la empresa comunicó “que no reconocía como propio el lote identificado en el envase”.

- SanCor Bebé Advanced 1: más de 500 unidades secuestradas y una toxina por encima del límite permitido
La tercera alerta fue publicada el 28 de octubre y alcanzó a la fórmula infantil en polvo SanCor Bebé Advanced 1, destinada a bebés de 0 a 6 meses.
La DIPA informó que, luego de recibir un reclamo por el consumo del producto, la empresa elaboradora reconoció diferencias entre las unidades cuestionadas y las originales, por lo que se trataría de una falsificación.
La identificación del producto apócrifo incluye el lote L F-011207563, con fecha de elaboración el 10/01/2026 y vencimiento el 10/01/2027.
Entre las diferencias detectadas respecto del producto original se encuentran:
- Cambios en el color y el troquelado del envase.
- Diferencias en el sellado y la marcación del envoltorio interior.
- Cucharas dosificadoras más pequeñas que las originales, “aparentemente fabricadas mediante impresión 3D”.
- Errores tipográficos en el rótulo, como “Adventencia” en lugar de “Advertencia” y “oelico” en lugar de “oleico”.


La investigación del Ministerio de Seguridad permitió determinar que las unidades falsificadas se comercializaban en supermercados y también a través de plataformas digitales.
El 29 de octubre, la Policía Federal informó que realizó 14 allanamientos en la Ciudad de Buenos Aires y en los partidos bonaerenses de Ezeiza, Quilmes, San Vicente, Lanús, Cañuelas y Roque Pérez. Durante los procedimientos secuestró más de 500 unidades de leche de fabricación no controlada e identificó a 5 personas mayores de edad como presuntos partícipes de las maniobras investigadas.
Hubo un informe pericial del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) solicitado por la fiscalía que interviene en la causa. Los análisis detectaron aflatoxina M1, una toxina producida por hongos, en concentraciones superiores a 6 veces el límite máximo permitido por el Código Alimentario Argentino.
Ethical Nutrition, la empresa que elabora el producto, explicó en un comunicado: “La investigación se inició a partir de una denuncia presentada por nuestra empresa, que desde el primer momento colabora con las autoridades para proteger a los consumidores”.
Y aclaró: “No se trata de una alerta general sobre SanCor Bebé, sino de una situación vinculada con productos específicos cuya autenticidad está cuestionada. Los productos originales se elaboran bajo controles de calidad y trazabilidad, conforme a la normativa vigente”.
Tras la disolución del INAL, no hubo una alerta sanitaria nacional
El Código Alimentario establece que la autoridad sanitaria nacional debe elaborar comunicados dirigidos a la población y publicar los retiros de alimentos en curso. Sin embargo, ante la circulación de las leches infantiles falsificadas, no se difundió una alerta sanitaria nacional que advirtiera a los consumidores.
Consultada por Chequeado sobre el tema, la ANMAT -que depende del Ministerio de Salud de la Nación- señaló que el control y la fiscalización de alimentos ya no son de su competencia, luego de la disolución del INAL, dispuesta por el Decreto 697/2026 publicado en julio de 2026.
La normativa transfirió al Senasa las funciones de registro, control y fiscalización de alimentos que ejercía el INAL, entre ellos el funcionamiento del Sistema de Información Federal para la Gestión del Control de los Alimentos (Sifega), una plataforma digital creada para fortalecer el control de los alimentos y mejorar el acceso de la población a la información
El Ministerio de Salud de la Nación, en tanto, quedó a cargo de la rectoría de la política alimentaria. Pero el decreto también indica, en el artículo 15 inciso a, que la Secretaría de Gestión Sanitaria debe “establecer y llevar a cabo procedimientos de prevención y protección de la salud de la población, por sí, por otras autoridades competentes, o en forma concurrente, advirtiendo públicamente sobre la utilización y el consumo de los alimentos que puedan afectar la salud humana”.
En el caso de la leche SanCor Bebé Advanced 1, el Senasa aclaró a este medio que “intervino a través de sus áreas técnicas y de laboratorio, realizó los análisis periciales correspondientes, elaboró los informes técnicos con los resultados obtenidos e informó a las autoridades jurisdiccionales a fin de inmovilizar el producto y adoptar las medidas preventivas necesarias”.
Antes de su disolución, el INAL tenía entre sus funciones la vigilancia alimentaria y la comunicación de riesgos a la población. Recibía denuncias, coordinaba acciones con las autoridades sanitarias provinciales y municipales y podía emitir alertas ante la detección de productos potencialmente peligrosos.

El manual oficial para la gestión de incidentes y retiros de productos alimenticios establecía que el INAL publicaba las alertas en la página web de la ANMAT, mientras que las autoridades provinciales y de la Ciudad de Buenos Aires también podían difundir sus propias advertencias. Ese esquema permitía centralizar la información sobre alimentos riesgosos y advertir a consumidores de todo el país.
La última alerta alimentaria publicada en el sitio de la ANMAT data de julio de 2026, antes de la disolución del INAL. Por su parte, Chequeado no identificó ni en la web del Senasa ni en la del Ministerio de Salud un registro público de alertas alimentarias dirigido a consumidores que reemplace al que funcionaba en el ámbito de la ANMAT.


Qué hacer si se tiene alguno de estos productos
Las autoridades recomendaron no consumir las unidades identificadas como falsificadas y suspender su comercialización.
En particular, ante la sospecha de tener una unidad de SanCor Bebé Advanced 1, se debe revisar el lote y las características del envase descritas. Conservar el envase y el producto, sin desecharlos ni manipular su contenido, y comunicarse al 0800-888-6568.
Si el bebé consumió el producto, consultá con su pediatra. Si presenta síntomas como vómitos, diarrea, rechazo del alimento o decaimiento, acudí a una guardia médica y llevá el envase.
También se recomienda adquirir estos productos en farmacias habilitadas y establecimientos comerciales de confianza, evitando compras a través de redes sociales, vendedores informales o plataformas digitales no oficiales.
Las advertencias se refieren a unidades falsificadas y a identificaciones específicas. No implican que toda la producción de las marcas Nutrilon o SanCor Bebé esté adulterada o represente un riesgo.
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