Chequeado

Métodos

MÉTODO DE VERIFICACIÓN DEL DEBATE PÚBLICO

Ocho pasos para un buen chequeo:

1-    Seleccionar una frase del ámbito público

2-    Ponderar su relevancia

3-    Consultar a la fuente original

4-    Consultar a la fuente oficial

5-    Consultar a fuentes alternativas

6-    Ubicar en contexto

7-    Confirmar, relativizar o desmentir la afirmación

8-    Calificar

 

Chequeado selecciona afirmaciones de políticos, economistas, empresarios, sindicalistas, periodistas y personas públicas, medios de comunicación, u otras instituciones formadores de opinión, entre otros, sin discriminar por su orientación partidaria o ideológica.

Los dichos objeto de chequeo deben haber sido expresados en documentos, medios de comunicación o ámbitos públicos.

Son relevantes para la agenda pública por el protagonismo de quien los emitió, por el tema aludido o por su repercusión. Por su particular repercusión en la agenda pública, las declaraciones de las más altas autoridades del Estado y del Gobierno, quienquiera que sean, merecen una atención privilegiada por parte de Chequeado. Un comité editorial, compuesto por el equipo de Redacción, analiza el grado de relevancia del material disponible diariamente. No son objeto de verificación opiniones, comentarios o enunciados de compromisos, salvo cuando se sostengan en datos o hechos cuya veracidad pueda ponderarse. Chequeado no emite opinión.

Chequeado sigue a los principales diarios porteños (Clarín, La Nación, Página 12, El Cronista, Ámbito Financiero y Perfil) y a los programas políticos de la televisión y radiales más escuchados. Son repasados regularmente, además, otros medios digitales de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Asimismo, nuestra herramienta de automatización, Chequeabot, nos permite monitorear más de 30 medios nacionales y provinciales, transcripciones del Congreso y discursos presidenciales.

Además de Chequeabot, las sugerencias y pedidos de chequeos de los lectores originadas en redes sociales, WhatsApp y nuestra plataforma Chequeo Colectivo, son bienvenidas y tomadas en cuenta como disparadores de los contenidos, siempre que sea posible. Cuando se publica una nota que surge de alguno de estos canales ello es consignado en el texto.

Seleccionada la afirmación, se consulta a quien la dijo para conocer la fuente original del dato utilizado. Si se accede a ella en forma directa, se consulta a otras fuentes para corroborar su validez y explicar su relevancia e impacto. De no resultar ello posible, el chequeo se hace por vías alternativas: documentos (informes, análisis o recopilaciones estadísticas, públicas y privadas) y entrevistas a especialistas. En caso de que alguno mantenga una filiación partidaria conocida ella es mencionada.

Tras verificar el dato, se agrega, cuando es relevante, el contexto que ayude a comprenderlo. Por contexto se entiende especialmente el marco socio-económico, histórico y cultural local y, siempre que sea posible, el regional y el internacional. En todo caso, se intenta que la verificación no se limite a un cotejo exclusivamente literal.

No se chequean frases cuando no existen datos ni expertos que permitan su verificación.

Chequeado no emplea fuentes anónimas. Las fuentes utilizadas son citadas y, siempre que sea posible, se incluye el enlace al documento y a los datos originales para que estos sean accesibles.

De este modo, cualquier persona que quiera reproducir un chequeo y encontrar los datos originales utilizados en una nota, podrá hacerlo y podrá llegar a la misma conclusión que Chequeado. La calificación de los chequeos responde a nueve definiciones publicadas (inchequeable, verdadero, verdadero, pero…, discutible, apresurado, exagerado, engañoso, insostenible y falso). Hay casos en los que más de una calificación podría aplicarse.

Por último, la mayoría de los chequeadores suelen utilizar un sistema de calificaciones que varía en número y complejidad según cada medio y contribuyen a presentar la conclusión del chequeo de manera más simple y veloz.

Calificar una frase no siempre es un proceso intelectual sencillo, porque en ciertos casos pueden corresponder adecuadamente más de una calificación (por ejemplo, EXAGERADO o FALSO o VERDADERO, PERO o ENGAÑOSO) y se termina decidiendo según el aspecto que se quiera enfatizar. Por eso, es esencial que esté definido y explicitado el proceso y quién decide.

Este es el sistema de calificaciones que usamos para la verificación de discursos a líderes:

INCHEQUEABLE

Se utiliza exclusivamente para corpus definidos, como un spot de campaña o un folleto. En las afirmaciones bajo análisis no se encontró ninguna que esté basada en hechos y datos ni pueda ser contrastada.

VERDADERO

La afirmación ha demostrado ser verdadera, al ser contrastada con las fuentes y datos más serios y confiables.

VERDADERO, PERO…

La afirmación es consistente con los datos disponibles, pero omite algún elemento del tema o su contexto.

DISCUTIBLE

No es claro que la afirmación sea cierta o no. La conclusión depende de las variables con las que se la analice.

APRESURADO

La afirmación podría ser verdadera, pero es resultado de una proyección y no de un dato objetivo de la realidad.

EXAGERADO

La afirmación no es estrictamente cierta pero sí lo es el concepto o tendencia a la que se alude.

ENGAÑOSO

La afirmación puede coincidir parcialmente con ciertos datos, pero -intencionalmente o no- ha sido manipulada para generar un mensaje en particular.

INSOSTENIBLE

La afirmación surge de investigaciones con falta de sustento o graves errores metodológicos, o resulta imposible de chequear.

FALSO

La afirmación ha demostrado ser falsa, al ser contrastada con las fuentes y datos más serios y confiables.

Ciertas afirmaciones o temas considerados relevantes, pero no sujetos a la aplicación de las calificaciones mencionadas, son analizadas en la sección “El Explicador”, donde se presentan contenidos para mejorar el nivel de conocimiento y comprensión de los acontecimientos públicos y profundizar su debate. En la sección “Hilando Fino” se analiza la forma de presentar la información en los medios y algunas frases que merecen particular atención sobre un hecho o dato relevante. En “Mitos” nos ocupamos de desmitificaciones de dichos que se repiten sin reparar en si se basan en evidencia. Y en “FalsoEnLasRedes” publicamos la verificación de noticias falsas y contenidos que desinforman. Por último, en “Chequeado Investigación” presentamos informaciones de largo aliento.

No forma parte del objeto de Chequeado la verificación de afirmaciones de tipo religioso, personales, del ámbito estrictamente deportivo, del espectáculo o cuestiones, como denuncias de corrupción, que se tramitan en sede judicial y aún no concluyeron.

Política de actualización y correcciones

De acuerdo con la misión de verificar y mejorar la calidad del debate público, Chequeado busca que la comunidad participe activamente en la producción colectiva de conocimiento y en el contenido de la página proponiendo chequeos, aportando datos y experiencias y advirtiendo sobre posibles errores en las verificaciones.

Chequeado busca el máximo de rigurosidad y de exactitud pero, como se sabe, nadie es perfecto. Por eso, se compromete a rectificar la información inexacta que hubiera difundido.

En caso de que una persona ponga en aviso a Chequeado sobre un posible error en una nota, el equipo se tomará un máximo de 48 horas para realizar una revisión del contenido cuestionado y, en caso de que corresponda, publicar la corrección.

Tras comprobar que efectivamente se cometió un error y se publicaron datos erróneos, serán reemplazados, y se consignará una explicación de la modificación bajo el título de “Corrección”, con la fecha de su publicación. Si fuera necesario colocar una nueva calificación, también se dejará asentada la calificación original con la que fue publicada la nota.

Cuando una vez publicado un chequeo, nos llega información relevante que complementa, vuelve más clara la nota o actualiza los datos, la incluimos con una explicación sobre la pertinencia del agregado y/o cambio bajo el título de “Actualización”, también con la fecha.

Para enviarnos comentarios o alertarnos sobre un posible error u omisión importante, pueden comunicarse mediante el Buzón de Lectores de la página, escribiendo un mail a Laura Zommer, la directora de Chequeado ([email protected]) o por medio de las redes sociales, ya sea en nuestra cuenta de Twitter (@Chequeado) o nuestra fanpage en Facebook (/Chequeado).

Chequeado forma parte de la Red Internacional de Fact-checking desde su nacimiento y adhiere a sus principios, que se pueden ver acá.

Agradecemos los comentarios sobre el método de:

Martín Becerra

Ingrid Bekinschtein

Robert Cox

Marcelo Leiras

Fabián Repetto

Luis Alberto Quevedo

 

MÉTODO CONTRA LA DESINFORMACIÓN VIRAL

Ocho pasos para una buena verificación:

1-    Seleccionar un contenido sospechoso de las redes sociales que se monitorean

2-    Ponderar su relevancia

3-    Consultar, cuando es identificable, a la fuente original

4-    Consultar, si son identificables, a los involucrados/afectados en la desinformación

5-    Consultar a la fuente oficial

6-    Consultar a fuentes alternativas

7-    Dar contexto

8-    Confirmar o desmentir el contenido

Este es el sistema de calificaciones que usamos para la verificación de desinformaciones virales:

FALSO

El contenido compartido completo ha demostrado ser falso, al ser contrastado con los actores involucrados y las fuentes y datos más serios y confiables.

ENGAÑOSO

Parte del contenido compartido puede coincidir con ciertos datos verdaderos, pero -intencionalmente o no- fue manipulado para generar un mensaje en particular.

VERDADERO

El contenido compartido completo ha demostrado ser verdadero, al ser contrastado con los actores involucrados y las fuentes y datos más serios y confiables.

NO SE PUEDE PROBAR

El contenido compartido completo no contiene referencia (tiempo, lugar) que permita ubicar el contexto de lo que está sucediendo para que se pueda contrastar, o resulta imposible de chequear.

Chequeado selecciona artículos, audios, imágenes y videos de las redes sociales que monitorea, como Facebook y Twitter; de mensajería privada que monitorea y por la que recibe material a chequear, como Whatsapp; y de canales propios, como la plataforma de pedidos de chequeos Chequeo Colectivo y el Buzón de Lectores ([email protected]). En el texto se consigna siempre el canal de donde provino la desinformación verificada.

Son objeto de verificación los contenidos factuales factibles de ser contrastados. No lo son enunciados de promesas, comentarios y/o opiniones; ni tampoco trascendidos de declaraciones realizadas en un ambiente privado. La selección del material a chequear se realiza sin discriminar por su orientación partidaria, ideológica, sexual o étnica.

La selección del material a verificar se realiza de acuerdo con tres criterios: por la circulación/viralización del contenido en redes sociales u otros medios (alcance y/o repetición en distintas plataformas), por la relevancia del tema aludido y/o por la gravedad de las consecuencias de la desinformación en la ciudadanía (por ejemplo, los contenidos desinformantes que puedan afectar la salud).

Seleccionado el contenido a chequear, siempre que sea posible, se consulta a la fuente original para conocer de dónde surgió y qué fundamento tiene el dato primario. En el caso de los sitios que identifiquen a un responsable de los contenidos y publiquen datos de contacto (teléfono y/o mail), se los consulta a través de esos canales. Este paso también es cumplido en el caso de las informaciones, imágenes y videos que se publiquen directamente en redes sociales (no incluidos en un link) y se cite su origen.

Además, se consulta -si son identificables- a los actores involucrados/afectados en la desinformación (que, en ciertos casos, acceden a hablar y, en otros, prefieren no hacerlo) y a otras fuentes que puedan corroborar la validez de la publicación a verificar.

Como se realiza con el método de verificación del debate público, se debe hacer la consulta pertinente a la fuente oficial (fuentes gubernamentales a nivel nacional, provincial y local que están a cargo del tema objeto de análisis). Ya sea que se obtenga o no una respuesta, el chequeo también podrá contar con fuentes alternativas, como documentos (informes, análisis o recopilaciones estadísticas) y entrevistas con especialistas.

Si el contenido a verificar es una imagen o un video, se pueden utilizar las herramientas tecnológicas disponibles para conocer su autoría, la fecha y hora de publicación y lugar donde el contenido fue generado.  

En el caso de que un medio de comunicación haya publicado una información falsa y luego la rectificara o eliminara, esto es explicitado en la verificación de la desinformación. Si esto ocurre después de la publicación de la verificación, se consignará en la nota con una actualización. Se recomienda utilizar esta práctica para corregir la información.

Chequeado no emplea fuentes anónimas. Las fuentes utilizadas son citadas y, siempre que sea posible, se incluye el enlace al documento y los datos originales para que éstos sean accesibles para todos.

Cuando la información verificada es falsa, Chequeado lo aclara en el título, para que el lector sepa desde un primer momento cuál es el dato correcto, y se explica lo central del tema en el primer párrafo. En el caso de las fotos falsas, éstas sólo se reproducen claramente señaladas como falsas (con una marca de agua, por ejemplo) y nunca se linkea a los sitios que originan el contenido desinformante para no contribuir a su difusión.

Agradecemos los comentarios sobre el método de:

Alexios Mantzarlis, IFCN

Claire Wardle, First Draft

Clara Jiménez Cruz, Maldita.es

Cristina Tardáguila, Lupa

Phoebe Arnold, First Draft

Sérgio Lüdtke, First Draft