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ViralFalso
La afirmación ha demostrado ser falsa, al ser contrastada con las fuentes y datos más serios y confiables.

Una tormenta solar provocó auroras polares durante el fin de semana, no el proyecto HAARP como aseguran posteos

Si tenés sólo unos segundos, leé estas líneas:
  • Las auroras polares que se vieron en diferentes partes del mundo durante este fin de semana -incluso en el sur de la Argentina- fueron producto de una tormenta solar “extrema”, según la NASA, y no tienen ningún tipo de relación con el proyecto HAARP, el programa de investigación científica de la Universidad de Alaska Fairbanks (Estados Unidos).
  • La energía generada en HAARP es mucho más débil que estos procesos naturales y es incapaz de producir el tipo de visualización óptica que se observa durante una aurora.
  • Esta narrativa forma parte de una teoría conspirativa que sostiene que el proyecto HAARP es utilizado para manipular el clima, causar terremotos y hasta controlar la mente humana.

“No son auroras boreales… Están en todas partes… Es HAARP….” (sic), dice uno de los posteos que circula en redes sociales, junto con imágenes de las auroras polares que se vieron en los últimos días en distintas partes del planeta. 

“Por si alguno cree que ésto es natural, empecemos a ver qué están haciendo al mismo tiempo desde otros proyectos a nivel mundial… La manipulación climática existe desde hace décadas y hoy está muy avanzada!!!, señala otro posteo viral.

Sin embargo, las auroras polares que se vieron en diferentes partes del mundo durante este fin de semana -incluso en el sur de la Argentina- fueron producto de una tormenta solar “extrema”, según la NASA, y no tienen ningún tipo de relación con el proyecto HAARP, el programa de investigación científica de la Universidad de Alaska Fairbanks (Estados Unidos).

Además, la energía generada en HAARP es mucho más débil que estos procesos naturales y es incapaz de producir el tipo de visualización óptica que se observa durante una aurora.

Esta narrativa forma parte de una teoría conspirativa que sostiene que el proyecto HAARP es utilizado para manipular el clima, causar terremotos y hasta controlar la mente humana.

Por qué en los últimos días se vieron auroras polares en lugares que no son frecuentes

Aunque las auroras suelen ser más comunes en las regiones polares y subpolares, en los últimos días las fotos de auroras en lugares donde no son frecuentes, como Ushuaia, Tierra del Fuego, y diversos lugares del mundo, inundaron las redes sociales.

Durante el último fin de semana, el Sol emitió diversas erupciones solares (ver acá y acá) que provocaron una tormenta geomagnética “extrema”. Según explicó el Centro de Predicción Meteorológica Espacial de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de los Estados Unidos, se trató de la tormenta más intensa desde 2003.

Las erupciones solares continuaron el lunes 13 de mayo, aunque no tan fuertes como algunas de las otras que tuvimos la semana pasada, explicó la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio de los Estados Unidos (NASA, por sus siglas en inglés).

“Desde nuestros Observatorios Geomagnéticos de Orcadas (Antártida) y Pilar (Córdoba), registramos la perturbación del campo magnético terrestre ocasionada por la tormenta solar de categoría G5”, señaló el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).

Esta tormenta geomagnética fue la que causó las auroras que vimos en diferentes partes del mundo en los últimos días.

¿Cómo se forman las auroras polares? De acuerdo a la NASA, existen 2 fenómenos que se llaman erupciones solares: llamaradas solares y eyecciones de masa coronal (CME, por sus siglas en inglés). Las llamaradas solares son intensos destellos de luz, mientras que las CME son nubes gigantes de partículas solares entrelazadas con campos magnéticos que escapan del Sol.

Cuando las CME llegan a la Tierra, chocan con el campo magnético y arrojan partículas solares. Estas partículas siguen las líneas del campo magnético de la Tierra mientras se sumergen en nuestra atmósfera formando un ‘anillo’ alrededor de los polos llamado óvalo auroral, explica la NASA.

En ese momento, las partículas entrantes chocan con los gases de nuestra atmósfera, provocando que se calienten y brillen: la aurora. “Los colores dependen del tipo de gas y su altitud. El oxígeno brilla en rojo o azul; el nitrógeno puede ser verde, azul o rosa”, señala la NASA.

Las auroras tienen diferentes nombres según el lugar en donde se observan. Así es como se le llama aurora boreal cuando se observa este fenómeno en el hemisferio norte y aurora austral cuando es observado en el hemisferio sur. Pero no hay diferencia alguna entre ellas.

La radiación dañina de una llamarada del Sol no puede atravesar la atmósfera de la Tierra para afectar físicamente a los humanos en la Tierra, explica la NASA. Sin embargo, cuando son lo suficientemente intensos, pueden perturbar la atmósfera en la capa donde viajan las señales de comunicaciones y GPS. 

Qué es el proyecto HAARP

HAARP es un programa de investigación científica de la Universidad de Alaska Fairbanks (Estados Unidos) que se encarga de estudiar a la ionósfera, que es la capa más externa de la atmósfera, una que comienza a unos 60 a 80 kilómetros de altitud y se extiende por encima de los 500, como explicamos en esta nota.

Las condiciones de esta capa son muy diferentes a la troposfera (que es la parte más baja de la atmósfera, en donde nosotros vivimos y donde sucede la mayor parte de los fenómenos meteorológicos). En esa altitud, el ambiente está extremadamente expuesto a los rayos solares, es una zona asociada al campo electromagnético de la Tierra y a los vientos solares y allí se forman las auroras boreales.

Desde la segunda mitad del siglo pasado se desarrollaron varios proyectos para entender el conocimiento de los efectos de esa parte de la atmósfera en la propagación de ondas de radio y así poder mejorar los sistemas de comunicaciones y vigilancia con fines civiles y de defensa.

Entre 1991 y 2014, HAARP fue un programa desarrollado en Gakona, Alaska, y gestionado conjuntamente por la Fuerza Aérea de los Estados Unidos (USAF, por sus siglas en inglés) y la Armada de los Estados Unidos. 

Después del 2015, el equipo de investigación fue transferido a la Universidad de Alaska Fairbanks bajo un Acuerdo de Asociación Educativa; un formato en el que el gobierno dona terrenos e infraestructura a otras instituciones por fines educativos. Desde ese momento, el objetivo se amplió. 

“Se busca entender el comportamiento de las partículas inestables en esta capa, ya que puede explicar varios fenómenos que suceden allí”, explicó Alejandro Borlaff, investigador de la división de ciencias del espacio y astrobiología del Centro de Investigación Ames de la NASA.

¿Puede HAARP crear una aurora artificial? “La aurora natural se crea cuando partículas de muy alta energía en una región del espacio conocida como magnetosfera son arrastradas hacia los polos magnéticos de la Tierra y chocan con moléculas de gas existentes en la atmósfera superior. La energía involucrada en este proceso es enorme y es completamente natural”, sostiene la web de HAARP.

Y agrega: “La energía generada en HAARP es mucho más débil que estos procesos naturales y es incapaz de producir el tipo de visualización óptica que se observa durante una aurora”.

Una narrativa desinformante que vuelve

No es la primera vez que circulan posteos desinformantes que se vinculan con el proyecto HAARP. Se han viralizado desinformaciones que aseguran que este proyecto está detrás de la crisis climática derivada del calentamiento global.

Pero como explicaron diversos expertos a Chequeado, “fabricar tormentas o sequías” en cualquier parte del mundo a través de la experimentación en la ionósfera no tiene ninguna base científica. La mayoría de los fenómenos meteorológicos, como el viento o la lluvia, ocurren en la troposfera, la capa más cercana a la superficie terrestre.

Esas publicaciones desinformantes reproducen una narrativa que niega o minimiza la responsabilidad de las actividades humanas como causa del cambio climático. Como contamos en esta nota, las evidencias científicas son abrumadoras e indican que el cambio climático está ocurriendo y es producto de la actividad humana, según un metanálisis publicado en la revista científica Environmental Research en 2021, que incluyó la revisión de más de 90 mil estudios climáticos a nivel global.

Fecha de publicación original: 13/05/2024

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Comentarios

  • Humberto22 de mayo de 2024 a las 8:02 amHola chequeado. Buen dato. Solo para ingenuos. Los conspiranoicos no leen chequeado. Y los científicos aficionados conocemos algo. Lástima no poder verlas desde CHACO. A los 14 años he visto un cometa, de madrugada. Es inolvidable. Para canal de YouTube? Cansa leer en pantalla. En cambio escuchar, enseña y ACOMPAÑA. Gracias 🙂 saludos.

Valoramos mucho la opinión de nuestra comunidad de lectores y siempre estamos a favor del debate y del intercambio. Por eso es importante para nosotros generar un espacio de respeto y cuidado, por lo que por favor tené en cuenta que no publicaremos comentarios con insultos, agresiones o mensajes de odio, desinformaciones que pudieran resultar peligrosas para otros, información personal, o promoción o venta de productos.

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