Chequeado

La historia detrás de la foto de Alberto Fernández con un socio del clan Puccio

26 Junio, 2019 | Tiempo de lectura: 3 minutos

Si tenés sólo unos segundos, leé estas líneas:

  • La foto es verdadera, fue tomada durante un reconocimiento judicial el 23 de febrero de 1988 en la causa contra el clan Puccio.
  • Alberto Fernández fue designado defensor oficial de Guillermo Fernández Laborde por el cargo de conjuez que ejercía en esa época.
  • Esto significa que él no eligió ser el defensor, sino que le tocó por sorteo.

En las últimas semanas empezó a circular en redes sociales una imagen en blanco y negro donde se ve esposado a Guillermo Fernández Laborde, socio del clan Puccio que asesinó en San Isidro a por lo menos 3 personas en la década del ‘80, y detrás a un hombre al que en las publicaciones se lo señala con un círculo rojo y se dice que es Alberto Fernández, precandidato a presidente de la República por el Frente de Todos. La foto es verdadera: lo confirmó a Reverso el mismo Fernández y también quien fuera en ese momento juez de la causa, Alberto Piotti.

Además, esta redacción lo confirmó con los diarios de la época: la imagen de ese momento se publicó el 24 de febrero de 1988 en el diario Página 12 (ver acá) en una nota sobre el juicio.

La imagen apareció en publicaciones de Facebook y Twitter, en cuentas como “Lanata Forever” y “No a Kirchner 2011”, entre otras, que llegaron a 6.580 compartidos en total. También fue publicada por usuarios de Twitter llegando a más de 1.800 retuits (ver acá, acá y acá).

Los textos que acompañan la foto en esas publicaciones acusan a Alberto Fernández de ser “defensor de el clan Puccio, secuestradores y asesinos, de los años 80/90” (sic) y de estar “siempre del lado de los delincuentes asesinos”.

Defensor por sorteo

El precandidato a presidente por el Frente de Todos explicó que en la década del 80 se desempeñó como “conjuez del Juzgado Federal de San Isidro que por entonces estaba a cargo de Alberto Piotti”.

Los conjueces son designados por un juez para que, en caso de que tenga un impedimento (por ejemplo, una enfermedad), pueda tomar su rol o el de fiscal o defensor, sin necesidad de suspender el juicio. Esto se encuentra legislado en el Código Procesal Penal de 1915 (página 255) que estaba vigente en la época y en la Ley 4.055.

“Yo todos los años proponía diez abogados que pudieran actuar como subrogantes [que lo pudieran reemplazar en su obligación], que fueran de mi confianza. Cuando fue la causa de Puccio se necesitaba la asistencia de un defensor oficial porque [los imputados] no proponían abogado. Entonces se sorteaban de los diez conjueces a qué le tocaba cada uno”, dijo a Reverso el juez Piotti a cargo de la causa del clan Puccio.

Y agregó: “A Alberto Fernández le tocó ser defensor de Fernández Laborde”. En la foto aparece el imputado con las esposas puestas, detrás Alberto Fernández, quien era su defensor oficial en ese momento, y a un lado el entonces juez Piotti.

La imagen fue tomada en un reconocimiento en el que Fernández Laborde indicó dónde arrojaron la máquina de escribir con la que enviaban los mensajes intimidatorios a los familiares de los secuestrados.

La foto es auténtica, es de febrero del 1988. Me acuerdo que llovía. La tapa del diario Clarín de ese día es una foto de la máquina de escribir”, recordó en diálogo con Reverso el ex juez Piotti.

“El fiscal que intervenía se excusó en la causa Puccio en virtud de su amistad con el hijo rugbier. Ante eso, el defensor oficial ocupó el rol del fiscal. Fernández Laborde, un militar involucrado en los secuestros seguidos de muerte que se investigaban, no había designado abogado defensor y como el defensor oficial estaba actuando como fiscal en la causa, debieron sortear entre los conjueces a un defensor de oficio. Así me hice cargo de esa defensa por un tiempo muy exiguo hasta que el acusado nombró a un defensor particular”, explicó Alberto Fernández a Reverso.

Los registros del diario La Nación de septiembre de 1985 indican que, en ese momento, a pocas semanas de quedar detenido, el abogado defensor aún no era Alberto Fernández sino un hombre llamado Edgardo Sa (hijo).

Quiénes fueron los Puccio

El clan Puccio estuvo integrado por miembros de una familia de San Isidro que entre los años 1982 y 1985 asesinó a, por lo menos, tres personas, según pudo probar la Justicia: Ricardo Manoukian, Eduardo Aulet y Emilio Naum. Una cuarta víctima, Nélida Bollini de Prado, estaba secuestrada en el sótano de la casona cuando la policía detuvo a los miembros de la banda.

No eran sólo los padres e hijos Puccio quienes conformaban el clan. Además de Arquímedes Puccio (el padre de la familia), los hijos Alejandro, Daniel, Guillermo, Silvia y Adriana, y Epifanía Calvo (la madre), también formaban parte de él el militar retirado Rodolfo Franco y sus amigos Guillermo Fernández Laborde y Roberto Oscar Díaz.

Guillermo Fernández Laborde, quien aparece en la foto verificada, admitió en el juicio, y luego en una nota periodística que dio al periodista Rodolfo Palacios -autor del libro “El Clan Puccio”-, haber matado al empresario Ricardo Manoukian.

 

Esta nota es parte de Reverso, el proyecto periodístico colaborativo que une a más de 100 medios y empresas de tecnología para intensificar la lucha contra la desinformación durante la campaña.

Las vías de contacto para sumarse son:
por mail a [email protected]
por WhatsApp (ReversoAr.com/whatsapp)
y /ReversoAr en todas las redes

 

Este chequeo es parte de la iniciativa Third Party Fact-checker de Facebook en la Argentina. En los casos de fotos y videos trabajamos con imágenes trucadas o sacadas de contexto y siempre analizamos en conjunto las imágenes junto con el texto con el que fueron presentadas.

Temas

3 Respuestas

Ivael Tercero 26 de Junio de 2019 a las 5:49 pm

La misma suerte q bonadio en los sorteos

Pablo 27 de Junio de 2019 a las 3:55 pm

Gracias por ayudarnos a navegar estos tiempos de fake news!!

JP 28 de Junio de 2019 a las 1:32 pm

Sería bueno que aquellas páginas que replicaron la noticia se vean obligadas a desmentir y hacer una fe de erratas, o de lo contrario que sean denunciadas y bajadas. Lo mismo debería aplicar para las Fake News que vienen del otro lado de la grieta. No podemos seguir así, es insostenible que vivamos rodeados de mentiras. Por cierto, lo mismo debería aplicar para los grandes medios de comunicación, muchos de los cuales forman parte de Chequeado, que ahora se la dan de los paladines de la verdad pero viven de operar con mentiras y nunca compensan de forma equilibrada. Mienten en cientos de tapas y si los enganchan y no les queda otra meten una pequeño párrafo escondido en un mar de noticias, cuando deberían tener el mismo espacio que la mentira inicial. Recién ahí dejarán de mentirle a la gente.

Dejá un comentario (si contiene agresiones no se publicará)

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

El Explicador

Emergencia alimentaria: claves de la nueva ley y la evolución de las políticas alimentarias Luego de semanas de movilizaciones y acampes por parte de organizaciones sociales, el Congreso aprobó esta semana la ley que declara la emergencia alimentaria, algo que ya había sido implementado en nuestro país en 2002, durante la Presidencia interina de Eduardo Duhalde (PJ). Cuáles son los principales puntos de la nueva ley y qué pasó […]
Es falso que un restaurante en Rosario no dejó almorzar a Macri El miércoles último el presidente de la Nación, Mauricio Macri, visitó la ciudad de Rosario, en la provincia de Santa Fe, para inaugurar obras de la línea Belgrano Cargas. Al mediodía, decidió almorzar con una comitiva de funcionarios de Cambiemos para terminar la visita. En redes sociales circuló que una parrilla conocida de la ciudad […]