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Radiografía del estado de las infancias en la Argentina

Si tenés sólo unos segundos, leé estas líneas:
  • Según el INDEC, en el segundo semestre de 2021 -último dato disponible- la pobreza alcanzó a un 51,8% de niños de entre 0 y 17 años. Las dificultades económicas impactan en la alimentación, educación, aspectos emocionales y el uso del tiempo libre de los niños, niñas y adolescentes.
  • En 2021, el déficit de escolarización en el nivel inicial fue del 24,2% y 11,9% en el nivel primario. En lo que respecta al derecho a la salud, el 12,6% de los niños de entre 0 y 4 años no realizaron al menos una consulta médica en los últimos 12 meses.
  • Entre enero de 2021 y marzo de 2022, 7 de cada 10 niños, niñas y adolescentes en la Argentina sufrieron bullying o algún otro tipo de maltrato en entornos escolares.

El festejo por el “Día de las Infancias” se celebra en Argentina desde 1960 a partir de la recomendación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para que cada país destine un día a promover el bienestar de niñas y niños.

Sin embargo, según el INDEC, en el segundo semestre de 2021 -último dato disponible- la pobreza alcanzó a un 51,8% de los niños de entre 0 y 17 años. Las dificultades económicas impactan en la alimentación, educación, aspectos emocionales y el uso del tiempo libre. 

En esta nota, un repaso por algunos indicadores que reflejan cuál es la situación de las infancias hoy en el país.

Mala alimentación

De acuerdo con la Encuesta Rápida sobre la situación de la niñez y adolescencia 2022 de Unicef Argentina, en el 36% de los hogares en donde viven chicos se dejó de comprar algún alimento por falta de dinero.

Más de un millón de niñas, niños y adolescentes en la  Argentina dejó de comer alguna comida -desayuno, almuerzo, merienda o cena- por falta de dinero, una situación que también afecta a 3 millones de adultos.

El porcentaje es más alto en hogares que reciben apoyos alimentarios como viandas o bolsones (13%), y beneficiarios de la AUH y la Tarjeta Alimentar (11%).

La encuesta identificó una caída del 67% en el consumo de carnes y del 40% en la ingesta de frutas, verduras y lácteos; mientras que al mismo tiempo hubo un aumento de la cantidad de fideos, harinas y panes consumidos.

“Registramos un cambio hacia una alimentación menos balanceada”, indicó a Chequeado Luisa Brumana, Representante de Unicef Argentina. Y también advirtió sobre las consecuencias de la malnutrición: “El sobrepeso y la obesidad afectan al desarrollo y producen un aumento de las enfermedades no transmisibles como la diabetes”.

Qué ocurre con la educación

Según el reciente informe “Condiciones de vida y desarrollo de la Infancia: Continuidades y rupturas de la salida de la pandemia” del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (ODSA-UCA), en 2019 el porcentaje de niños de entre 3 y 5 años que no asisten a establecimientos educativos formales fue del 26,1%. En el contexto de la pandemia, el déficit de escolarización se incrementó y llegó al 32,4%. Durante 2021, la recuperación (24,2%) no alcanzó para retornar a los valores anteriores a la pandemia. 

En relación al nivel primario, el déficit de escolarización pasó de 8,7% en 2019 a 11,9% en 2021. “No obstante, son datos para seguir observando y reconocer los problemas de medición que existieron al aplicar indicadores propios de un contexto de escolaridad presencial cuando la mayoría de los estudiantes tanto en 2020 como en 2021 mantenían una escolaridad mixta y profundamente desigual en términos de los recursos con que se `continúo´ estudiando”, indica el informe.

Por otro lado, en el 50% de los hogares en donde viven niños, niñas y adolescentes no tienen los ingresos suficientes para cubrir todos sus gastos escolares, como la compra de libros y útiles. Esta proporción llega al 65% en los hogares de beneficiarios de la AUH. 

El 62% de los hogares en donde viven chicos tienen deudas; y en un 6% de los casos, chicos que concurrían a escuelas de gestión privada dejaron de hacerlo, en su mayoría  por problemas económicos.

Además, en lo que refiere al acceso de tecnología, se redujo del 42 al 26% los hogares que no tienen computadora o tablet para la realización de las tareas escolares entre 2021 y 2022, y del 30 al 8% quienes no tienen celulares en el mismo período. Sin embargo, uno de cada 4 hogares no cuenta con ningún dispositivo en el hogar disponible para la realización de las tareas escolares.

El derecho a la salud

El ejercicio del derecho a la salud se puede evaluar con más precisión cuando se analiza la proporción de niños, niñas y adolescentes que no realizaron una consulta al médico (control de la salud del niño/a sano) durante los últimos 12 meses, y/o no realizaron una consulta odontológica durante ese mismo período de tiempo.

El déficit de al menos una consulta médica en los últimos 12 meses se mantiene relativamente estable durante la última década en aproximadamente un 20%. Sin embargo, en el contexto de la pandemia se registró un incremento muy significativo de 12,2 puntos porcentuales, según el informe de la UCA .

En sus primeros años (0 a 4 años), los niños y niñas mantuvieron en 2021 niveles de déficit elevados (12,6%) y los chicos/as en edad escolar (5 a 12 años) también (28,8%).

La propensión a no realizar un control de salud anual aumenta a medida que desciende el estrato social o socio-ocupacional del hogar. Los niños, niñas y adolescentes en hogares monoparentales (mayoritariamente bajo jefatura femenina) no solo tienen mayor propensión a no haber realizado una consulta médica, sino que durante el último año tuvieron menos posibilidades de hacerlo que sus pares en hogares biparentales.

Trabajo infantil tras el impacto de la pandemia

Los casos de trabajo infantil han aumentado a nivel mundial por primera vez desde hace dos decenios, invirtiendo la tendencia decreciente del período 2000-2016. 

El estudio “El impacto de la pandemia Covid-19 en las familias con niños, niñas y adolescentes” de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el Observatorio de Trabajo Infantil y Adolescente del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social y UNICEF señala que el 16% de los niños, niñas y adolescentes de entre 13 y 17 años realiza tareas orientadas al mercado. De ese total, 1 de cada 2 comenzó a hacerlo durante el período de aislamiento social, preventivo y obligatorio (ASPO) establecido por el gobierno como parte de las medidas de respuesta a la pandemia.

“No solo 1 de cada 2 niños, niñas y adolescentes que trabajan comenzó a realizar tareas orientadas al mercado durante el ASPO, sino que, además, quienes ya trabajaban antes de la pandemia, en el contexto actual, realizan las mismas tareas con mayor intensidad”, dijo Bárbara Perrot, coordinadora de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en Argentina.

Y agregó que “la pandemia afectó especialmente a los niños, las niñas y adolescentes de los hogares más vulnerables, que vieron ese impacto en muchas dimensiones de su vida cotidiana, como la educación, la alimentación, la salud, la recreación o el ocio”.

Unicef advirtió que “la participación [de los adolescentes] en el mercado laboral tiene efectos negativos sobre la asistencia a la escuela”. Sin embargo, el 24% de estos jóvenes realizan “actividades orientadas al mercado” y otro 10% busca trabajo. Entre quienes realizan tareas laborales en el mercado, un 81% indicó que comenzó en el último año.

Aspectos socioemocionales

Según un estudio de alcance internacional difundido por la ONG Bullying sin Fronteras, la Argentina se encuentra entre los países con más casos de bullying y ciberbullying del mundo: 7 de cada 10 niños, niñas y adolescentes en la Argentina sufren bullying o algún otro tipo de maltrato en entornos escolares. Los maltratos -entre enero de 2021 y marzo de 2022- aumentaron un 20% con respecto al informe de 2019.

El informe de la UCA también analiza los procesos de crianza y socialización, en los cuales se advierte un gran deterioro en la estimulación de los niñas y niños de entre 0 y 8 años a través de la palabra. Durante la etapa previa a la pandemia por COVID-19 cerca de un 40% de los niños/as no solía ser receptor de cuentos ni narraciones orales, pero dicha cifra se elevó al 50% en 2020 y apenas cayó al 48% en 2021, afectando principalmente a los chicos en edad escolar y mayormente a medida que desciende el estrato social.

Las oportunidades de socialización y formación en el deporte y la cultura son escasas para más del 60% de las niñas y los niños y el 80% de los adolescentes. Sin embargo, en el contexto de aislamiento por la COVID-19 se registró un incremento significativo del déficit y una recuperación post pandemia. “Se tratan de procesos de socialización casi exclusivos de unas minorías de estratos sociales medios”, advirtió la UCA.

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Comentarios

  • Jota22 de agosto de 2022 a las 8:41 amUn tema importante a sumar es la de los juzgados y tribunales de familia que son un desastre en la mayoría de las jurisdicciones. Por ejemplo en la ciudad de Mar del Plata es tan evidente la falta de cualquier norte (excepto quizás el de la corrupción y el amiguismo) que todos los días se ventila en los medios algún caso de abuso o violencia institucional con quiénes padecen este sistema parasitaria del Estado de Derecho.

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