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Tres claves para entender las elecciones en Santa Fe

Arturo Chomyszyn

15 Junio, 2015 | Tiempo de lectura: 3 minutos
15 Junio, 2015 | Tiempo de lectura: 3 minutos
Se realizó la votación general para Gobernador en el tercer distrito electoral más importante del país y aún no se sabe quién gano: los tres candidatos más votados quedaron separados por menos de 1,5 puntos. ¿Cuáles son las principales características del sistema de votación de la provincia?

Los resultados provisorios de las elecciones en Santa Fe mantienen en vilo a los principales dirigentes y gran parte de la opinión pública por la enorme paridad entre las fuerzas políticas que aspiran a gobernar la provincia. A menos de un día de conocerse las primeras cifras, el candidato del Frente Progresista Cívico y Social (FPCyS), Miguel Lifschitz, supera al segundo, el candidato del PRO, Miguel Del Sel, por una diferencia ínfima de dos mil votos, y al tercero, el postulante del Frente para la Victoria (FpV), Omar Perotti, por 26 mil.

A continuación, algunos puntos del sistema de votación que caracterizan a la Provincia de Santa Fe y que sirven para analizar los resultados del escrutinio definitivo que consagrarán al nuevo Gobernador.

1) En Santa Fe no hay balotaje, por lo que un solo voto puede definir al ganador.

Al igual que en la mayoría de las provincias, gana quien alcanza una mayoría simple en la votación. Es decir que, luego del recuento definitivo que se concluirá en las próximas semanas, se conocerá al ganador, aunque sea por la mínima diferencia de un voto del primero sobre el segundo, y los santafesinos no tendrán que volver a concurrir a las urnas.

En caso de empate, en la provincia que hoy gobierna el socialismo define el Poder Legislativo provincial, al igual que en Río Negro y Neuquén.

Sí tienen balotaje Chaco, Corrientes, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Tierra del Fuego. A nivel nacional, la segunda vuelta se estableció con la reforma constitucional de 1994 en los casos en los que un candidato no supere el 45% de los votos, o no llegue al 40% y una diferencia de diez puntos con el segundo.

2) Se vota con una Boleta Única que dificulta el “efecto arrastre”.

La Provincia adoptó en 2011 el sistema de Boleta Única por categoría electoral. De esta manera, cada ciudadano recibe en el cuarto oscuro un papel por cada cargo a elegir, donde debe marcar cuál es el candidato al que decide votar.

Córdoba también cuenta con el sistema de Boleta Única en papel. Sin embargo, como señala un estudio comparado de la Facultad de Ciencia Política de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), el formato cordobés permite votar una lista completa de una misma boleta mientras que el de Santa Fe, al basarse en cada categoría electoral, desalienta el llamado “efecto arrastre”.

“Cuando los candidatos para cargos ejecutivos y legislativos se ven juntos, como en la (lista) sábana tradicional o la boleta usada en Córdoba, es altamente improbable que se los separe con el voto. Cuando aparecen separados, como en la boleta única de Santa Fe, (…) la probabilidad de que el voto los separe aumenta”, señalan los politólogos Marcelo Leiras y Ernesto Calvo en un trabajo publicado en 2011 por el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec).

Esto explica, en parte, la diferencia que se registró ayer entre los resultados de los comicios para Gobernador y las elecciones para diputados provinciales. En la primera categoría, como se señaló más arriba, existe una diferencia de 1,5 puntos entre los tres primeros lugares; en la segunda, en cambio, el FPCyS -que llevó como candidato al actual gobernador, Antonio Bonfatti- sacó el 41% de los votos, más de 20 puntos por encima de Héctor Cavallero, del FpV, que salió segundo.

3) El Gobernador no puede ser reelecto, lo que contribuye a la alternancia de figuras políticas.

En Santa Fe, el Gobernador sólo puede dirigir la provincia durante un período de cuatro años ya que, según la Constitución provincial, en ese territorio está prohibida la reelección inmediata. Un candidato puede volver a dirigir los destinos de la Provincia si no lo hace de manera continuada, es decir si se sucede un mandato sin que esté en el Gobierno.

La posibilidad de la reelección varía entre cada provincia de la Argentina, pero Santa Fe y Mendoza son las únicas jurisdicciones que no la permiten de manera sucesiva.

Esta característica del sistema electoral santafesino contribuye a la alternancia en el sillón de la Casa Gris. Tal es así que, desde la restauración de la democracia, Santa Fe tuvo siete gobernadores y sólo dos de ellos (los peronistas Jorge Obeid y Carlos Reutemann) gobernaron en dos oportunidades, pero de manera no consecutiva.

En caso de ser elegido, Lifschitz se convertiría en el tercer gobernador consecutivo del Partido Socialista, continuando el camino de Hermes Binner (2007-2011) y Antonio Bonfatti (2011-2015).

Para entender más sobre las elecciones en Santa Fe, puede consultarse este resumen de Cippec, que forma parte de su proyecto Observatorio Electoral.

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