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Segunda ola: más de la mitad de los hogares del país donde residen niños, niñas y adolescentes enfrenta una pérdida de ingresos

Más de la mitad de los hogares del país donde residen niños, niñas y adolescentes está enfrentando una reducción de sus ingresos laborales, según una encuesta realizada por UNICEF Argentina entre fines de abril y principios de mayo último. Esto equivale a 3,5 millones de familias, y está incidiendo en el acceso de adolescentes al mercado laboral y en la imposibilidad de comprar alimentos.

Se trata de la cuarta encuesta que el organismo internacional realizó en la Argentina. En abril de 2020, a pocas semanas del comienzo de las medidas de aislamiento por el nuevo coronavirus, en el 60% de los hogares se habían reducido los ingresos respecto a los meses previos a la pandemia; en julio, ese porcentaje se redujo al 45%; y en octubre, al 41%.

La encuesta señala que el 38% de los hogares atravesó situaciones de inestabilidad laboral durante 2020, como desempleo o cambio de un empleo formal a uno informal. Ese porcentaje asciende al 44% entre las mujeres.

Al ser consultados por sus ingresos, en mayo de este año el 56% de los hogares declaró que eran inferiores a los de meses previos a la pandemia. Este indicador se incrementa al 73% entre los hogares más pobres del país y al 60% en hogares con beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH), que en el 81% de los casos destina este dinero a la compra de alimentos.

“La inestabilidad laboral de las personas adultas repercute fuertemente en la economía familiar y, en consecuencia, en el bienestar de la población infantil y adolescente”, afirmó Luisa Brumana, representante de UNICEF Argentina. “Los datos de la encuesta marcan que, en la situación de emergencia actual, en la que más de la mitad de los chicos y las chicas vive por debajo de la línea de pobreza, continuar fortaleciendo los sistemas de protección social es clave para evitar que crezca la indigencia”, agregó.

La caída del ingreso familiar afectó en la vida cotidiana de 3 formas principales. En primer lugar, “al menos 67 mil chicos o chicas” de los 357 mil que abandonaron la escuela en 2020 no volvieron a retomar las clases. El mayor registro de abandono escolar se produce en el Gran Buenos Aires y en el Noroeste Argentino (NOA).

En segundo lugar, el 41% de las familias tuvo que dejar de comprar algún alimento por no tener dinero. “Este porcentaje se incrementa sensiblemente con respecto a las rondas anteriores y aumenta en los hogares sin miembros ocupados, así como en algunas regiones como el NOA y NEA”, alertó Sebastián Waisgrais, economista y especialista en Inclusión Social de UNICEF. Este porcentaje registrado en mayo supera ampliamente a los meses de abril (28%), julio (26%) y octubre (28%) de 2020.

Por último, por la pérdida de ingresos, en mayo de 2021 un 25% de las familias recurrió a un “préstamo o fiado” para comprar alimentos, un registro mayor al de octubre (15%) y julio (15%) del 2020. Esta situación empeoró sobre todo en los hogares que reciben la AUH, y en el norte argentino.

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