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Las coimas en el Senado

Fecha: 29 de marzo de 2000. Contexto: debate en la Cámara alta sobre la Ley de Reforma Laboral. Personaje: Hugo Moyano. La frase: “[El ministro de Trabajo Alberto] Flamarique me dijo: para los senadores tengo la Banelco”.

Moyano, entonces titular de la CGT disidente, ofrecía así el primer indicio sobre supuestas coimas que se habían pagado a senadores para la aprobación de una norma de flexibilización laboral a medida del Fondo Monetario Internacional (FMI). La ley, que para muchos analistas significó el principio del fin del gobierno de Fernando De la Rúa, fue sancionada tras una aprobación escandalosa que provocó, entre otras consecuencias, la renuncia del vicepresidente Carlos “Chacho” Álvarez, ante la falta de apoyo para impulsar una investigación esclarecedora de los turbios hechos.

El affaire de las coimas en el Senado ya cumplió una década. Pero el mayor escándalo de corrupción que vivió el Congreso en los últimos tiempos sigue impune: no hay un solo condenado ni detenido, y el comienzo del juicio oral, aún pendiente, no tiene fecha.

La hipótesis que investiga la Justicia es que la noche del 26 de abril de 2000 –día de la sanción de la ley que debilitaba el poder de las organizaciones sindicales, extendía el período de prueba laboral a tres meses, y finalizaba con la renovación indefinida de los convenios por rama o por empresas-, el secretario administrativo del Senado, Mario Pontaquarto, fue al departamento del senador Emilio Cantero (PJ-Salta) y le entregó 5 millones de dólares, que se repartirían luego entre sus colegas. Tras “arrepentirse”, Pontaquarto relató que había retirado personalmente el dinero de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) una semana antes. Los investigadores corroboraron su versión tres años después de la denuncia, cuando detectaron una llamada hecha a Pontaquarto el 18 de abril por la tarde desde el teléfono de Gladys Mota, la secretaria del entonces secretario de Inteligencia Fernando de Santibañes.   

El mendocino José Genoud (UCR), presidente provisional del Senado, fue señalado como quien había sido enviado por De la Rúa a “arreglar” con el titular de la SIDE las supuestas exigencias económicas que le hizo el senador Augusto Alasino, en representación del bloque justicialista. El 12 de diciembre de 2003, Pontaquarto se transformó en el eje de la investigación, al confesar que había recibido y entregado el dinero de las coimas. Bajo la figura del “arrepentido”, sacó a la luz la vinculación que tenía De la Rúa con los sobornos, y relató en detalle la operación para intentar probar que el ex presidente y el ministro Flamarique sabían lo que estaba ocurriendo.
 
El caso fue elevado a juicio por el juez federal Daniel Rafecas en septiembre de 2007. En la causa están procesados y embargados por supuesto “cohecho activo” (pago de coimas) Flamarique, Fernando de Santibañes y Pontaquarto. Los ex senadores Remo Constanzo (PJ-Río Negro), Alberto Tell (PJ-Salta), Ricardo Branda (PJ-Formosa) y Augusto Alasino (PJ-Entre Ríos) están procesados por “cohecho pasivo” (cobro de coimas). Con el tiempo, la causa perdió a dos de sus acusados: el peronista Cantarero –quien admitió al diario La Nación detalles sobre el cobro de las coimas– fue declarado inimputable por su estado de salud. Y el ex presidente provisional del Senado, José Genoud, que se suicidó en septiembre de 2008.

A más de una década del escándalo de corrupción, el inicio del juicio oral se demoró porque aún restaba definir la situación de De la Rúa. La investigación en su contra corría por separado y se terminó en octubre del año pasado. Así, todos los procesados quedaron en condiciones de ser juzgados en un proceso único. El blog Sin Corrupción, órgano de prensa del Centro de Investigación y Prevención de la Criminalidad Económica (Cipce), anunció que el Tribunal Oral Nº3 -que tendrá a cargo el debate oral- “podría decidir que el juicio comience a fines de este año y que si ello no fuera factible se pasaría para el año 2012 pues se buscaría evitar que el proceso coincidiera con las elecciones presidenciales”.

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