Es falso el mensaje con consejos contra la COVID-19 que se atribuye a médicos del Hospital Argerich. Skip to content
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Es falso el mensaje con consejos contra el coronavirus que se atribuye a médicos del Hospital Argerich

Si tenés sólo unos segundos, leé estas líneas:
  • Circula en WhatsApp un mensaje que es atribuido a profesionales de ese hospital porteño, pero desde la dirección del establecimiento negaron haberlo elaborado.
  • El texto enumera los síntomas del coronavirus y recomienda ingerir vitaminas y consumir alimentos alcalinos como “tratamiento” para combatir la enfermedad.
  • Sin embargo, especialistas señalaron que los síntomas no necesariamente se producen en el orden descripto y sostuvieron que las afirmaciones sobre los alimentos alcalinos, exponerse al sol y tomar vitaminas son falsas. Además, recomendaron que ante cualquier síntoma se realice una consulta médica.

Circula en WhatsApp un mensaje atribuido al equipo médico del Hospital Argerich de la Ciudad de Buenos Aires, en el que se describen diferentes fases de la enfermedad y síntomas para saber si una persona tiene coronavirus y, además, se aconseja la ingesta de vitaminas y determinados alimentos para combatir la enfermedad.

La cadena viral es falsa: no fue elaborada por profesionales del Hospital y contiene información errónea respecto de la COVID-19 y posibles tratamientos, mezclada con algunos otros datos reales sobre la enfermedad.

El mensaje fue enviado a Chequeado en más de 10 ocasiones, a través de WhatsApp al (+54 9 11 3679-0690) y su verificación también fue sugerida por lectores que escribieron al mail [email protected] y a través de la plataforma de Chequeo Colectivo.

“Equipo médico del Hospital Argerich: debido al rebrote de los contagios del COVID-19 y su proceso de mutación y al posible colapso del sistema de salud, nosotros, los profesionales de la salud, hemos preparado este mensaje para la población, en caso de que no quieran arriesgarse a ir a un centro de salud, a un hospital de inmediato o no puedan”, comienza el WhatsApp.

Luego se realiza una descripción de los síntomas de la enfermedad, ordenados en 3 “fases” y por días, y se aconseja la ingesta de agua, vitamina C y D y el consumo de alimentos alcalinos y comidas calientes como parte de un supuesto tratamiento contra la enfermedad.

El mensaje no fue elaborado por el Hospital Argerich

Desde la dirección del Hospital Argerich señalaron a Chequeado que el mensaje viral no fue elaborado por médicos de la institución. 

El texto que circula por WhatsApp ya había aparecido el año pasado en la Argentina, atribuido a profesionales de otras instituciones, y también circuló en otros países del mundo (ver acá, acá y acá). En agosto último, el Gobierno de Mendoza advirtió por la viralización de una cadena similar.

La cadena realiza una descripción de los supuestos síntomas del nuevo coronavirus: “Dolor corporal, dolor de ojos, dolor de cabeza, vómitos, diarrea, secreción o congestión nasal, decaimiento, ojos ardientes, ardor al orinar, sentirse febril y dolor de garganta”. Señala, en tanto, que en una “segunda fase” también puede presentarse la “pérdida del gusto y/o el olfato, cansancio a los mínimos esfuerzos, dolor en el pecho y en la espalda baja (en la región de los riñones), cansancio y dificultad para respirar”.

La mayoría de ellos aparecen mencionados en las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) y el Ministerio de Salud de la Nación. Pero no figuran en las listas oficiales el ardor al orinar y los dolores en la parte baja de la espalda.

En relación con las “fases” y el tiempo en el que se desarrollarían los síntomas, Lautaro de Vedia, médico infectólogo y miembro de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI), aseguró a este medio que la información sobre su desarrollo “no es muy errada”, pero en cuanto a los tiempos de aparición dijo que “nada está científicamente demostrado”. 

De hecho, la OMS indicó que “el tiempo entre la exposición a la COVID-19 y el momento en que comienzan los síntomas es, de media, de 5 o 6 días, pero puede variar entre 1 y 14 días”.

Consejos falsos

La cadena viral también señala que “es muy importante beber abundante líquido, especialmente agua purificada” porque “ayuda a limpiar los pulmones”. Y sugiere consumir Vitamina C y E, tomar sol de 15 a 20 minutos, dormir entre 7 y 8 horas y comer alimentos calientes.

Al respecto, De Vedia sostuvo que estos consejos son “algo muy general, muy inespecífico”. Y agregó: “No están mal, pero no son recomendaciones de una sociedad específica o de la OMS. Es como decirle a alguien que haga ejercicio y lleve una vida sana”.

En ese sentido, la OMS sostuvo que “las vitaminas D y C o el zinc, son fundamentales para el buen funcionamiento del sistema inmunológico y desempeñan un papel vital para la salud y el bienestar nutricional”, pero advirtió que “en la actualidad, no hay ninguna indicación sobre el uso de suplementos de micronutrientes como tratamiento de la COVID-19”. Además, el organismo internacional también señaló que “exponerse al sol o a temperaturas superiores a los 25° no previene el coronavirus”.

Por otro lado, De Vedia advirtió que el hecho de consumir agua purificada para “limpiar los pulmones” no tiene “ninguna base científica”. En cuanto al consumo de bebidas calientes, como ya se explicó en esta nota, ese consejo no aparece en ninguna de las recomendaciones publicadas por la OMS o el Ministerio de Salud de la Nación.

No obstante, De Vedia aclaró que ante la presencia de síntomas los pacientes no deben automedicarse, sino consultar a un médico y seguir sus indicaciones, puesto que el consumo de vitaminas o agua abundante “no reemplazan los tratamientos” disponibles para enfrentar la enfermedad.

Afirmaciones falsas sobre alimentos alcalinos

Finalmente, el mensaje asegura que “el PH del coronavirus varía de 5.5 a 8.5”, y postula que “todo lo que tenemos que hacer para eliminar el virus es consumir más alimentos alcalinos, por encima del nivel ácido del virus”. Menciona, entre ellos, “bananas, limón, palta, ajo, mango, mandarina, ananá, berro y naranjas”.

Sin embargo, Omar Sued, presidente de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI) e integrante del Comité de asesores del presidente de la Nación, Alberto Fernández, señaló a Chequeado que “es imposible tomar el pH de un virus porque no hay ningún instrumento que sea tan microscópico como para penetrar dentro del virus y tomar la alcalinidad o acidez”.

Además, el infectólogo aseguró que “los supuestos pH que en ese mensaje les dan a algunos alimentos están por fuera de las escalas habituales”, que utilizan valores de entre 0 a 14 unidades. En efecto, la cadena viral adjudica a algunos alimentos valores de PH de 15,6 -para la palta- o 22,7 -para el berro-.

Finalmente, Sued aseguró que es falso que comer alimentos alcalinos elimine al virus, dado que “por más que una persona consuma determinados alimentos, el organismo tiene mecanismos de regulación para mantener siempre un pH en un término sin grandes variaciones de entre 7,35 y 7,45”.

 

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Comentarios

  • Lucia17 de abril de 2021 a las 4:26 pmPodrían chequear esto: Director del Hospital Argerich Al presidente de la Nación: Usted emitió ayer un extenso mensaje a todo el país. Grabado o no, la cantidad de errores de dicción, gramaticales y de sintaxis de su mensaje es inaceptable. Pero eso pasa a un alejadísimo plano al lado de la injusta y dolorosa ofensa que ha lanzado descaradamente a los médicos de nuestro país. Usted pudo elegir qué decir y cómo decirlo. Y eligió el verbo “relajar”. Usted no tiene ni idea de lo que trabajan, hacen y sufren los médicos en Argentina desde hace más de un año. Usted no trabaja 12 o 14 hs por día con un camisolines, guantes, barbijo o doble barbijo en lugares cerrados, no ventilados, con temperaturas altas durante el verano. No tiene ni idea de lo que es hacer dos guardias a la semana sin descansar al día siguiente porque hay que ir a atender consultorio o a colaborar con hisopados o con los pacientes que tienen Covid a los que nadie quiere acercarse, porque hasta sus familiares los dejan en la habitación y literalmente desaparecen. Usted señala con su dedo que los médicos, al disminuir los casos de Covid, han abierto la puerta a otras patologías o han empezado a efectuar cirugías “que podían posponerse”. Usted no tiene ni idea de qué se puede posponer y qué no, porque a usted nunca le posponen nada. Esas patologías que hace más de un año están matando lentamente a nuestros pacientes o arruinando su salud de manera irreversible. Más allá de que no tiene ninguna relevancia y es totalmente desubicado que usted utilice los primeros minutos de su discurso para contar cuestiones personales suyas acerca de aún no sabe cómo se contagió, de cómo se siente ahora, etc (sus percepciones personales déjelas para su familia o amigos, como hacemos todos), es hasta cínico expresarlo de la manera en que lo hizo, ya que solo basta ver las innumerables fotos y videos en los que se lo ve a usted, presidente, sin barbijo y sin mantener distancia (más aún, a los abrazos) con la variada y conocida runfla que suele rodearlo. Hace diez días usted avaló a todo el que quisiera para que se fuera de viaje el fin de semana largo de semana santa y diez días después suspende los viajes de turismo. Su ministro de educación asegura que no se suspenderán las clases y usted lo desdice horas después. Usted sostiene que las reuniones privadas con familia o amigos son los lugares “donde se producen los contagios”, pero todos los días hay manifestaciones multitudinarias, ollas populares, piquetes, marchas, con miles de personas sin el menor resguardo de salud ni distanciamiento, y su gobierno lo permite sin chistar. Es más, usted mismo propició el escandaloso funeral de un famoso futbolista en la propia Casa Rosada, echando por tierra cualquier medida de seguridad y prevención... y, eso sí, nosotros, los médicos, que tenemos que atender a todos esos ciudadanos irresponsables, usted incluido... ¿somos los que estamos “relajados”? Estos ciudadanos, que día a día desprecian su vida y la de su porójimo con la anuencia de las autoridades y de las “fuerzas de seguridad”, que ocupan lugares y camas que no podemos asignar a alguien de edad que se ha cuidaddo como corresponde pero llega diez minutos después... ¿ellos no están “relajados”? Usted, presidente, no da el ejemplo. No lo ha dado desde el primer momento. Sus adláteres y funcionarios tampoco. Usted lo sabe. A la gente se la conoce por lo que hace, no por lo que dice. Y sus actos no son consistentes con su conducta. Usted no está en posición ética de señalar, ni con el dedo ni con el tono ni con sus palabras, a nadie. Porque usted no da el ejemplo, porque no respeta, porque habla sin saber, sin chequear, sin informarse, sin humildad, sin empatía y sin el más mínino respeto por los miembros de la sociedad que en esta catástrofe han sostenido la vida de sus semejantes necesitados: los profesionales de la salud, sus asistentes y auxiliares. En mi hospital hace dos semanas que no hay ni una sola cama disponible, ni en las salas ni en terapia intensiva; ya no alcanzan los médicos, las enfermeras, los insumos, nada alcanza, la mayoría de los médicos aún no tiene dos dosis de vacunas, duplican sus turnos de guardia, etc, etc. Nada alcanza. Los médicos trabajamos más que antes. Mucho más. No hacemos paro, no pedimos garantías ni nada, no amenazamos, no chantajeamos, no cortamos calles, no perjudicamos al prójimo ni al ciudadano común, si hay protección personal (siempre precaria), la usamos, si no, la compramos nosotros. No dejamos de trabajar nunca. Agachamos la cabeza, nos mordemos los labios y trabajamos. Calladitos. Desconozco su idea sobre el término “relajación” o “relajamiento”, pero le sugiero lo emplee cuando se refiera a los empleados públicos de todas las áreas administrativas, los empleados judiciales, los gremios docentes (los pocos docentes valiosos que quedan no están afiliados a ningún gremio), los empleados bancarios, los políticos, todos aquellos que se han acostumbrado a no trabajar y seguir cobrando su sueldo mensual intacto como si nada ocurriera. Tomo su insultante mensaje como una ofensa personal; todos los médicos de bien lo tomamos así. Sería ético y honesto arrepentirse y disculparse en forma sincera por el mismo medio por el cual nos insultó, es decir, por las cadenas de radio y televisión. La carencia de vergüenza y de ética parece permitir a cualquiera decir y hacer cualquier cosa. Usted parece haberse mimetizado con eso, pero usted no es “cualquiera”, es el presidente. Trate de ganarse de una vez por todas el respeto de los ciudadanos. Porque el respeto se gana, presidente, no viene con el cargo. Dr. Miguel A. Hernández Médico MN 63045 – MP 29553
  • Nadia20 de abril de 2021 a las 2:59 amAca en este hospital hay enfermeros asesinos, qie hacen abandono de personas. Un familiar mio vivio gracias a su voluntad y la de dios. Nadie inspeciiona a los enfermeros en la unidad de terapia intensiva. La atencion es aberrante.. te dejan agonizar si sos un poco fuerte te salvas. 3 dias sin agua estubo mi hermano. Son unos miserables los enfermeros de esa unidad nadie los controlan. Losnditectivos tienen q hacer algo.

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