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Preguntas y respuestas para entender el plebiscito en Chile

Si tenés sólo unos segundos, leé estas líneas:
  • Más de 15 millones de personas estaban habilitadas para votar el 4 de septiembre último en el plebiscito que rechazó la propuesta de Nueva Constitución, que contenía 388 artículos.
  • La propuesta fue entregada al presidente Gabriel Boric el pasado 4 de julio. Chile se rige por una constitución elaborada durante la dictadura de Augusto Pinochet.
  • Qué pasa ahora que ganó el Rechazo, cuáles eran los principales cambios si se aprobaba la Nueva Constitución y qué desinformaciones circularon en la campaña previa a la votación, entre otras claves para entender el tema.

Última actualización: 05/09/2022

El 4 de septiembre último, poco más de 15 millones de chilenos y chilenas estaban habilitados para votar la propuesta de Nueva Constitución, la que 154 hombres y mujeres redactaron durante un año en una Convención Constituyente elegida por votación popular. En este caso, a diferencia de lo que ocurre en otras elecciones en Chile, el voto fue obligatorio. 

Con el 99,9% de las mesas escrutadas, el Rechazo acumuló el 61,86% de los votos, contra el 38,14% del Apruebo. Por ende, no se implementará el nuevo proyecto de Constitución.

La propuesta, que contenía 388 artículos y era una de las más extensas del mundo, fue entregada al presidente Gabriel Boric el pasado 4 de julio. Chile se rige por la Constitución política de 1980, elaborada durante la dictadura de Augusto Pinochet. Dicho texto ya cumple 42 años de vigencia, aunque con decenas de modificaciones en el camino, la de mayor envergadura realizada en 2005, durante el gobierno de Ricardo Lagos.

En esta nota te contamos las claves para entender el tema.

¿Qué se votó el 4 de septiembre?

El domingo último se definió el rechazo por la propuesta constitucional redactada por una Convención Constitucional, cuyos miembros electos tuvieron una mayoría afín a la izquierda, aunque también con fuerte presencia de constituyentes independientes.

El proceso constituyente chileno fue la respuesta al estallido social que comenzó en octubre de 2019. Luego de un mes de protestas, se llegó a un acuerdo político transversal, que incluyó al oficialismo y a la oposición para redactar una nueva Constitución. 

Los siguientes capítulos fueron el plebiscito de entrada, en octubre de 2020, con una amplia ventaja de casi el 80% a favor de redactar una Nueva Constitución, luego la elección de constituyentes, la redacción de la propuesta y este domingo 4 de septiembre ocurrió el plebiscito de salida.

En las últimas semanas se instaló con fuerza el discurso de que cualquiera de las opciones que gane -el Apruebo o el Rechazo- podría haber cambios a los textos. Por un lado, con la figura de Apruebo para Reformar, donde entre sus adherentes dicen que podrían modificar algunos aspectos del nuevo texto y, por el otro, con el Rechazo para Reformar, donde quienes proponen mantener la Constitución previa, prometen hacer modificaciones. 

¿Qué pasaba si ganaba el Apruebo?

Si ganaba la opción del Apruebo -según está establecido en el artículo 142 de la actual Constitución chilena, que regula el proceso constituyente– el Presidente de la República debería, dentro de los 5 días siguientes a que se comunique la sentencia del resultado del plebiscito de salida por parte del Tribunal Calificador de Elecciones (Tricel), convocar al Congreso Pleno para que el nuevo texto se promulgue.

Luego este debía ser publicado en el Diario Oficial, dentro de los 10 días siguientes a su promulgación, para que entre en vigencia en dicha fecha.

Sin embargo, para algunos constitucionalistas -como Gonzalo García, exministro del Tribunal Constitucional-, esto podría haber tomado más tiempo si se trataba, por ejemplo, de un resultado estrecho y el Tricel, en un escenario límite, se tomaba los 30 días de plazo máximo para comunicar el resultado de forma oficial.

¿Qué pasa ahora, que ganó el Rechazo?

Al ser rechazada en el plebiscito de salida la Nueva Constitución, el punto de partida es parecido al escenario que había en 2019, antes del acuerdo político para cambiar la carta magna.

Es decir, seguirá en vigencia la Constitución de 1980, como ese mismo texto establece en su artículo 142, y para algunos analistas se abrirá un proceso de incertidumbre, pero también de negociaciones políticas para dar respuestas a los sectores que empujaron la idea de redactar una nueva carta fundamental para Chile.

El propio Boric fue uno de los primeros en hacer frente a este escenario cuando el 15 de julio advirtió que, de ganar el rechazo, había que impulsar un nuevo proceso constituyente.

La declaración del mandatario chileno abrió una serie de interrogantes ante esa opción. Por ejemplo, cómo se elegiría a los nuevos integrantes de una eventual Convención o si habrá un nuevo plebiscito

Ante la victoria del Rechazo, también está en discusión cuál será el rol del Congreso para un eventual nuevo proceso constituyente, y también el papel que el propio Boric tendrá para liderar ese camino, ya sea tomando la iniciativa de proponer al Legislativo empezar de nuevo la ruta constituyente, o dejando en manos del Parlamento el camino a seguir.

¿Cuáles eran los principales cambios del proyecto de la Nueva Constitución?

La propuesta constitucional suponía un catálogo más amplio de derechos para las personas, pero también implicaba cambios estructurales en algunas de las instituciones más tradicionales de historia republicana de Chile, que de aprobarse una Nueva Constitución desaparecerían.

Para el abogado Couso, los principales cambios que podría haber dado si la ciudadanía daba luz verde a la Nueva Constitución eran, entre otros, el establecimiento de un Estado Regional, de un Estado Plurinacional y de un Estado Social y Democrático de Derecho, además de un Estado Ecológico, que se habría hecho cargo de la crisis climática, y de pasar a una Constitución Paritaria.

“Los derechos mínimos son ampliados por esta Nueva Constitución. Hay un incremento muy sustantivo en materia de derechos fundamentales. Pasamos de los actuales 58 derechos fundamentales que tiene la Constitución vigente a 140 derechos fundamentales, con un predominio absoluto de los derechos de naturaleza social”, sostuvo García en relación al proyecto que fue rechazado.

El constitucionalista añade, a modo de ejemplo, que habría 29 derechos sociales y 16 derechos laborales si se hubiese aprobado la propuesta constitucional.

Respecto de otras novedades que presenta el texto de la Nueva Constitución, uno de los grandes cambios que se considera es el Estado Regional.

“Aparece como modelo de organización con una provisión de estructuras organizativas, regiones autónomas, comunas autónomas y entidades territoriales indígenas autónomas. Eso es una transformación bastante sustantiva porque le otorga poder de decisión a las regiones”, sostiene García. Chile hoy funciona bajo un modelo unitario con poca autonomía para las regiones. 

A ello se suma que uno de los acuerdos adoptados en la Convención Constitucional fue la eliminación del Senado, cuyo fin se acordó para el año 2026. En su reemplazo se hubiese instalado una Cámara de las Regiones, que le hubiese dado más poder a las zonas que se encuentran fuera de Santiago de Chile, la capital.

Así, el Legislativo hubiese estado compuesto por la Cámara de las Regiones y un Congreso de Diputados y Diputadas, ambas instituciones con más poder, y se hubiese mantenido el presidencialismo, pero será atenuado y se hubiesen reducido, de manera parcial, los poderes presidenciales, como, por ejemplo, su iniciativa legislativa.  Actualmente, por ejemplo, los parlamentarios no pueden presentar proyectos que implican gasto público, algo que sí podrían haber hecho de aprobarse la Nueva Constitución. 

Sin embargo, una novedad que se proponía era la reelección presidencial inmediata, algo que no está considerado en la Constitución vigente y que es uno de los temas que el oficialismo señaló que intentaría modificar para mantener la prohibición en caso de aprobarse el texto. Ello, según un documento que difundieron, para una mejor administración del Poder Ejecutivo y los procesos político electorales.

Otro cambio fundamental en la propuesta era que, de aprobarse, Chile sería un Estado Plurinacional, es decir, los pueblos originarios serán reconocidos en la Constitución y tendrán escaños reservados.

Además, habría un sistema de justicia propio para los pueblos indígenas, aunque no está definido aún cuál sería su alcance. De esta manera, se incorpora el concepto de pluralismo jurídico.

Entre los cambios propuestos en el nuevo texto constitucional, también figuraba el voto para menores de 16 y 17 años de edad, que en la actual carta magna está fijado para mayores de 18.

Además, se planteaba un sistema de salud basado en lo público, el fin del Tribunal Constitucional (que será reemplazado por la Corte Constitucional) y el cambio en el sistema de propiedad de aguas, que pasarán a ser un bien público incomerciable.

¿Cuáles fueron las desinformaciones que circularon antes del plebiscito?

Como en todo proceso electoral, la desinformación adquiere mayor fuerza. Si bien a lo largo del proceso constituyente las informaciones falsas apuntaron tanto a integrantes de la Convención -atribuyéndoles frases falsas- como a los temas discutidos (el rol de las Fuerzas Armadas y de los Carabineros, el aborto, la propiedad privada y los emblemas patrios) y al trabajo del órgano constitucional, en la etapa de campaña para el plebiscito de salida las desinformaciones han apuntado a 2 focos: primero al texto de la Nueva Constitución y segundo a los temas de logística para el día de la votación y el rol del Servicio Electoral, el organismo encargado del proceso de votación.

Sobre este último, han circulado una serie de teorías conspirativas que alimentan la tesis de un posible fraude electoral, un libreto ya conocido no solo en Chile sino también en otros países del mundo.

De esa manera, un sector planteó que personas fallecidas “podrían votar”, luego que en el padrón electoral aparecerían muertos habilitados para votar, debido a un desfase en la notificación de defunciones entre el Registro Civil y el Servicio Electoral.

Pero la desinformación más viral durante todo el proceso fue la que apuntó a que la Nueva Constitución impediría a la gente ser dueña de su propia casa, lo cual es falso: el nuevo texto, donde se consagra el derecho a la propiedad, no sostiene esto. 

No es casualidad: el derecho de propiedad, junto al área de educación, el aborto y los pueblos indígenas, figuran entre los temas más buscados por estos días respecto de la propuesta constitucional.

Actualización 05/09/2022: se incorporó el resultado del proceso electoral celebrado el 4 de septiembre último, que rechazó el nuevo proyecto constitucional.

Este texto fue escrito por MalaEspina Check para LatamChequea, la red de chequeadores latinoamericanos.

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Comentarios

  • Cecilia Santis2 de septiembre de 2022 a las 9:15 amExcelente y fácil de entender, gracias. Me quedo clarito 👍.
  • Anita3 de septiembre de 2022 a las 11:21 amClarísimo !!

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