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Una primavera con poco sol: cómo afectan los días nublados al estado de ánimo y la salud

  • Entre el 7 y el 15 de octubre, el Observatorio Central de Buenos Aires registró 9 días consecutivos con precipitaciones, en una de las rachas más extensas desde 1991. Este escenario ocurre en una primavera marcada por el fenómeno de El Niño.
  • La falta de luz natural puede influir en el sueño, la energía y el estado de ánimo, aunque los días nublados no provocan depresión por sí solos ni afectan a todas las personas de la misma manera.
  • Para minimizar los efectos de las condiciones meteorológicas, los especialistas recomiendan exponerse a la luz natural aunque esté nublado, mantener horarios regulares de sueño y comidas, y realizar actividad física.

La persistencia de días grises, sumada a las bajas temperaturas para esta época del año, ayudan a explicar la sensación de que la primavera no termina de arrancar. Entre el 7 y el 15 de octubre, el Observatorio Central de Buenos Aires registró 9 días consecutivos con precipitaciones, ya fuera lluvia o llovizna. La racha se ubicó entre las más extensas desde 1991, según los datos difundidos por la cuenta especializada @Argen_weather.

Los especialistas explican que las condiciones meteorológicas de octubre responden, en parte,  a un bloqueo atmosférico, es decir, cuando un centro de alta presión actúa como un muro que frena o desvía la circulación normal de los vientos, frentes fríos y tormentas.

Este escenario ocurre en una primavera marcada por el desarrollo de El Niño. Según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), las probabilidades de que este fenómeno se mantenga e intensifique hasta diciembre son del 100%. Según su pronóstico trimestral, lloverá más de lo normal en buena parte del centro del país (el Litoral, Córdoba, La Pampa, el centro-sur de Cuyo y el oeste de Santa Fe y de Buenos Aires) y en el noreste de la Patagonia.

Fuente: Servicio Meteorológico Nacional (SMN) 

¿Cómo afectan los días nublados al ánimo?

“Cuando pasamos varios días con el cielo nublado pueden aparecer molestias, como dificultad para despertarse, somnolencia durante el día, baja energía y el ánimo se vuelve más irritable o apagado”, explicó a Chequeado Mariángeles Pose, médica psiquiatra de la Clínica de Salud Cerebral de INECO.

Distintos estudios analizaron la relación entre las condiciones meteorológicas y el estado de ánimo. Un artículo sugiere que ciertas variables meteorológicas, como la humedad y el viento, tienen un efecto estadísticamente significativo sobre los síntomas depresivos.

Otra investigación identificó a los síntomas depresivos con una mayor cantidad de precipitaciones mensuales.

Un tercer trabajo analizó datos de más de 400 mil personas en Reino Unido y encontró que quienes pasaban más tiempo al aire libre durante el día presentaban menos síntomas depresivos y dormían mejor, entre otros beneficios.

Estos resultados no demuestran que los días nublados provoquen depresión ni permiten establecer una relación causal directa en todos los casos. Sin embargo, aportan elementos para estudiar cómo la exposición a la luz natural puede influir en el bienestar.

Rodolfo Sapiains, psicólogo y doctor en Factores Psicológicos para la Gestión Ambiental e investigador en el Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia de la Universidad de Chile, sostuvo a este medio: “Al pensar los impactos de El Niño tenemos que incluir la dimensión de la salud mental, porque el clima no solo afecta el aspecto físico de las personas y de los ecosistemas, sino también al modo en cómo lo experimentamos en el día a día”.

Según el experto, los principales efectos son la baja energía y los síntomas asociados al estado depresivo pero también se suma “el miedo a que ocurran fenómenos extremos, como un aluvión, el desborde del río o una granizada”.

Sin embargo, aclaró que la depresión no es causada porque esté nublado varios días ni afecta a todas las personas por igual: “Hay quienes tienen estados emocionales asociados a los cambios de estación y una mayor vulnerabilidad ante el estado del tiempo”.

¿Cómo impacta la falta de luz solar en el organismo?

Manuel Crespo, investigador en el Laboratorio de Cronobiología de la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ), explicó a Chequeado: “La gran mayoría de los organismos del planeta evolucionamos para adaptarnos al período de 24 horas que se genera por la rotación de la Tierra sobre su propio eje y la exposición al Sol. Por lo tanto, gran parte de nuestra biología está adaptada a ese ritmo, llamado ritmo circadiano”.

Y agregó: “Hay experimentos, tanto en ratones como en humanos, que muestran que la luz diurna tenue puede alterar los ritmos circadianos y modificar la motivación, la búsqueda de recompensa y la actividad de circuitos dopaminérgicos. En otras palabras, puede afectar el estado de ánimo. De hecho, las regiones ubicadas en latitudes extremas registran las tasas más elevadas de trastornos depresivos y del estado de ánimo, como el norte de Europa, Islandia, Canadá y Alaska”.

Sin embargo, las diferencias entre regiones no permiten atribuir esos trastornos exclusivamente a la disponibilidad de luz: también intervienen factores individuales, sociales y ambientales.

¿Los días nublados provocan deficiencia de vitamina D?

Muchas veces, las personas atribuyen el malestar percibido en los días nublados a la falta de vitamina D, explicó Pose. Sin embargo, “una racha de días nublados reduce la cantidad de vitamina D que la piel fabrica, pero no afecta su función en el organismo”.

Por eso, una reducción transitoria de la exposición solar no implica automáticamente un déficit. “La vitamina D que producimos con el sol se transforma primero en una forma de reserva, que circula en sangre y se consume lentamente. Después el riñón la convierte en su forma activa, según las necesidades del cuerpo, sobre todo para mantener el equilibrio del calcio. Esa forma activa está tan regulada que solo disminuye cuando la deficiencia es grave”, aseguró Pose.

Los especialistas desaconsejan recurrir a suplementos de vitamina D por cuenta propia ante una seguidilla de días nublados. La necesidad de suplementación debe evaluarse según las circunstancias de cada persona y la indicación de un profesional de la salud.

¿Qué se puede hacer para minimizar el impacto?

Aunque no es posible modificar las condiciones meteorológicas, sí se pueden incorporar hábitos que ayuden a mantener el bienestar.

Crespo recomendó exponerse a la luz natural incluso cuando está nublado, comer en horarios regulares y realizar actividad física: “Un problema muy arraigado en Argentina que afecta nuestros ritmos biológicos es la tendencia a tener más actividad a la noche”.

Sapiains coincidió en la importancia de mantener las actividades cotidianas y salir al aire libre. “Aunque los días oscuros, nublados y fríos dan ganas de quedarse en casa y estar frente a las pantallas, es importante salir igual y aprovechar, si se puede, estar al aire libre, sobre todo para las personas que trabajan indoor”, señaló.

Pose recomendó, además, bajar las luces por la noche y disminuir el uso de pantallas para favorecer el descanso. “En la mayoría de los casos el malestar es leve y se revierte cuando vuelve el sol. Si los síntomas persisten durante más de dos semanas o interfieren con la vida cotidiana, conviene consultar con un profesional de la salud”, concluyó.

Fecha de publicación original: 22-OCT-2026

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