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“Vacunarse anualmente previene la gripe y sus complicaciones”

Verdadero, pero…

¿Qué significa?
La afirmación es consistente con los datos disponibles, pero omite algún elemento del tema o su contexto.

NIAID / Flickr-CC

07 Abril, 2015 | Tiempo de lectura: 3 minutos
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La vacuna ha demostrado ser efectiva para disminuir el riesgo de enfermedad tipo gripe y sus complicaciones, aunque la magnitud de los beneficios probablemente dependa del riesgo individual de cada persona y, en especial, de sufrir las complicaciones asociadas con ella.

El virus de la influenza es altamente contagioso y genera síntomas respiratorios agudos como faringitis, tos y fiebre. Usualmente los síntomas se autolimitan a una o dos semanas, pero en algunos casos puede causar complicaciones graves como neumonía, bronquitis y hasta la muerte.

Estas complicaciones son raras en la población general, pero ciertas personas tienen mayor riesgo de presentarlas, incluyendo a los que padecen enfermedades respiratorias crónicas, enfermedad cardiovascular, obesidad, inmunodeficiencias (por ejemplo, infección por HIV), enfermedades neuromusculares, mujeres cursando el período de puerperio y adultos mayores [1].

La vacuna se desarrolló como una herramienta para disminuir la cantidad de personas que sufren de gripe cada año, pero fundamentalmente para evitar las mencionadas complicaciones. Es útil destacar que a pesar de la creencia popular, la vacuna no se utiliza con el objetivo de evitar los resfríos comunes, que son causados por otros virus.

La mejor forma de evaluar la efectividad y seguridad  de la vacuna antigripal es mediante la realización de estudios en los que un grupo de pacientes reciba la vacuna y otro grupo, no. Múltiples estudios evaluaron la vacuna parenteral inactivada (disponible en la Argentina) para prevenir la enfermedad tipo gripe en niños de entre 0 y 8 años de edad. Los resultados sugieren que la vacuna es efectiva tanto para prevenir la enfermedad independientemente de su severidad (se evitaría una enfermedad tipo gripe por cada cuatro niños vacunados asumiendo que aproximadamente 450 de cada 1000 niños enfermarán cada año [2]) como para prevenir la enfermedad grave (se evitaría un caso de enfermedad severa por cada 1000 niños vacunados) y para disminuir el ausentismo al colegio (aproximadamente 1 ausente menos cada 100 niños vacunados) (ver documento técnico). Teniendo en cuenta además que se estima que en países en vías de desarrollo aproximadamente uno de cada 10.000 niños muere cada año a causa de este virus [3], podría evitarse 1 muerte cada 15000 niños vacunados aproximadamente.

Sin embargo, es preciso destacar que la confianza en los mencionados resultados es de baja a moderada ya que la cantidad de pacientes evaluados en los estudios es pequeña especialmente los menores de 2 años (ver documento técnico).

En adultos sanos, las evidencias existentes sugieren que la vacuna es efectiva para prevenir la enfermedad tipo gripe (se evitaría una por cada 17 adultos vacunados asumiendo que aproximadamente 340 de cada 1000 adultos enfermaran cada año) pero no en disminuir el riesgo de hospitalizaciones ni el ausentismo laboral (ver documento técnico). Al igual que en el caso de los niños, los mencionados resultados son moderadamente confiables por problemas metodológicos en los estudios.

En cuanto a los adultos mayores de 65 años, no existen estudios de buena calidad que hayan evaluado la efectividad de la vacuna antigripal. Las pruebas existentes son poco confiables y sugieren que la vacuna podría ser efectiva para prevenir la enfermedad tipo influenza, para evitar sus complicaciones y hasta podría disminuir la mortalidad asociada a esta enfermedad.
La vacuna se asocia a efectos adversos leves como inflamación en el sitio de punción (uno cada dos vacunados), mialgias (uno cada 24 vacunados), fiebre (1 cada 100 vacunados), cefalea (1 cada 40 vacunados) o fatiga (1 cada 30 vacunados), pero no se ha demostrado asociación a efectos adversos severos aunque existen estudios que sugieren que podría incrementarse sutilmente el riesgo de parálisis facial periférica (1 cada 12000 vacunados) [4] y síndrome de Guillain Barre (1 cada millón de pacientes vacunados)[5].

La vacuna ha demostrado ser efectiva en disminuir el riesgo de enfermedad tipo gripe y sus complicaciones aunque la magnitud de los beneficios probablemente dependa del riesgo individual de cada persona de padecer la enfermedad y especialmente de sufrir las complicaciones asociadas a la misma. Teniendo en cuenta esta información, la organización mundial de la salud recomienda la  vacunación antigripal a:

•    Embarazadas
•    Niños de 5 a 59 meses de edad
•    Adultos mayores
•    Pacientes con enfermedades crónicas y alto riesgo de complicaciones

Referencias

1.    Mertz D1, Kim TH, Johnstone J, Lam PP, Science M, Kuster SP, Fadel SA, Tran D, Fernandez E, Bhatnagar N, Loeb M. Populations at risk for severe or complicated influenza illness: systematic review and meta-analysis. BMJ. 2013 Aug 23;347:f5061. doi: 10.1136/bmj.f5061.

2.    Savy V, Ciapponi A, Bardach A, Glujovsky D, Aruj P, Mazzoni A, Gibbons L, Ortega-Barría E, Colindres RE. Burden of influenza in Latin America and the Caribbean: a systematic review and meta-analysis. Influenza Other Respir Viruses. 2013 Nov;7(6):1017-32. doi: 10.1111/irv.12036. Epub 2012 Dec 5.

3.    Nair H, Brooks WA, Katz M. et.al. Global burden of respiratory infections due to seasonal influenza in young children: a systematic review and meta-analysis. Lancet. 2011 Dec 3;378(9807):1917-30. doi: 10.1016/S0140-6736(11)61051-9. Epub 2011 Nov 10.

4.    Bardage C, Persson I, Ortqvist A, Bergman U, Ludvigsson JF, Granath F. Neurological and autoimmune disorders after vaccination against pandemic influenza A (H1N1) with a monovalent adjuvanted vaccine: population based cohort study in Stockholm, Sweden. BMJ. 2011 Oct 12;343:d5956. doi: 10.1136/bmj.d5956.

5.    Salmon DA1, Proschan M, Forshee R, Gargiullo P, Bleser W, Burwen DR, Cunningham F, Garman P, Greene SK, Lee GM, Vellozzi C, Yih WK, Gellin B, Lurie N; H1N1 GBS Meta-Analysis Working Group. Association between Guillain-Barré syndrome and influenza A (H1N1) 2009 monovalent inactivated vaccines in the USA: a meta-analysis. Lancet. 2013 Apr 27;381(9876):1461-8. doi: 10.1016/S0140-6736(12)62189-8. Epub 2013 Mar 13.

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3 Respuestas

Lucia 28 de Abril de 2016 a las 3:07 pm

tengo 74 años, para evitar gripes,resfrios y faringitis, uso el método antiguo, unas gotas de iodo en un poco de agua tibia, apenas se nota el primer síntoma, que es dolor de garganta,llevo añosssssss sin padecer ni gripes ni faringitis, y los resfrios no son tan severos

Lucia 28 de Abril de 2016 a las 3:08 pm

Olvide aclarar, se hacen gárgaras tres veces al dia

Mireya 14 de Mayo de 2016 a las 9:34 pm

Entre las indicaciones falta puérperas hasta 6 meses y personal de salud.

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