¿Qué pasó con la muestra argentina de PISA 2015?

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La muestra de PISA 2015 de Argentina se vio afectada por la reestructuración de la educación primaria y secundaria dictada por la Ley de Educación Nacional de 2006. Alumnos de 15 años en 12 jurisdicciones, que antes hubiesen estado matriculados en séptimo grado, pasaron a estar matriculados en sexto (y ya no eran elegibles para participar).

En el diario La Nación de ayer se reveló que habría un problema con la muestra argentina para el Programa para la Evaluación Internacional de los Alumnos (PISA, por sus siglas en inglés) 2015. La nota no especificaba cuál era el problema, ni sus consecuencias para la interpretación de los resultados, dado que el informe de PISA estuvo embargado hasta las 7am de Buenos Aires. Ahora que se publicó el informe, se puede tener un mejor entendimiento de la situación.

¿Qué es PISA?

PISA es una evaluación liderada por la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) de las habilidades de matemática, lectura y ciencia de los jóvenes de 15 años que estén matriculados en la escuela. Se realiza cada tres años desde el 2000, con una creciente participación de sistemas educativos: 43 en el 2000, 41 en el 2003, 57 en el 2006, 75 en el 2012 y 65 en el 2015.

La Argentina participa en PISA desde el 2000, pero no participó en el 2003. La Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) participa desde el 2012. Esto significa que PISA presenta resultados para toda la Argentina (incluyendo los estudiantes de CABA) y para CABA por separado.

¿Qué estudiantes deberían participar en PISA?

PISA no se administra a todos los estudiantes de 15 años de cada sistema educativo, sino a una “muestra” (o selección) de éstos. PISA se enfoca en un grupo etario—a diferencia de otras pruebas internacionales, que evalúan uno o más grados—porque los sistemas educativos difieren en cómo estructuran su educación primaria y secundaria (es decir, el “primer año de la secundaria” incluye a alumnos de diferentes edades en diferentes sistemas). El foco en los estudiantes de 15 años responde al objetivo de la OCDE de diagnosticar las habilidades de los jóvenes que se encuentran próximos a entrar a la educación superior y/o al mercado laboral.

Específicamente, PISA sólo incluye a alumnos que tienen entre 15 años y 3 meses y 16 años y 2 meses, matriculados del séptimo grado en adelante al comienzo de la administración de la evaluación. Se incluye a estudiantes de escuelas públicas y privadas, de tiempo parcial o completo, de origen doméstico o extranjero (mientras residan en el país), de educación tradicional o especial.

¿Cómo se elige a los estudiantes participantes de PISA?

La muestra de PISA de cada sistema educativo aspira a ser representativa de los estudiantes de 15 años de ese sistema. Se selecciona en dos partes: primero, se hace una lista de todas las escuelas del sistema con alumnos de 15 años y se selecciona una muestra aleatoria dentro de esta lista, otorgando una mayor probabilidad de muestreo a las escuelas más grandes; segundo, se hace una lista de todos los estudiantes de 15 años en cada escuela seleccionada y se selecciona una muestra aleatoria de alrededor de 35 estudiantes por escuela.

Los estándares de PISA indican que el “marco muestral” (el grupo de escuelas y estudiantes del cual se selecciona la muestra) de cada sistema debe incluir a un 95% de los estudiantes de 15 años que cumplen con las características mencionadas anteriormente. Es decir, a cada sistema se le permite excluir hasta un 5% de los estudiantes de 15 años elegibles.

Estas exclusiones se permiten por varias razones. Se puede excluir escuelas porque no es fácil llegar a ellas, no se cree factible la administración de la prueba en ellas, o caen dentro de una categoría pre-definida de exclusión (por ejemplo, escuelas para no-videntes). Estas exclusiones, sin embargo, no pueden exceder el 2.5% del marco muestral ya mencionado.

Se puede también excluir alumnos porque tienen alguna discapacidad, no manejan el idioma local, o porque reciben educación en un idioma otro que el nacional. (Cada sistema también puede definir una categoría de exclusión adicional, pero ésta debe ser aprobada por el secretariado de PISA). No se puede excluir a alumnos por bajo desempeño o problemas de disciplina. Estas exclusiones tampoco pueden exceder el 2.5% del marco muestral.

¿Cómo se sabe si participaron quienes deberían participar?

PISA usa tres índices para determinar si un sistema educativo excluyó a demasiadas escuelas y/o estudiantes de su marco muestral. El primer índice es el de cobertura de la población de jóvenes de 15 años (sin importar si cumplen o no con las características ya mencionadas). El segundo es el de la cobertura de la población de jóvenes de 15 años matriculados en la escuela (quienes integran esta población sí deben cumplir con las características ya mencionadas). El tercero es el de la cobertura de la población de jóvenes de 15 años deseada (éstos también deben cumplir con las características ya mencionadas, pero se permite hasta un 5% de exclusiones de la población matriculada).

¿Quiénes participaron en PISA 2015 en Argentina?

En la Argentina, en el 2014—año que se utilizó para seleccionar la muestra del 2015—había 718.635 jóvenes de 15 años, de los cuales sólo 578.308 estaban matriculados del séptimo grado en adelante. Todos estos 578.308 jóvenes fueron considerados elegibles para la muestra de PISA 2015 (es decir, en la Argentina, la población de jóvenes de 15 años deseada incluyó a todos los jóvenes de 15 años matriculados del séptimo grado en adelante).

Sobre la población deseada, la Argentina excluyó un número menor de escuelas y estudiantes. Las exclusiones al nivel de la escuela resultaron en la omisión de 2.617 alumnos—un 0.45% de la población de jóvenes de 15 años deseada (es decir, de los 578.308 alumnos de 15 años matriculados del séptimo grado en adelante). La muestra de estudiantes luego de la exclusión de escuelas fue de 6.349 estudiantes, que representan 349.917 estudiantes a nivel nacional. Las exclusiones al nivel del estudiante resultaron en la omisión de tan solo 21 alumnos—un 0.34% de los estudiantes a nivel nacional (es decir, de los 349.917 representados).

¿Cuál es el problema con el marco muestral argentino de PISA 2015?

La muestra argentina de PISA 2015 cumple con dos de los tres estándares de muestreo. Su marco muestral cubre a un 99.2% de la población de jóvenes de 15 años matriculados del séptimo grado en adelante y de la población de jóvenes de 15 años deseada (dado que ambas son iguales en el caso de Argentina, como mencioné anteriormente).

Sin embargo, el marco muestral de la Argentina sólo cubre a un 55% de la población total de jóvenes de 15 años (Gráfico 1). Este porcentaje se obtiene dividiendo el número total de jóvenes de 15 años en el país (718.635) por el número total de estudiantes representados en la muestra luego de las exclusiones al nivel de escuela y estudiante (394.917). Este es el segundo porcentaje de cobertura de esta población más bajo entre los 65 sistemas educativos participantes en PISA 2015. (El más bajo es de Vietnam, con un 49%).

grafico 1 PISA
Fuente: Elaboración propia en base a: OCDE (2016). PISA 2015 Results: Excellence and Equity in Education (Volume I). Cuadro A2.1, p. 292.
Nota: Se incluye sólo a los países latinoamericanos participantes en PISA 2015.

La tasa de cobertura de la población nacional de jóvenes de 15 años en Argentina en el 2015 es la más baja en la historia de participación del país en las pruebas PISA (Gráfico 2).

GRAFICO 2 PISA
Fuente: Elaboración propia en base a: OCDE (2001-2016). PISA 2015 Results (Volume I). PISA 2000: Cuadro A3.1, p. 252; PISA 2006: Cuadro A2.1, p. 350; PISA 2012: Cuadro A2.1, p. 268; PISA 2015: Cuadro A2.1, p. 292.
Notas: Argentina no participó en PISA 2003. No se reportó el índice de cobertura de la población nacional total en PISA 2000.

¿Cómo se descubrió este problema?

PISA tiene múltiples mecanismos de control de calidad para diferentes aspectos de la administración de la prueba. Uno de estos mecanismos contempla la contratación de dos a tres Monitores de Calidad de PISA (PQMs, por sus siglas en inglés) por país. Los PQMs son consultores independientes basados en cada país, contratados por la firma internacional de encuestadores que administra PISA. Todos los datos de este control de calidad se le presentan al Grupo de Adjudicación de PISA, integrado por los miembros del Consejo Asesor Técnico y un Revisor de Muestra. Los resultados de este proceso de control de calidad identificaron problemas técnicos en Argentina y tres otros países (Albania, Kazakstán y Malasia).

¿Por qué ocurrió este problema?

Como lo dice la OCDE en la página 304 de su informe: “En la Argentina, la prueba PISA fue administrada de acuerdo a los estándares de operación y recomendaciones de la OCDE. Sin embargo, hubo una reducción considerable en la proporción de jóvenes de 15 años cubiertos por la prueba, en términos absolutos y relativos. Hubo una reestructuración de las escuelas secundarias en la Argentina, excepto por aquellas en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que podría haber afectado la cobertura de escuelas elegibles en el marco muestral. Como resultado, los resultados de la Argentina pueden no ser comparables con los de otros países o con los resultados del país de años anteriores” (énfasis agregado).

El informe no provee mayores detalles. Sin embargo, la reestructuración a la que parece referirse el informe es la dictada por el Artículo 134 de la Ley de Educación Nacional (LEN) del 2006, que estipula que “A partir de la vigencia de la presente ley cada jurisdicción podrá decidir sólo entre dos opciones de estructura para los niveles de Educación Primaria y Secundaria de la educación común: (a) una estructura de seis (6) años para el nivel de Educación Primaria y de seis (6) años para el nivel de Educación Secundaria o, (b) una estructura de siete (7) años para el nivel de Educación Primaria y cinco (5) años para el nivel de Educación Secundaria.”

Dado que 12 de las 24 jurisdicciones argentinas (incluyendo la Provincia de Buenos Aires, Catamarca, Córdoba, Corrientes, Chubut, Entre Ríos, Formosa, La Pampa, San Juan, San Luis, Tierra del Fuego y Tucumán) eligieron la estructura de seis años de primaria y seis años de secundaria, todos sus alumnos de 15 años que hubiesen sido elegibles para el marco muestral de PISA bajo la estructura anterior del sistema educativo (porque antes estarían matriculados en séptimo grado) ya no lo eran (porque ahora estarían matriculados en sexto grado). Importantemente, este cambio no afecta a CABA, que eligió la estructura de siete años de primaria y cinco de secundaria, junto a 11 otras jurisdicciones del país.

¿Por qué esto no afectó los resultados de PISA 2012? Porque, como lo dice el mismo artículo de la LEN, “Se establece un plazo de seis (6) años a partir de la sanción de la presente ley, para que… se defina la ubicación del séptimo (7) año de escolaridad.” La LEN fue sancionada el 14 de diciembre del 2006, por lo que los cambios estructurales dictados por la misma no se aplicaron hasta luego de las PISA 2012.

¿Qué implica este problema para los resultados 2015?

En lo inmediato, lo que significó este problema es que los resultados de PISA 2015 de Argentina no sean incluidos junto al resto de los otros sistemas educativos participantes, sino separadamente en las tablas de los anexos. Los resultados de CABA, sin embargo, sí fueron incluidos en las tablas de resultados principales, por las razones ya mencionadas.

Al excluir a una gran parte de los alumnos de 15 años de 12 jurisdicciones que previamente hubiesen sido incluidos (porque hubiesen estado matriculados en séptimo grado), los resultados de PISA 2015 dan la incorrecta impresión que el país ha mejorado su desempeño (Gráfico 3). Sin embargo, como lo dice el informe de PISA, los resultados 2015 de Argentina no son comparables con los de previas administraciones de la prueba en el país.

GRAFICO 3 PISA
Fuente: Elaboración propia en base a: OCDE (2016). PISA 2015 Results: Excellence and Equity in Education (Volume I): Cuadro I.2.4a, p. 324 (ciencia); Cuadro I.4.4a, p. 378 (lectura); Cuadro I.5.4a, p. 391 (matemática).
Notas: Los resultados de PISA son comparables desde el 2000 para lectura, desde el 2003 para matemática y desde el 2006 para ciencia. Argentina no participó en PISA 2003. Ninguno de los cambios en puntajes promedios son estadísticamente significativos con respecto al año inicial de referencia. Los resultados de Argentina del 2015 no son comparables con los de años anteriores en ninguna materia.

Estas mejoras representarían un gran cambio de resultados de rondas anteriores, que no demuestran ninguna mejora estadísticamente significativa en ninguna materia desde su año de referencia. (Los resultados de PISA son comparables desde el 2000 para lectura, desde el 2003 para matemática y desde el 2006 para ciencia).

¿Quién fue responsable de este cambio en el marco muestral?

La implementación de PISA en cada país es responsabilidad del Gerente Nacional de Proyecto (NPM, por sus siglas en inglés), que es designado por el gobierno de turno. La NPM de PISA 2015 en Argentina fue la Dra. Liliana Pascual, ex-Directora de la ex-Dirección Nacional de Información y Evaluación de la Calidad Educativa (DiNIECE), ahora llamada Dirección Nacional de Información y Estadística de la Educación (DiNIEE) desde la última transición de gobierno. La Dra. Pascual estaba en su momento bajo la supervisión de la Prof. Marisa del Carmen Díaz, ex-Subsecretaria de Planeamiento Educativo, quien reportaba directamente al ex Ministro de Educación Nacional, el Prof. Alberto Sileoni.

¿Qué antecedentes ha habido a estos problemas?

La Argentina ya ha tenido varios problemas para acatar con estándares mínimos de muestreo en pruebas nacionales e internacionales. En el Operativo Nacional de Evaluación (ONE) del 2013, varias jurisdicciones argentinas tuvieron tasas de cobertura muy por debajo de las planeadas (ver informe del Ministerio de Educación y Deportes aquí). A nivel nacional, se alcanzó sólo un 48% de la muestra de tercer grado de primaria, un 69% de la de sexto grado de primaria, un 66% de la de tercer año de secundaria y un 66% de la del último año de secundaria. El caso del último año de secundaria fue particularmente problemático, ya que se llamó al ONE 2013 en ese año un “censo” de los estudiantes (sugiriendo, incorrectamente, que se había alcanzado a la totalidad de los estudiantes en ese año).

En el Estudio Internacional de Alfabetización Informática y Manejo de Tecnologías (ICILS, por sus siglas en inglés) del 2013, fue CABA la jurisdicción con problemas de muestreo. Como se estipula en el Cuadro A.2 (página 262) del informe del ICILS, la tasa de participación de la jurisdicción fue tan solo del 54.2%, por debajo de los estándares de la Agencia Internacional de Evaluación (IEA, por sus siglas en inglés). En tal ocasión, los resultados de CABA no fueron incluidos junto a los de otros países y sistemas educativos sub-nacionales.

Más recientemente, en el Estudio de Tendencias Internacionales en Matemáticas y Ciencias (TIMSS, por sus siglas en inglés) del 2015, CABA nuevamente tuvo problemas de muestreo. En la evaluación de matemática y ciencia de primer año de la secundaria, la muestra de CABA sólo cumplió con los estándares de TIMSS una vez que se localizaron escuelas de reemplazo.

¿Qué implica este problema para futuras rondas de PISA?

Más allá de las implicancias del problema con el marco muestral de Argentina para la comparabilidad de los resultados 2015, lo más importante de ahora en adelante será entender si el gobierno de turno planea mantener el marco muestral adoptado para PISA 2015, perdiendo la comparabilidad con PISA 2000-2012, o regresar al marco anterior, perdiendo la comparabilidad con PISA 2015.

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24 Respuestas

  1. Cristina dice:

    05 de diciembre de 2016
    Pagina12 | El país

    De cómo ocultar la herencia recibida

    Por: Adriana Puiggros
    Desde que las grandes corporaciones descubrieron que la educación puede ser un mercado de enormes ganancias potenciales, cuya clientela está asegurada porque la natalidad humana es persistente, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), cumpliendo con su mandato como “Club de los países ricos” asumió la tarea de gendarme de la “calidad” educativa en el mundo. Las herramientas que utiliza son pruebas de evaluación tomadas en una muestra de escuelas de los países que son socios de aquel organismo. Estos deben someterse a evaluaciones bianuales cuyos resultados son ordenados en un ranking. Esa escala se construye en base a una comparación de objetos incomparables pues los sistemas escolares son distintos entre muchos países: la cantidad de años obligatorios, la relación entre educación pública y privada, la cantidad de horas diarias y anuales de clase, las diferencias culturales y el ritmo de desarrrollo regional de los sistemas.

    El hecho es que, de acuerdo a las pruebas internacionales, entre 2006 y 2009 los resultados de Argentina habían mejorado y luego se estabilizaron, pero la prueba tomada en 2015 muestra una significativa mejora. Estos resultados cayeron mal en el gobierno de Macri, que ha venido sosteniendo que la Argentina baja en la escala por culpa de “la herencia recibida”, que el sistema educativo está diseñado “para hacer chorizos” (¡ay, pobre Sarmiento al que el Ministro de Educación dijo querer reivindicar!) y que harán una nueva “Campaña al Desierto”. Se sospecha que el gobierno ha hecho ingentes esfuerzos para evitar que la OCDE incluyera a la Argentina en el nuevo ranking, cosa que, de acuerdo a las declaraciones del director de la prueba Pisa Andreas Schleicher (La Nación 5/12), la organización tuvo en cuenta. ¡Lo pensaron! ¿Consideraron la posibilidad de eliminar a la Argentina del ranking porque la política educativa del gobierno kirchnerista fue exitosa pero sobre todo porque pone en cuestión la consideración de que hay “grasa que sobra” entre el alumnado, la culpabilización y descalificación de los docentes, la desvalorización de la escuela pública a favor de los negocios pedagógicos?. Como si fuera poco, “La Nación” acota que “aún cuando los resultados muestren una mejora, no serán buenas noticias para la Argentina”. La OCDE optó por acordar una solución de compromiso, como expresan las declaraciones de Schleicher: colocar un asterisco, junto al resultado de Argentina en el listado para expresar duda, y echarle la culpa al país aduciendo que ellos solamente analizan la muestra que envía cada cliente( país) y que nuestra muestra contuvo errores. Pero precisamente aquellos que la OCDE considera errores no son otra cosa que las particularidades de la vida escolar de cualquier país. En el caso argentino,(recordemos que desde la reforma menemista existen tantos sistemas como provincias y una coordinación en el Consejo Federal de Educación) los sistemas escolares están en proceso de cambio de acuerdo a la elección que hizo cada provincia respecto a la duración de seis o siete años del nivel primario y cinco o seis del secundario. La rigidez de los instrumentos que utiliza la OCDE no permiten adecuación alguna a los cambios que se producen en el objeto que miden, de manera que toda inadecuación a las respuestas al formato aplicado es considerada negativa. Queda así confirmada la crítica que vienen haciendo Ctera, los demás gremios y muchos especialistas de los países afectados, sobre el desprecio de las pruebas internacionales estandartizadas por las distintas culturas y realidades sociales. Esta vez los instrumentos de la evaluación chocaron en la Argentina contra la realidad: los sistemas educativos cambian y no pueden ser medidos de un único momento sino que se requiere tomar en cuenta procesos. Evaluar como se debe la educación no admite la “instantánea” sino que requiere el análisis de una película. Una buena película argentina película no proporcionaría resultados satisfactorios ni para el gobierno de Macri ni para la OCDE. Por otra parte, hace unas semanas se dieron a conocer los resultados del TIMSS, otra prueba internacional que utiliza una lógica y metodología semejante al PISA de la OCDE. El objeto de análisis fue la educación en la ciudad de Buenos Aires y la prensa oficial no pudo ocultar los resultados negativos. Empero, el Pisa muestra una mejora significativa de la educación( o sea del trabajo que hacen docentes y alumnos) en la misma jurisdicción. ¿A quién creerle? Sin duda la vida en nuestros colegios transcurre en registros muy diferentes del que orienta a la OCDE o “Club de los países ricos” convertido en pedagogo, y al gobierno cuyo sentimiento profundo es “cuanto peor mejor”. Pero el mayor escándalo es que un organismo internacional se preste a acuerdos sobre resultados con un gobierno, si esas conversaciones han existido de acuerdo a las declaraciones de Andreas Schleicher.

    Evaluar significa en la lógica aristotélica que el orden social sigue las jerarquías del orden natural. Atribuir y adjudicar valor a un objeto o sujeto teniendo en cuenta jerarquías de inferioridad y superioridad en un orden que garantice su interdependencia es una condición de las pruebas que aplica el “Club de los países ricos” a sus países clientes. Que los resultados obtenidos por el PISA muestren una mejora de la Argentina en su escala, no quiere decir que esa evaluación y sus semejantes se hayan vuelto repentinamente confiables. Lo son menos aún, dado que la relatividad de la postura objetiva de quienes dirigen el PISA ha quedado en evidencia al acceder a los intercambios que haya habido con el gobierno antes de dar a conocer los resultados.

    Es posible, y los argentinos necesitamos, conocer la marcha de nuestra educación desde criterios elaborados desde un orden de ideas democráticas. Tenemos profesionales del mejor nivel y con amplia experiencia en evaluaciones cuanti y cualitativas y docentes dispuestos a participar activamente. Proseguir la serie comenzada por el Operativo Nacional de Evaluación del MCyE hace varios años sería una primera medida para sanear esta situación

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  2. Mario Glustein dice:

    Es raro. La muestra se rechaza cuando se envía. No al final cuando están los resultados

  3. Juan dice:

    Perdón, pero en un punto se torna confuso. Se da a entender que el marco muestral es 394.917, pero esto no corresponde al 99.2% de la población de jóvenes de 15 años matriculados del séptimo grado en adelante y de la población de jóvenes de 15 años deseada (578.308), sino que sería un 70% de este.

  4. Ana Zulema dice:

    “Esa escala se construye en base a una comparación de objetos incomparables pues los sistemas escolares son distintos entre muchos países: la cantidad de años obligatorios, la relación entre educación pública y privada, la cantidad de horas diarias y anuales de clase, las diferencias culturales y el ritmo de desarrollo regional de los sistemas.”
    Los objetos no son los comparador, sino sus capacidades y lo importante no es la comparación con otros países, lo importante es la comparación dentro de nuestro país, para saber si hay avances o retrocesos en la educación. Y si vamos a tener en cuenta, dentro de nuestro propio país las diferentes culturas, el nivel socio-económico, el desarrollo de cada región, entonces debemos reconocer primeramente que durante estos años anteriores se implementó una “calidad educativa” diferente y discriminatoria a lo largo y ancho del país, sin brindar igualdad de oportunidades a todo el universo de escolares. Seguramente por ello y con total intención disminuyeron la muestra con total intencionalidad. Además, independiente de que en tal o cual provincia los ciclos escolares sean de 5-7 o 6-6 años, el grupo etario de 15 años debería tener símiles aptitudes cognoscitivas, dentro del rango país, y con la escueta muestra que tomaron, ni siquiera es posible comparar nuestros propios resultados con años anteriores. La realidad tiene una sola cara, y la nuestra fue el engaño y el ocultismo permanente, el final del relato no podría haber sido de otra manera…

  5. Diego dice:

    No entiendo lo siguiente: si estás en sexto o séptimo grado, no se supone que deberías tener entre 11 y 12 años?

  6. Leyla dice:

    tal cual, Diego. la nota es errònea desde su copete. Primero error: Los alumnos de 6º nunca, en ninguno de los sistemas implementados por Argentina en los ùltimos 50 años , hubiera estado en 7º. solo sucedìa eso cuando se hablaba de 1º inferior y 1º superior. Todos esos niños, estàn hoy jubilados o pròximos a jubilarse. Segundo error: los estudiantes de 15a3m a 16a2m corresponden a 3ªSEC en la estructura de 7 EPr y 5 ESec como la que tiene CABA. y a 4º año SEC en la estructura de 6 y 6 ) . Por lo tanto, si le tomaron a los de 15 años que cursaban 7º estamos en el horno!!! al anàlisis de Juan no llegué por razones obvias: es mas dificil que el comun de la gente encuentre errores en datos estadìsticos que en la edad que sus hijos van a la escuela…. y por lo tanto, ni me tomè el trabajo de sacar la veracidad de los porcentajes. Alanzaba con decir, que los chicos que deberìan estar en 3ºESEC no lo estaban porque en algunas jurisdicciones , al mismo curso se le llamaba 4º E Sec. y por eso ,excluyeron Buenos Aires, Catamarca, Córdoba, Corrientes, Chubut, Entre Ríos, Formosa, La Pampa, San Juan, San Luis, Tierra del Fuego y Tucumán… era mejor que no aclararan. Igual nadie se iba a creer “lo bien que està la educaciòn del 2012 al 2015…

  7. Gonzalo dice:

    Es raro que publiquen algo con tantos errores. Un Alumno de 15 años, en ningún sistema se encuentra en 6to o 7mo grado, Salvo que repita de año.
    La prueba PISA oculta los resultados porque nuestra una mejora de de 2013 a 2015. En 2018 van a mostrar una mejora contra 2013 y se van a querer quedar con los logros.

  8. ElTita dice:

    Si vos estás en 7mo grado y te cambian al sistema 6 años de primaria /6 de secundaria, no pasas a estar en 6to grado como dice el articulo, por dios, eso sería como hacerte repetir; pasas a estar en 1er año de la secundaría (y por supuesto que no te excluyen del PISA).
    Mirando los informes PISA 2012 y 2015, para mi el problema viene porque todo estos indices no se basan de datos duros, si no, en estimaciones (y cuando empezas a acumular estimaciones te puede dar cualquier cosa); por ej,PISA 2012 dice que la población de 15 años es de 684879, para 2015 de 718635 (un dudoso crecimiento del 5% en 3 años). De donde sacan que existe esa cantidad de chicos de 15 años? Peor tal vez es la cantidad total de chicos de 15 años matriculados en 7mo grado o superior: para 2012 había 637603, pero para 2015 había 578308!!!! Descendió la cantidad de chicos de 15 años que van a la escuela!??????

    • Mariana dice:

      El problema es que PISA solo contempla a quienes están en el secundario, y no desde 7mo grado como dice el artículo, entonces quedaron afuera todos los alumnos de 15 años que están en 1er año de aquellas jurisdicciones que tienen una secundaria de 6 años.

  9. Malena dice:

    Los de 15 y 16 están en tercer año. En sexto y séptimo están los de 11 y 12 años, y en sexto y séptimo de secundario (en las técnicas) los que tienen 17 y 18. No se entiende lo de sexto y séptimo.

  10. Daniel dice:

    Vietnam dice en esta nota que tiene menor representación de jóvenes de 15 años, y Vietnam SI se incluyó en la muestra! Por otro lado, que casualidad que CABA la incluyeron y el resto del país no, no?
    Acá hay macri gato encerrado…

  11. Matías dice:

    Una duda: “Dado que 12 de las 24 jurisdicciones argentinas (incluyendo la Provincia de Buenos Aires, Catamarca, Córdoba, Corrientes, Chubut, Entre Ríos, Formosa, La Pampa, San Juan, San Luis, Tierra del Fuego y Tucumán) eligieron la estructura de seis años de primaria y seis años de secundaria, todos sus alumnos de 15 años que hubiesen sido elegibles para el marco muestral de PISA bajo la estructura anterior del sistema educativo (porque antes estarían matriculados en séptimo grado) ya no lo eran (porque ahora estarían matriculados en sexto grado). ”

    En realidad, esos alumnos de las jurisdicciones que optaron por 6 años y 6 años, no estarían en 6to, sino en primero de la secundaria. No me queda claro entonces por qué no los eligen. Según el articulo, elijen alumnos de 15 años en séptimo grado en adelante. Que es “en adelante”?

    El artículo arranca muy bien, pero da demasiadas vueltas para explicar lo que en dos párrafos quedaría muy sencillo. Sabiendo algo de muestreo, no hace falta 15 párrafos para que nada quede claro…

  12. victoria dice:

    que hechos ubo en prueba pisa

  13. Leandro Botinelli dice:

    El index 3 relativo a la cobertura de la población de 15 años de la muestra, es el que habría motivado la exclusión de Argentina del listado o ranking de países. En ese index, pubicado en el informe en la página 290 del archivo pdf, nuestro país obturo 0,550, lo que indica que Argentina tendría una muestra que cubre o representa al 55% de los jóvenes de 15 años. Revisando el informe PISA anterior correspondiente al año 2012, encuentro que hay países con un valor aún más bajo en ese índice y que, de todas maneras, fueron incluidos en el ranking: Albania con 0,552 y Costa Rica con 0,496. Evidentemente, la OCDE o alguna de las consultoras contratadas para el operativo, cambió los criterios para considerar la inclusión de un país en el ranking 2015, lo que habría derivado en la exclusión de Argentina. Si se hubiera aplicado el criterio que se utilizó en 2012, nuestro país hubiera quedado incluida en el ranking.

  14. Diego dice:

    Es realmente confusa la nota.
    Según entiendo de lo que leo, aparentemente el problema se originaría en el tema de la estructura/reestructuración de los niveles, pero no me queda para nada claro en qué.
    Independientemente de si la estructura es 6/6 o 7/5 la Diniece desde hace un buen rato viene contando de 1º a 12º año de estudio para zanjar esta cuestión de estructuras disímiles en la presentación de datos nacionales. Por tanto, “estudiantes de 15 años matriculados desde el séptimo grado” serían los pibes de 15 que (i) asistan a 7º de primaria o a secundaria en provincias con estructura 7/5 (ii) asistan a secundaria en provincias de estructura 6/6.
    Quizás el problema se debió a que se envió el marco muestral basado en el universo relevado por el RA 2013 (el último disponible al momento en que PISA solicitaba) y que éste quedó desactualizado en 2015, producto de los intensos movimientos institucionales (por ejemplo, en PBA, muchas escuelas se fusionaron, pues de haber dos niveles secundarios -básico y orientado- de 3 años cada uno pasó a haber uno solo de 6, y ese proceso se fue dando paulatinamente), pero en ese caso no sería responsabilidad de los funcionarios anteriores sino de las empresas y consultores a cargo de PISA, que deberían haber detectado ese problema (salvo que hayan contratado a un coreano que no hablaba español y no tenía idea de los cambios en la estructura de niveles que sufrió Argentina en el último cuarto de siglo).
    En cualquier caso, no se entiende como si hay supuestamente tanta expertise y exigencia técnica en PISA no se dieron cuenta antes de estos problemas (se supone que entre el envío del marco muestral y la selección de casos y la toma de la prueba median tiempos relativamente prolongados, y para detectar lo “raro” acá era sólo cosa de comparar con el dato básico de alumnos incluidos en marco muestral de 2012), y recién los informaron el día de publicación del informe.
    Tampoco nunca quedó claro si fue decisión de PISA o pedido del gobierno actual no publicar la información.
    Por otro lado, el autor de esta nota indica que los resultados argentinos en 2015 se movieron positivamente tanto por este supuesto problema del marco muestral, pero (a) eso es contradictorio con las declaraciones del propio Bullrich que declaró que no fue una muestra manipulada (en otras palabras, que el supuesto error no sesgó los resultados) y (b) se “olvida” que la CABA batió records de mejora entre 2015 y 2012 (o sea, mejoró más que el promedio nacional) y que eso tampoco puede explicarse de ninguna manera por una “mejora” del sistema educativo (la respuesta en ambos casos, Nación y CABA, es que se aplicó una estrategia de “sensibilización” de los alumnos -legal y legítima desde mi punto de vista, pero esa es otra historia).
    Finalmente, el primer párrafo de “antecedentes” es bastante malintencionado. Primero porque las muestras siempre tienen un nivel de no respuesta, en todo caso habría que comparar la serie histórica para ver si el ONE 2013 fue tan malo; segundo, por que en el último año de secundario la prueba efectivamente fue censal, ya que esa fue la estrategia metodológica escogida, y el hecho de que uno de cada tres pibes no haya contestado en todo caso habla de un censo con serios problemas de cobertura (habrá que evaluar su validez, total o parcial), pero de ningún modo un censo con baja respuesta deja de ser un censo o se transforma en una muestra. Quisiera que la misma rigurosidad que utilizaron para atacar el ONE 2013 usen para comentar los resultados del APRENDER 2016….

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