Ocho indicadores que ilustran las desigualdades que enfrentan las mujeres Skip to content

Ocho indicadores que ilustran las desigualdades que enfrentan las mujeres

Si tenés sólo unos segundos, leé estas líneas:
  • En el sector público, en el Gabinete nacional solo hay 2 ministras, en el Congreso todavía no se obtiene la paridad de género y en el Poder Judicial, las juezas designadas son minoría.
  • En el sector privado, las mujeres que encabezan entidades como sociedades anónimas y asociaciones civiles no superan el 30% del total.
  • A su vez, la desocupación afecta más a las mujeres, en particular a las más jóvenes, y las tareas de cuidado se distribuyen desigualmente y, en promedio, los ingresos son inferiores.

Con motivo del Día Internacional de la Mujer, desde Chequeado compartimos 8 indicadores que ilustran las desigualdades que enfrentan las mujeres en la representación en puestos de decisión en los tres poderes del Estado, en el ámbito laboral y en el hogar.

Ministras, juezas y legisladoras

En la actualidad, en el gabinete nacional hay 2 mujeres con el cargo de ministras: Carla Vizzoti, en Salud; y Elizabeth Gómez Alcorta, justamente en el Ministerio de Mujeres, Género y Diversidad. A nivel provincial, la mayor participación de mujeres como ministras en los gabinetes se da en Tierra del Fuego (56%), Entre Ríos (50%) y Santa Fe (46%), de acuerdo con un relevamiento realizado por la Dirección Nacional de Economía, Igualdad y Género del Ministerio de Economía nacional.

Del otro lado de la moneda, en La Rioja no hay ministras provinciales (Florencia López ocupa el cargo de Vicegobernadora) y en La Pampa y Salta representan el 11% en ambos casos. 

En el Congreso, por su parte, la participación de las mujeres se ve afectada por la Ley de Paridad de Género, en vigencia desde 2017. Sin embargo, todavía no se alcanza una presencia de 50/50 entre los géneros.

En la Cámara baja, las diputadas son 115 (45%) frente a 142 diputados (55%), de acuerdo con la información provista por el mismo organismo.

Mientras tanto, en la Cámara alta, las senadoras son 31 (43%) y los senadores 41 (57%).

En relación a la composición previa al 10 de diciembre último, las mujeres ganaron algunas bancas pero las especialistas consultadas advierten que para lograr una mejor representación también es importante tener en cuenta la posición de las candidatas en las listas.

Ana María Mustapic, directora del Departamento de Ciencia Política y Estudios Internacionales de la Universidad Torcuato Di Tella, explicó en esta nota de Chequeado que la clave a tener en cuenta es “quién es el primero de la lista” y, sobre todo, en el Senado.

“Los primeros nombres son por lo general hombres. Y cada 2 años en 8 jurisdicciones se eligen 2 bancas por la mayoría y 1 por la minoría. Entonces, puede producirse que dos tercios de los senadores que se elijan en casa elección sean hombres”, describió.

En tanto, en el Poder Judicial la mayoría de los magistrados designados son hombres. Hasta diciembre último, el presidente de la Nación, Alberto Fernández (Frente de Todos), designó a 32 jueces federales y 11 juezas federales. En el ámbito de la Justicia Nacional se acercó un poco más a la paridad, con 30 jueces y 25 juezas, de acuerdo con datos del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación.

Durante la Presidencia de Mauricio Macri (Cambiemos), se designaron en la Justicia Federal 70 jueces y 23 juezas; y en la Nacional, fueron 56 juezas y 49 jueces. Este es el único caso desde el regreso de la democracia en el que se designaron más magistradas que sus pares masculinos en este fuero en particular.

Trabajo y cuidados

La desocupación afecta más a las mujeres que a los varones, y en especial a mujeres jóvenes de entre 14 y 29 años, de acuerdo con los últimos datos del INDEC.

Debido a la pandemia por la COVID-19 y las medidas de protección dictadas por el Gobierno nacional y las autoridades provinciales, se puede observar un aumento en la desocupación en los primeros 2 trimestres de 2020; una suba que es especialmente más pronunciada en el caso de las mujeres jóvenes.

Uno de los factores que influyen en esta disparidad es la inequitativa distribución de las tareas de cuidado. Mientras que el 81,6% de las mujeres señala realizar trabajo doméstico en el hogar, sólo el 45,5% de los valores aseguran hacerlo, de acuerdo con datos del INDEC.

Esto, además, se observa en los ingresos. En promedio, los varones tienen un ingreso 40% superior al de las mujeres, según ilustran los datos del INDEC.

Si se analiza la participación de las mujeres de acuerdo con la rama de actividad laboral, se observar una fuerte presencia en tareas de servicio doméstico, enseñanza y servicios sociales y de salud; y una casi nula en la construcción y una baja presencia en actividades primarias, transporte, almacenamiento y comunicaciones, entre otras áreas.

En el sector privado también se observa una similar dificultad de las mujeres para alcanzar los puestos más altos, como ocurre en el sector público. Del total de sociedades anónimas constituídas ante la Inspección General de Justicia (IGJ) hasta el 31 de diciembre último, solo el 25,5% tiene a mujeres entre sus autoridades.

El porcentaje más alto entre las entidades se da en los casos de las asociaciones civiles, que llegan a un 35,9% de mujeres al mando.

 

Visualización: Ignacio Ferreiro.

Ilustración: Alina Najlis

Temas

Comentarios

  • Facundo10 de marzo de 2022 a las 8:48 pm¿Cómo sacan la estadística de trabajos domésticos? los demás datos son mas duros pero ese es raro. ¿que se considera un trabajo domestico?¿viven en familia?¿viven solos?
  • ismael26 de abril de 2022 a las 9:45 amHay una desigualdad de situación, y es normal que eso sea así. Lo que estaría mal, sería que haya leyes diferentes o distintas condiciones de acceso a los cargos, trabajos o servicios que las personas podemos conseguir. En última instancia, si este informe critica tanto a estas desigualdades, se puede intuir que está buscando una paridad total en la representación, en la conformación de personal laboral, en las actividades familiares equilibrando 50/50 el trabajo doméstico y de sustento con sus conyugues. Y me parece absurdo pensar así la dinámica de la sociedad. Los trabajos, las dinámicas domésticas, los estudios y los intereses personales no son parejos entre varones y mujeres. Lo que debe ser parejo es la igualdad ante la ley y el acceso a los cargos o puestos, sin importar el sexo de la persona. Entonces habría que enfocarse diferente a la hora de pensar desigualdades.

Valoramos mucho la opinión de nuestra comunidad de lectores y siempre estamos a favor del debate y del intercambio. Por eso es importante para nosotros generar un espacio de respeto y cuidado, por lo que por favor tené en cuenta que no publicaremos comentarios con insultos, agresiones o mensajes de odio, desinformaciones que pudieran resultar peligrosas para otros, información personal, o promoción o venta de productos.

Muchas gracias

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *