Martín Soria: "Esta Corte Suprema tiene 2 de sus jueces designados por Macri por decreto" - Chequeado Skip to content
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La afirmación puede coincidir parcialmente con ciertos datos, pero -intencionalmente o no- ha sido manipulada para generar un mensaje en particular.

Martín Soria: “Esta Corte Suprema tiene 2 de sus jueces designados por Macri por decreto”

Si tenés sólo unos segundos, leé estas lineas
  • El ex presidente de la Nación dictó en diciembre de 2015 un decreto de nombramiento de Carlos Rosenkrantz y Horacio Rosatti, pero ninguno de los 2 asumió “en comisión”, como establecía ese decreto.
  • Rosatti juró como miembro del tribunal en junio de 2016 y Rosenkrantz, 2 meses después, una vez que se cumplió el mecanismo establecido en la Constitución: acuerdo votado por los 2 tercios del Senado en sesión. La aprobación contó con votos oficialistas y opositores, incluso de sectores del peronismo.
  • El decreto de Macri generó resistencias, incluso dentro del propio gobierno de Cambiemos, y finalmente se recurrió al procedimiento de audiencias y acuerdo legislativo.

En una entrevista en Somos Radio, el ministro de Justicia de la Nación, Martín Soria, se refirió a la decisión de la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN) de avanzar en una nueva conformación del Consejo de la Magistratura y criticó a los jueces Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz: “Esta Corte Suprema tiene 2 de sus jueces designados por [Mauricio] Macri por decreto”. La referencia de Soria a las designaciones de Rosenkrantz y Rosatti es engañosa.

Las críticas del ministro se dieron en la previa de la publicación del fallo de la Corte que dispuso el funcionamiento inmediato del Consejo con Rosatti a la cabeza, en línea con el fallo dictado por el máximo tribunal en diciembre, que declaró inconstitucional la conformación de 13 integrantes. El oficialismo criticó el arribo del presidente de la Corte al Consejo y lo calificó como un “golpe institucional”.

Si bien es cierto que en diciembre de 2015 Macri dictó un decreto mediante el cual dispuso el nombramiento de los 2 juristas “en comisión”, ninguno de ellos juró en su cargo hasta que obtuvieron el acuerdo del Senado de la Nación, como establece la Constitución nacional.

De acuerdo con el método de Chequeado, una afirmación es engañosa cuando puede coincidir parcialmente con ciertos datos, pero -intencionalmente o no- ha sido manipulada para generar un mensaje en particular.

Qué decretó Macri y cuándo asumieron Rosenkrantz y Rosatti

Cuando Macri asumió la Presidencia, el 10 de diciembre de 2015, la Corte Suprema tenía un cargo vacante, por la renuncia de Raúl Zaffaroni, en diciembre de 2014. Y, un día después, el 11 de diciembre, se hizo efectiva la renuncia de Carlos Fayt, hecho que dejó al máximo tribunal con 3 integrantes: Ricardo Lorenzetti, Elena Highton de Nolasco y Juan Carlos Maqueda.

En su último año de gobierno, Cristina Fernández de Kirchner propuso 3 candidatos a ocupar esas vacantes. En primera instancia, en enero de 2015, al penalista Roberto Carlés. Y en octubre, ya conocida la dimisión de Fayt, retiró el pliego de Carlés y propuso a los abogados Domingo Sesín y Eugenio Sarrabayrouse. Ninguno de los 3 logró los consensos necesarios y sus pliegos no fueron siquiera tratados por el Senado.

El 14 de diciembre de 2015, a 4 días de su llegada a la Casa Rosada, Macri dictó el Decreto 83/2015, mediante el cual designó en comisión a Rosenkrantz y Rosatti como magistrados de la Corte. Se trata de una herramienta prevista en el artículo 99, inciso 19, de la Constitución nacional, que le atribuye al Presidente la potestad de “llenar las vacantes de los empleos, que requieran el acuerdo del Senado, y que ocurran durante su receso, por medio de nombramientos en comisión que expirarán al fin de la próxima Legislatura”.

La medida generó resistencias incluso dentro del propio Gobierno de Cambiemos y fue blanco de críticas de parte de especialistas. El decreto, incluso, fue judicializado: el 21 de diciembre, a una semana de su vigencia, el entonces juez federal de Dolores, Alejo Ramos Padilla, dictó una medida cautelar en la que suspendió los efectos del decreto y ordenó a la Corte abstenerse de tomarles juramento.

Ante una vacante en el Poder Judicial, el Presidente “no puede elegir a su arbitrio entre cumplir con el mecanismo establecido por el artículo 99 inciso 4 [de la Constitución] y el Decreto 222/03 u optar por designar jueces en comisión”, explicó el abogado constitucionalista Andrés Gil Domínguez, y agregó: “Para apartarse del mecanismo normal, tienen que existir contextos de justificación razonables y proporcionados”.

Rosatti y Rosenkrantz no asumieron en comisión y finalmente se recurrió al procedimiento de audiencias y al acuerdo legislativo que establecen el Decreto 222/2003 -dictado por el ex presidente Néstor Kirchner- y la Constitución, respectivamente, algo que, de todas formas, estaba previsto en el artículo 2 del decreto de Macri que los había designado en comisión.

Rosatti juró como miembro de la Corte el 29 de junio de 2016 y Rosenkrantz lo hizo el 22 de agosto del mismo año, 6 y 8 meses después del discutido decreto presidencial, y una vez que se cumplió con el trámite establecido en la Constitución nacional: acuerdo de los 2 tercios del Senado. Su aprobación contó, necesariamente, con votos oficialistas y opositores, incluso del peronismo (ver abajo).

Chequeado preguntó al equipo de Soria por qué el ministro dijo que 2 jueces de la Corte fueron designados por decreto y esta fue la respuesta: “Es de público conocimiento, porque [el decreto] fue publicado en el Boletín Oficial”.

Respecto de la jura de Rosenkrantz y Rosatti posterior al acuerdo del Senado, en el equipo del funcionario nacional explicaron: “​​Lamentablemente, a la hora de comparecer ante el Senado [en sendas audiencias ante la comisión de Acuerdos] ninguno de ellos hizo mención alguna a sus designaciones irregulares por DNU”. N.d.l.R.: el decreto de Macri en cuestión es un decreto simple, no de necesidad y urgencia (DNU).

El Senado aprobó las designaciones por amplias mayorías

El 15 de junio de 2016, el Senado aprobó los pliegos de Rosenkrantz y Rosatti, en una sesión en la que, en ambos casos, se reunió el acuerdo de los 2 tercios de los senadores presentes, como lo dispone la Constitución en el inciso 4 del artículo 99.

El pliego de Rosenkrantz fue convalidado por 58 votos afirmativos, 12 negativos y 2 ausentes. Los rechazos pertenecieron a 10 senadores que integraban el bloque entonces llamado PJ-Frente para la Victoria: Hilda Clelia Aguirre (La Rioja), Ana Almirón (Corrientes), Anabel Fernández Sagasti (Mendoza), Marcelo Fuentes (Neuquén), Virginia García (Santa Cruz), Nancy González (Chubut), María Ester Labado (Santa Cruz), María Inés Pilatti Vergara (Chaco), María de los Ángeles Sacnun (Santa Fe) y Marina Riofrío (San Juan).

También votaron negativamente los entonces senadores Carlos Menem y Fernando “Pino” Solanas, que eran opositores al gobierno de Cambiemos y tenían sendos monobloques, por fuera del bloque PJ-Frente para la Victoria, que entonces presidía Miguel Pichetto, quien votó a favor de ambos pliegos.

El pliego de Rosatti logró una mayoría aún más amplia: fue convalidado por 60 votos a favor, 10 en contra y 2 ausentes. A diferencia del pliego de Rosenkrantz, en este caso Aguirre, Riofrío y Menem votaron afirmativamente mientras que Solanas y Jaime Linares (Frente Amplio Progresista-GEN) lo hicieron en contra.

Tanto Rosatti como Rosenkrantz obtuvieron el apoyo de al menos el 80% de los senadores; entre ellos, algunos integrantes del actual bloque oficialista, Frente de Todos: el jefe de la bancada, José Mayans (Formosa), Carlos Espínola (Corrientes), Silvina García Larraburu (Río Negro) y Adolfo Rodríguez Saá (San Luis).

Por lo tanto, la afirmación del ministro Soria, respecto de que 2 de los 4 miembros de la Corte fueron designados por decreto es engañosa, ya que aunque efectivamente el ex presidente Macri dispuso por decreto la designación “en comisión” de Rosenkrantz y Rosatti, ambos jueces asumieron sus funciones una vez que se cumplió con el proceso de audiencias públicas que prevé el Decreto 222/2003 y el trámite parlamentario establecido en la Constitución nacional: acuerdo de las 2 terceras partes del Senado, en una sesión pública convocada a tal fin.

 

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Comentarios

  • Constantino Troxler20 de abril de 2022 a las 8:03 pmMe parece excelente tener una fuente en la cual verificar dichos y fotos. Me paso republicar fotos fake y luego de ser alertado sacarlas
  • Daniel21 de abril de 2022 a las 2:08 amDe engañoso no tiene nada. Es VERDADERO.
  • Marcos21 de abril de 2022 a las 10:41 amLo "engañoso" es decir que la declaración es engañosa. En definitiva lo verdadero es que Macri designó por DECRETO a 2 jueces para la CSJN y en la práctica terminaron asumiendo
  • martin21 de abril de 2022 a las 8:38 pmDaniel, sabes leer o solo te enseñan a repetir los mantras kirchneristas. Es muy comun ver como repiten cosas harto probadas que no son reales o sacadas de contexto, casi como una secta religiosa. Y asi les traigas las pruebas en contra y se las refriegues en la cara, siguen repitiendo lo mismo-
  • ChrisMB3 de mayo de 2022 a las 1:39 pmEngañoso? No. Falso. TODOS los jueces de la CSJN tienen el acuerdo del Senado con dos tercios de los presentes en sesión pública convocada al efecto, de conformidad con el artículo 99 inciso 4 de la Constitución Nacional
  • Walter9 de mayo de 2022 a las 4:13 pmNo es engañoso, es verdadero. En el medio se los nombro como dice la constitución, pero antes macri habia saco un decreto y esos jueces despues asumieron. Dibujenla como quieran, es lo que paso.
  • Pablo19 de julio de 2022 a las 4:59 pmEl pliego de Rosatti contó con el voto positivo de 60 legisladores: 29 votos del bloque PJ/FpV , 9 la Unión Cívica Radical y el PRO con 6. Mientras que el de Carlos Rosenkrantz contó con (58) votos a favor, 26 PJ/FpV, UCR 8 y el PRO 6, por nombrar solo los bloques principales. Contála como quieras kumpita
  • Jorge23 de julio de 2022 a las 2:42 pmVamos de a pasos. Asumieron por decreto, si. Es inconstitucional? Si. Luego 6 meses después en el senado con 2/3 de votos lo aprobaron si. De los cuales extraemos todo el bloque oficialista en ese entonces (Cambiemos) y algún que otro del sector peronismo. 2/3.
  • d25 de agosto de 2022 a las 12:20 amengañoso es lo de chequeado tmb que emite opinión y puede engañar, los datos solos hablan. fue un DNUrgencia, urgía hacer lo que hicieron, permitir que se tarde un año informar lo de nuestro ex ARA San Juan o se tome deuda impagable o perdonar a mauricio 3 veces por espiar etc.. si quieren leer dejo esto de Rajendor.. La primera escena de esta joya no ficcional del absurdo sucedió el 10 de diciembre de 2015. Aquel jueves, cuando el aún flamante presidente Mauricio Macri leía su discurso ante la Asamblea Legislativa, de pronto, soltó: –En nuestro gobierno no habrá jueces macristas; a quienes quieran serlo les digo que no serán bienvenidos. Una salva de aplausos estalló en el recinto. Pero cuatro días después firmó un decreto para sumar a Rosenkrantz y a Horacio Rosatti al máximo tribunal. Esos nombres habían sido susurrados a su oreja por otro gran personaje de esta historia, el operador judicial Fabián Rodríguez Simón, “Pepín”. Así se produjo el tardío, aunque fulminante, salto de Rosenkrantz desde la actividad privada a la Corte, sin escalas intermedias. Hasta entonces, ese tipo de 59 años había sido rector de la Universidad de San Andrés y socio de Gabriel Bouzat en uno de los estudios jurídicos más caros del país, entre cuyos clientes figuraban los grupos Clarín, Pegasus y De Narváez. Claro que la debilidad constitucional de su nombramiento lo situó –al igual que a Rosatti– en una espera que se extendería hasta el 22 de agosto, tras ser confirmados por el parlamento. A partir de entonces, Rosenkrantz dio rienda suelta a una fidelidad casi perruna hacia el líder del PRO, siempre con el nexo del inefable Pepín. En tal sentido, Rosatti se mostró más recatado. Únicamente se cuidaba de no firmar fallos adversos al Poder Ejecutivo de entonces. A primera vista, el tipo parecía un Supremo probo. Aquel individuo, un abogado, escritor, docente universitario y dirigente político, no obstante tenía algunos muertos en su placard: 23 para ser precisos. Es el número de víctimas de las inundaciones ocurridas en la ciudad de Santa Fe a comienzos de 2003, siendo él funcionario del gobernador Carlos Reutemann, y luego intendente de esa urbe. Rosatti fue el responsable de que las obras de defensa en la zona del oeste quedaran inconclusas, posibilitando así que las aguas del río salado de tragaran un tercio de la capital provincial. Total normalidad. Pero vayamos al Rosenkrantz. Uno de los impedimentos de aquel sujeto era su amistad con la familia del magnate azucarero Carlos Pedro Blaquier, cuyo juzgamiento por complicidad civil durante la última dictadura estaba cajoneado y la Corte debía remediar tal situación. A eso se añadía otra incómoda circunstancia. Antes de brincar hacia el despacho más importante del Palacio de Tribunales, este magistrado tuvo el honor de recibir una millonaria donación para la Universidad de San Andrés, realizada por la (ya difunta) esposa del imputado, Nelly Arrieta de Blaquier. El propio Rosenkrantz lo reconoció en 2016, durante la defensa de su pliego en el Senado, al aclarar que desde la Corte no se excusaría de intervenir en esa causa contra Blaquier con un argumento impecable: la donación no era para él sino para dicha casa de altos estudios. Sin embargo, en aquella ocasión no mencionó que su esposa, Agustina Cavanagh, era la directora ejecutiva de la Fundación Cimientos –que, según su home page, promueve la “equidad educativa” a cambio de jugosos contratos con el Estado–, mientras que su presidencia la ocupaba Miguel Blaquier, un ex abogado de la azucarera y sobrino de Carlos Pedro. El mundo es un pañuelo. Moraleja: Rosenkrantz y los suyos demoraron tanto el asunto que ahora, por problemas cognitivos, Blaquier –a sus 94 años– no está en condiciones de afrontar su juicio. Por otro lado habría que reparar en la causa a cargo de la María Servini por las presiones y amenazas a los empresarios del Grupo Indalo, Fabián De Souza y Cristóbal López. Porque su plato fuerte es un informe sobre las llamadas de Pepín entre enero de 2016 y agosto de 2019. Y su paralelismo con las situaciones que conformaron la persecución macrista a esas víctimas para arrebatarles sus empresas. Y, por cierto, este entrecruzamiento telefónico ya provocó una histérica lluvia de apelaciones por parte de los abogados de Macri para evitar el peritaje de sus teléfonos. Cabe destacar que al respecto cayó como una gigantesca roca sobre el océano la recusación a Rosenkrantz, puesto que –al momento de los hechos investigados– hubo 59 comunicaciones telefónicas entre Pepín y él. El primer entrecruzamiento sobre el celular del famoso operador judicial abarca 10.738 llamadas. No es exagerado decir que tamaña cifra dejó en vilo a muchos de sus contactos. Entre ellos, además de Macri y Rosenkrantz, se destaca el socio Bousat (38 llamadas), el cortesano Rosatti (17 llamadas) y el ex ministro de Justicia Germán Garavano (160 llamadas). Todos vinculados, en mayor o menor medida, con el mencionado expediente. Cabe por otra parte resaltar que Rosenkrantz también integró el lote de espiados por el gobierno de Cambiemos. Una metáfora de la ética macrista que se repite una y otra vez. Aquí resalta la figura del prefecto Franco Pini, quien fuera jefe de la Delegación de Inteligencia Criminal de la Zona Mar Argentino Norte, hombre muy ligado a Patricia Bullrich. La cuestión es que, a fines 2010, el juez federal Alejo Ramos Padilla, lo procesó por espionaje ilegal nada menos que sobre Rosenkrantz, en el marco de la causa que investiga las trapisondas de la banda del agente polimorfo Marcelo D’Alessio. Entre otros fisgoneados por él, figura también el doctor Bouzat. Ocurre que Pini anduvo hurgando algunos registros de la Dirección Nacional de Migraciones, ya que le interesaban los viajes de ambos a Panamá, relacionados con presuntas cuentas offshore a sus nombres. Ya son parte de la historia las fotos publicadas por El Cohete a la Luna, el portal de Horacio Verbitsky, donde se lo ve a Rodríguez Simón en un bar con el camarista Martín Irurzun. Desde entonces, sus constantes injerencias en el universo tribunalicio dejaron de ser un secreto de Estado. Para colmo, el tipo no fue ajeno a que –involuntariamente– Rosenkrantz volviera a estar nuevamente bajo el radar de los fisgones macristas, aunque esta vez de la gavilla “Super Mario Bros”, perteneciente a la AFI. Ese mismo mes, Pepín increpó en la confitería Farinelli, situada en la calle Bulnes al 2700, de Palermo, a una persona que lo filmaba en compañía de un contertulio. Una imagen de aquella cinta circuló en la prensa y exhibía a su extraño acompañante, quien lucía gafas negras y una gorrita que le cubría hasta las orejas. Un atuendo que, sin embargo, no ocultaba su gran semejanza con la cara de Rosenkrantz. Eso habría inquietado a Macri, por lo que ordenó al jefe de la AFI, Gustavo Arribas, que sus espías identificaran al “paparazzi”, además de confirmar la presencia del cortesano en ese salón. Aquellas cuestiones jamás fueron esclarecidas. Pero durante meses los muchachos de la AFI vigilaron a sol y sombra a la dupla formada por Pepín y Rosenkrantz, un lazo que debía ser mantenido bajo reserva. Así, a los tumbos, llegó para ellos el turbulento 2019. Tanto es así que Rosenkrantz había inaugurado el año judicial con un discurso tremendista: “Se empieza a generalizar la desconfianza de que servimos a intereses distintos al derecho”. Así arrancó. Tres meses después, fue sorprendido en la boda de la hija del inefable Pepín. Departía en una mesa con el entonces titular de YPF, Miguel Gutiérrez, también estaba el procurador del Tesoro, Bernardo Saravia Frías, el asesor presidencial José Torello y la denunciadora Mariana Zuvic. Allí no estaba el prefecto Pini ni los muchachos de la AFI, sino un simple fotógrafo de sociales.

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